EL MAQUIS A CATALUNYA 1939-1963. – La represión del maquis (video)

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REPORTAJE

EL MAQUIS A CATALUNYA 1939-1963.
Ricard Vargas Golarons.

CAPITULO PRIMERO

 

SURGIMIENTO DEL MAQUIS


El 1 de abril del 39 acababa la guerra con el triunfo de las fuerzas franquistas. Pocas semanas antes, cerca de medio millón de catalanes habían iniciado el camino del exilio hacia Francia.

Sin embargo, muchos catalanes, no se consideraban derrotados Algunos optaron por seguir luchando en la resistencia francesa contra la ocupación nazi, y otros se infiltraron, Pirineo abajo, para conectar con el maquis catalán, rural y urbano, que comienza a actuar a partir del mismo 39.

El maquís catalán surge como defensa y resistencia desesperada, delante la fortísima represión indiscriminada que se abate sobre Catalunya, en estos primeros años de régimen franquistas.

Son los años de la Segunda Guerra Mundial, en la cual serán creadas varias Cadenas de Evasión en el Pirineo, para ayudar a los aliados y contar con su ayuda armada contra Franco, una vez terminada la guerra.

El vocablo francés Maquis -equivalente a guerrillero o resistencia armada-proviene de la palabra corsa “Macchia” y significa “Terreno de matorrales o vegetación espesa” y se introdujo en Catalunya, a raíz de las penetraciones guerrilleras provenientes de Francia.

Ideológicamente, el maquis antifranquista en Catalunya fue predominantemente libertario y esporádicamente comunista con un intento fallido del nacionalismo radical.

Grupos de jóvenes libertarios serán el motor de la resistencia ,desde el mismo 39 con diversos tipos de acciones, como era la falsificación de documentos, organización de atentados ,salvamentos de presos y reconstrucción de la CNT.

El 23 de marzo del 39 era desarticulado en Barcelona, un grupo de las JJ.LL. compuesto por 23 jóvenes entre 16 y 18 años, procedentes de barriadas obreras de Barcelona. Se les encuentra máquina de escribir, propaganda y diverso material bélico.

El 30 de abril ,moría en un atentado en el Bar “España” de la Gran Vía/Plaza España, el comisario en jefe del districto de Hospitalet. La acción fue obra del grupo de Joaquín Pallarés que actuaba en Hospitalet y Sants(barrio barcelonés) zona donde la represión y las humillaciones llegaban al punto que los sacerdotes, escoltados por la guardia civil y los falangistas, obligaban a confesar a los viandantes en plena calle.

Otro grupo dirigido por Salvador Gómez Talón salvó las vidas de numerosos presos del campo de concentración de Horta, situado entonces en “Las Llars Mundet”.(Residencia actual de ancianos)Se presentaron vestidos de guardias civiles con una lista falsificada, para llevarse los presos a la Modelo. Pero un día, se descubrió la jugada y se produjo un enfrentamiento armado entre los falsos guardias civiles y los militares.

A partir de entonces, los resistentes libertarios cambiaron de método: El campo de concentración de Horta, donde había 4000 prisioneros, era muy frecuentado por una treintena de falangistas que se llevaban en cada viaje unos 20 presos, para fusilarlos sin ningún juicio. En “Can Tunez “o en el “Campo de la Bota”(Donde hoy está la Villa Olímpica y de triste recuerdo para los anarcosindicalistas), atacaron al conductor y la escolta y consiguieron liberar a los condenados a muerte.

Muchos de ellos, serían detenidos en septiembre del 39, algunos de los cuales serían ejecutados cinco días más tarde. El 29 de marzo del 43 eran ejecutados 9 jóvenes reorganizadores de las JJ.LL. de Catalunya, acusados de atracos ,enfrentamientos con la guardia civil y acciones de sabotaje.

A partir del 39 en el Alto Empordán, se empezaron a reunir diversos grupos de maquis de montaña. Después de una primera etapa de aprovisionamiento de víveres, pasaron a actuar en los pueblos de la zona donde se encontraban.

A mediados del 44 se unirán a pequeños grupos de guerrilleros llegados de Francia, y comenzaron a frecuentar sus ataques y a profundizar las infiltraciones esporádicas. Así, los guerrilleros consiguieron llegar hasta las puertas de Sant Joan de les Abadesses.

A finales del 44, sucedió un hecho muy espectacular de la época, diversos grupos que sumaban unos 60 hombres, atacaron cerca de Campdevanol una unidad del ejército, responsable entonces de la represión del Maquis. La operación fue favorable a los guerrilleros, ya que a pesar de que el ejército recibió refuerzos, se apoderaron de un camión y se rindieron muchos soldados, algunos de los cuales se pasaron al lado de los guerrilleros.

También en esta época, un importante grupo del Maquis, irrumpió cerca de Banyoles, y se desvió después hacia Besalú y consiguió despistar a sus perseguidores.

También se crearon núcleos guerrilleros en diferentes cordilleras del país como en la Sierra del Cadí, del Montsec, y del Montsant. en las Tierras de Poniente, donde la partida del “Drole” actúa en las comarcas del Segrià, La Noguera y Tamarite de Litera.(Lérida, Huesca). Entre otros grupos guerrilleros provenientes del Maestrazgo, debe destacarse el de Teresa Pla Messeguer, conocida por “La Pastora”,enigmático personaje que dirigió numerosas acciones por las zonas del Montsià ,el Bajo Ebro y la Terra Alta(Tarragona).

La táctica empleada por estos grupos rurales eran de continua movilidad, la acción por sorpresa y el replegamiento estratégico.

Estas eran las zonas de refugio del Maquis.

Estas son las poblaciones donde se registraron acciones del Maquis.

Juntamente con esta incipiente guerrilla, tanto urbana como rural, que comienza a actuar en los años de la 2ª Guerra Mundial se crearon un gran número de charchas de evasión. El objetivo consistía en salvar el máximo posible de gente, amenazada por los nazis, en la otra parte de la frontera y hacerla llegar de Catalunya a Gibraltar o Lisboa y de allí a Londres.

Una de las charchas de evasión pirenaicas más activa fue la”Pat O’Leary” o “Cadena Ponzan”, la cual pasó cerca de 3000 personas del 40 al 43, franceses que querían llegar a Inglaterra para luchar con De Gaulle ,o a Alger para integrarse a las tropas de Leclerq ,judíos que huían del exterminio nazi, soldados y oficiales aliados de toda Europa y también destacadas personalidades de los países ocupados por Alemania.

De entre los evadidos se encuentran el general inglés G.Roupell, el comandante yugoslavo Lyulomir Illitx, el comandante norteamericano Edward Reeves, el comandante polaco M. Borajklewicz, el cabo de gendarmería belga J. M. J Quoilin y el comandante Thisse J.Ohe, alta personalidad en el ejército belga actual entre muchos otros.

L a Cadena “Pat O’Leary” fue organizada el 40 por el Cenetista Francisco Ponzan, que estableció su cuartel general en la Calle Lymayrac 42 de Toulouse del Llenguadoc.

Francisco Ponzan Vidal, que durante la guerra había sido miembro del consejo de Aragón era el máximo responsable de una extendida charcha de colaboradores, entre los que destacaban Manuel Huet y Juan Zafón, responsable este último de la antena marítima de la charcha de evasión. Contaban con una docena de colaboradores de militancia libertaria o bien procedentes de la resistencia francesa.

No hace falta decir, que disponían de una buena infraestructura, abundantes refugios ,casas donde esconder temporalmente a los evadidos a uno y otros lado de los Pirineos.

La Cadena disponía de pasos terrestres y marítimos.

El paso terrestre salía de Toulouse, del Hotel París, verdadero cuartel de la resistencia toulosiana y de allí se dividía en diferentes pasos: uno, bajaba hasta Foix ,pera continuar recto hasta entrar en Andorra, pasando la frontera por Sant Joan de Lória -La Seu d’Urgell,pasando por Arcadell y Alàs y continuando después hasta Lérida o Barcelona.

El otro camino era Toulouse, Carcassona, Narbone ,Perpinyà y de allí pasaban la frontera por tres puntos diferentes De Caseja a Urgt ,al sur de Bourg Madame a la Cerdanya.

Otro punto: partía del pueblo de Palau del Vidre en el Rosellón, a la sierra de Castellar, entrando por los pueblos de Espolla y Rebós.

Y el tercero, el paso de Vallespir, saliendo de Costoja, atravesaban la frontera, dejando Albanyà de lado entrándose hacia Maià de Moncal y Besalú. Todos estos pasos pirenáicos, evidentemente iban a parar a Barcelona.

Los pasos marítimos tenían como puntos de partida: Canet Plage y Port Vendres para llegar al puerto de la Escala, como base principal, la Bahía de Rosas y la playa entre Llança y Colera.

A finales de 1942 y durante el 43, Huet y Zafón también organizaron salidas desde los puertos de Marsella y Niza, con llegada a Barcelona. En total fueron unos ochocientos, los evadidos extranjeros que llegaron a la costa catalana.

Los jefes militares y políticos eran llevados a las embajadas de Madrid y los aviadores eran entregados al consulado en Barcelona

Francisco Ponzán Vidal, fue detenido en octubre del 42 por la policía colaboracionista de Vichy e internado en el campo de Vernet d’Arieje, de donde se escapó al cabo de tres días con la ayuda de la resistencia.

Desde el Hotel París de Toulouse, vuelve a dirigir las evasiones.

Ponzán no era un hombre violento y rehuía siempre de ir armado. Así, su detención en abril del 43 no ofreció ninguna resistencia.

Después de ser juzgado, cinco meses después fue encerrado en la prisión de Saint Michel de Toulouse, hasta que el 5 de junio se hizo cargo la Gestapo.

Y el 17 de agosto del 44 a la víspera de la liberación de la ciudad por la resistencia, fue conducido juntamente con 50 detenidos más al pueblo de Buzet sur Tarn, a unos 30 km de Toulouse, donde fueron todos fusilados, en un bosque cercano y después incendiados.

Franisco Ponzan Vidal, recibiría, en reconocimiento de los servicios prestados a los aliados y a título póstumo, las máximas condecoraciones: De Inglaterra, La Insignia Hoja de Laurel de su Majestad; de los Estados Unidos la medalla de la Libertad; y de Francia la Medalla de la Resistencia y la Cruz de Guerra con distinción.

Después de todo, fueron muchas las charchas de evasión que se fueron montando, en estos años de la segunda guerra Mundial, Se calcula que cerca de 30.000 hombres se evadieron atravesando Catalunya.

De estas charchas destacó, sobretodo la organizada por el grupo de Francisco Viadiu en Andorra, que consiguió pasar a unos 2500 combatientes; La charcha de evasión de Joan Cornudella, que ayudó a escapar por los Pirineos a unos 600 aviadores a través de Puigcerdá , Sant Llorenç de Cerdans y el Coll de Banyuls.

También cabe destacar una charcha organizada por el POUM, partiendo de Lyon y Marsella, entre muchas otras.

En 1945, se produciría un renacimiento de las fuerzas políticas catalanas en la clandestinidad, coincidiendo con varias huelgas, y con un bloqueo económico de los países democráticos, que hará confiar a muchos en una posible intervención aliada, que ponga fin al régimen franquista.

Será también en este período, del 45 al 50 cuando se producirá un gran crecimiento e intensificación del Maquis tanto rural como urbano.

Por último del 50 al 63, el estado español se afianzará internacionalmente cuando serán anuladas (en 1950)las resoluciones de la ONU contra el gobierno de Franco.

Afianzado y seguro, el régimen realizará una fuerte represión del maquis urbano -iniciada ya a finales de los 40, un 80 % de los efectivos guerrilleros de Catalunya serán aniquilados. Nada más restarán tres grupos, el de Facerias, Quico Sabaté y Ramón Vila Capdevila.

CAPITULO SEGUNDO

 

LA INVASIÓN DEL VALLE DE ARAN.

Liberada la mayor parte de Francia, en el verano del 44,la progresiva retirada de los alemanes produjo un clima de entusiasmo y euforia entre los guerrilleros y los refugiados, que creían que los días del franquismo estaban contados.

Fue entonces cuando la UNE (Unión Nacional Española) plataforma política del PCE, comienza a preparar la operación “Reconquista de España” que consistía en introducir desde el Pirineo vasco hasta el Pirineo Catalán ocho o diez mil guerrilleros. La zona de penetración más importante tenía que ser el Valle De Arán.

De junio a septiembre el Estado mayor de la agrupación Guerrillera, envía varios grupos al otro lado del Pirineo con el fin de explorar el terreno y averiguar si el pueblo estaba dispuesto a secundar el alzamiento armado contra el régimen franquista.

Los informes enviados por las avanzadillas guerrilleras no daban ninguna posibilidad de éxito a la ocupación de la Valle de Aran. Igualmente, nada alteró los planes de invasión ordenadas por los dirigentes comunistas.

Influyeron en la decisión, tal vez, las palabras pronunciadas por Eisenhower, ninguna de las fuerzas aliadas en Europa, a los españoles que combatían a sus órdenes:”A pesar que el asalto final a vuestro país no se ha realizado, la hora de vuestra libertad está cerca”.o quizá, más bien por las ordenes o consejos de Stalin enviados a mitad del año 1944 a Lister.

Lo cierto es que antes de empezar la invasión era ya un hecho que no podría resultar: mantener liberada una zona del estado español, proclamando la República, con un gobierno provisional presidido por Negrín, y provocar, así una intervención aliada, era más que difícil de conseguir.

Así se forma la 204 División, compuesta por 11 Brigadas, más una de reserva, formada cada una por 300 o 400 hombres. Antes se había hecho una amplia propaganda en las filas de todas las organizaciones antifranquistas en Francia. Inducidos por el entusiasmo del momento y por las ganas de contribuir a derrocar al franquismo se alistaron a parte de los comunistas, varios centenares de anarco-sindicalistas y también socialistas.

Pocos días antes de la invasión del Valle de Aran, una penetración por los valles de Navarra integrada por 2500 guerrilleros había acabado en un desastre total.

A pesar de estos antecedentes al amanecer del 19 de octubre de 1944, comandados por Vicente López Tovar, entrarán en el Valle de Aran de 1500 a 2500 guerrilleros, mientras otras Brigadas lo hacen simultáneamente por el Pallars y la Cerdanya.

La mayoría de guerrilleros iban bien armados, metralletas, Thomson o Stern, carabinas americanas Rock Oll, y fusiles ametralladoras y pistolas. Muchos llevaban bombas de mano, explosivos americanos y alemanes y “plástico”, entonces desconocido por el ejército español. Los víveres, se los habían de procurar ellos mismos.

El mismo día 19 ocuparán casi toda la totalidad del Bajo Aran.

Igualmente, el maquis izó la bandera tricolor Republicana, en todos los ayuntamientos, que ocupó, organizando mítines antifranquistas en las plazas del pueblo.

También el día 19, una vez liberados los pueblos que conducen a la frontera con Francia, por (Pont de Rei) Puente de Rey, entró una columna de camiones con más guerrilleros, cañones y material bélico pesado.

Las fuerzas ocupantes llevaban propaganda de la Unión Nacional y diferentes octavillas para ser distribuidas entre la población civil, y también dirigidas a los soldados, a los cuales nada más podían dispararles en caso de defensa propia, como mesura adoptada para decantar a los soldados a la causa guerrillera.

La actitud de los araneses salvo contadas excepciones se caracterizó por la pasividad e inhibición generalizada, tanto de cara a los maquis como a los franquistas, a población no se encontraba en condiciones ni morales ni materiales de secundar ningún alzamiento.

¿Pero, por dónde entró el maquis y qué resistencia encontró en el Valle de Artan?.

La Brigada 11, penetró por Port de Benasc, girando después hacia el Hospital de Viella, en la parte sur del Túnel, con el fin de cerrar el paso al ejército que quisiera entrar en la Valle de Aran por aquel lugar.

La Brigada 551, penetró por Port d’Era Roqueta y se dividió en tres columnas; la primera se dirigió hacía Bausén, pasando antes por Canejan donde al verlos venir la Guardia Civil huyó hacia el Bosque.

La segunda Columna se dirigió hacia Lés, ocupando Purcingles sin luchar, el batallón Honorato, hizo prisioneros a 10 guardias civiles.

La tercera Columna pasó por los pasos de Estiuera y Cuma y se dirigió hacía Bossot, donde la Guardia civil ofreció resistencia, desde su casa cuartel. El fuego entre los dos bandos duró bastante tiempo; los guardias civiles no se rindieron hasta que algunos guerrilleros lanzaron bombas de mano por las ventanas.

En Bossost, la población más importante del Bajo Aran, y lugar de origen del “General César” Juan Blazquez, segundo jefe de la agrupación de guerrilleros, murieron dos policías armados, y fueron incendiadas por los maquis muchas fichas de la mencionada Casa Cuartel.

La 410 Brigada, se introdujo por el Valle, a través del Port de Tavascan en dirección a Les Bordes. Allí, la resistencia al maquis fue muy dura ya que se encontraba la segunda compañía del Batallón “Albuera”(Franquistas).

En la madrugada empezó el tiroteo: la mayoría de la compañía, sorprendida en las casas donde vivían, se rindió al maquis, pero, una parte de la tropa, más la Guardia civil, siguió luchando. El combate se produjo en la pequeña plaza mayor del pueblo: Los guerrilleros se instalaron en el bar estanco zapatería, desde donde disparaban contra dos viviendas situadas delante mismo desde donde resistían un teniente, un sargento varios soldados y guardias civiles.

A la que un guerrillero intentó lanzar una bomba incendiaria, el sargento disparó, hiriéndolo, y la bomba que tenía en la mano cayó en el balcón de madera provocando un incendio y destrucción total de la casa. El teniente, con sus hombres logró escapar. Así y todo, fueron hechos prisioneros 80 soldados. En la encarnizada lucha, murieron 6 guerrilleros y 9 hombres más entre soldados y guardias civiles.

Mientras que el Bajo Aran se conquistaba de una manera vertiginosa, en el Alto Aran, ya no fue tan fácil. Así la 9ª Brigada, entró por Port d’Orla en dirección a Salardú.

Ocuparon Bagergue, instalando fusiles ametralladores en el campanario, donde estaba el estado mayor, mientras uno de los batallones, se instalaba en unos turones, desde donde se dominaba la carretera Tremp-Viella.

Los demás componentes de la Brigada atacaron Salardú. Sin poder entrar, a pesar de hacer uso de morteros y bazocas. El combate, que se prolongó durante horas, causó la destrucción de unas casas de la zona alta. Con todo, los guerrilleros no pudieron llegar hasta Salardú.

Por la tarde, por el Port de la Bonaigua, llegaron los primeros refuerzos del ejército, el 5ª Batallón de Cazadores de Montaña “Barcelona” y también la Legión y Regulares. El maquis tuvo que retroceder.

Si el asalto guerrillero al Alto Aran hubiera triunfado, habría permitido cortar la retirada al general Moscardó y al resto de las tropas del Valle, impidiendo la llegada de refuerzos.

También se luchó en Arrás, donde se registraron combates entre el maquis y la Guardia Civil. En Geusac hubo enfrentamientos el 27 de octubre con 22 bajas por parte del ejército.

El Port de la Bonaigua no pudo ser ocupado por el maquis. La capital Viella, fue hostilizada por las fuerzas guerrilleras des de Vilac (Medio Aran) y Pla de Vias. Pero, López Tovar no dio la orden de atacar Viella porque la ciudad había estado fortificada por la guardia civil, Batallones y Compañías del ejército. El General Moscardó había instalado su plana mayor en el Hotel Internacional.

Otra razón para no atacar (Viella) según López Tovar, fue porqué temía un ataque por la retaguardia que les habría cortado la salida hacia Francia, sin posibilidades de escapatoria.

Con este peligro y la presión constante de divisiones y batallones del ejército, compañías de policía armada y guardia civil, que sumaban más de 30.000 hombres López Tovar ordenó la retirada, antes de que no fuera demasiado tarde, en contra de las órdenes recibidas del Estado Mayor de Unión Nacional con el fin de salvar las vidas de sus hombres. Así los guerrilleros entraron en Francia por Pont de Rei, con 300 soldados y 30 guardias civiles hechos prisioneros, que fueron llevados hasta el Cuartel General de la agrupación Guerrillera en Toulouse, para ser dejados en libertad poco tiempo después.

El Valle de Aran -menos Viella, El Port de la Bonaigua, Salardú y norte del Túnel de Viella, estuvo 11 días bajo control guerrillero, hasta el 30 de octubre en que las tropas del ejército llegaron a la frontera por el Pont de Rei.

Las consecuencias de este fracaso fueron muchas: Peleas internas y purgas dentro del PCE; pérdida del prestigio ganado por los guerrilleros españoles en Francia; ascenso de Santiago Carrillo y muerte política de Jesús Monzón, impulsor de la “Reconquista de España” reforzamiento indirecto del régimen franquista, y finalmente, un cambio de estrategia en renunciar a más invasiones y luchas frontales, para pasar a introducir grupos de guerrilleros hacia el interior, que tomaran contacto con las partidas de los maquis en el interior.

Como dato positivo cabe remarcar las escasas bajas que tuvo el maquis, debido a la ordenada retirada, mandada por López Tovar.

Entre los guerrilleros hubo 21 muertos y unos pocos heridos. En cambio, por el bando franquista hubo 34 muertos algunos heridos y 330 prisioneros.

En cambio las otras Brigadas que pasaron la frontera unos días antes o el mismo día de la invasión para introducirse más hacia abajo y proteger así la invasión del Valle de Aran, fracasaron rotundamente. Los que pudieron salvarse decidieron volverse hacia casa, porqué vieron claramente, que los habían enviado al matadero.

CAPITULO TERCERO

 

ASCENSIÓN Y CAÍDA DEL MAQUIS URBANO

Hendaya 23-10-1940.

Domènec Ibars, Luchador en el maquis francés y jefe de 35 guerrilleros catalanes, se encontraba casualmente en Hendaya. Al enterarse que aquel mismo día se produciría el histórico encuentro entre el “Caudillo ” y el “Führer” decidió efectuar la primera de una serie de acciones siempre silenciadas y mantenidas ocultas por el franquismo: El intento de acabar con la vida del general Franco.

Domènec Ibars, llamado “El Rosset”,había esperado en vano a su compañero en el atentado; Nunca llegó porqué había estado detenido. La estación se encontraba militarmente tomada. Decidido a actuar en solitario, provisto de explosivos suficientes para acabar con la vida de los dos dictadores, El “Rosset” se dirigió hacia la estación de Hendaya. A pesar del control militar, Ibars consiguió atravesar un control y acercarse al anden.

Pero ya no pudo llegar más allá de donde se encontraba y tuvo que volver hacia atrás, impotente. Desde el punto más próximo conseguido, era imposible atentar.

El año 1945 con el final de la 2º Guerra Mundial, la esperanza de una intervención aliada provocó una euforia de movilización obrera que se tradujo en una reorganización de numerosos partidos y grupos antifranquistas, y también en la aparición de una potente guerrilla catalana. En Barcelona frecuentaban los atentados a fábricas e industrias.

Una de las acciones más espectaculares y comentadas en la época fue la colocación de banderas catalanas en lugares públicos y visibles para todo el mundo. La primera fue izada en Solsona, el 43, en el Santo Cristo del Seminario. En la Diada Nacional de Cataluña del 45 apareció una bandera catalana de grandes dimensiones arriba del trasbordador aéreo delante del gobierno Militar (Barcelona). Fue desliada por medio de dos polichas dejadas ir por encima del cable. Al año siguiente por Sant Jordi (23 abril)una inmensa bandera catalana se desplegó en las torres de la Sagrada Familia. Quién estaba detrás de estos actos de afirmación nacionalista?.

El Front Nacional de Catalunya, la fuerza nacionalista radical y más activa, que tuvo 114 militantes, detenidos en 1943,se reorganiza y crea una sección militar en el 44, dirigida por el ex-coronel de artillería, Jaume Martínez Vendrell.

A principios del 46, con el armamento introducido por el Coll de Núria se crea un campo de entrenamiento militar situado cerca de Sant Just Desvern en zona montañosa. El intento de formar diversos grupos armados por parte del Front Nacional de Catalunya fue abortado definitivamente al ser detenido en bloque toda la dirección de la sección militar, en junio del 46.

El año 1947,cuando el general Franco llega a Barcelona con el fin de convencer a las “democracias” que el pueblo español apoyaba al “Caudillo”, el maquis urbano intenta tres atentados.

Procedente de Ciudad de Mallorca estaba a punto de llegar Franco al puerto de Barcelona, escoltado por 11 unidades de la Armada, el día 17 de mayo.

Decenas de miles de barceloneses acudieron a verle desembarcar en la Puerta de la Paz. (Colón) Días antes -como era habitual- la policía había efectuado operaciones de control sobre militantes obreros o simples sospechosos que habían estado detenidos y encerrados en la Modelo, como medida de seguridad, Domènec Ibars, el hombre de Hendaya, había podido eludir, una vez más, las charchas de vigilancia. El “Roset” había atravesado la frontera para unirse a un grupo de guerrilleros llamado “Els anònims” (Los anónimos) con el fin de atentar contra el dictador tan pronto pusiera los pies en tierra.

El grupo iba proveído de dos bombas de trilita y plástico, de kilo y medio cada una y con documentación falsa de inspectores de policía. Los artefactos iban disimulados dentro de carteras de cuero y todos llevaban pistolas.

En medio de la multitud se situaron al pie del monumento a Colon: dos de ellos se ubicaron al lado de los leones de la base. Delante de ellos y en primera fila se habían colocado los otros compañeros. Son las diez y cuarto de la mañana: suenan las sirenas de todos los barcos anclados en el puerto. Las máximas autoridades civiles, militares y eclesiásticas salen a la explanada para recibir al “Caudillo”.

Los artefactos fulminantes aún no han estado activados.

Unos minutos antes que se forme la parada de las autoridades, los hombres de primera fila se desconciertan, delante suyo, pasan dos columnas de niños, enarbolando banderas españolas. Los guerrilleros se miran. Los que están cerca de los leones observan la maniobra y consultan a Ibars con la mirada. Ondean pancartas y banderas. El “Generalísimo” desembarca del crucero “Miguel de Cervantes”. La llegada de los niños, se colocan al lado mismo de donde había de pasar Franco, impidió la realización del atentado. Si se hubiera llevado a cabo habría comportado una gran matanza infantil. Y los guerrilleros lo sabían (por ello se abstuvieron).

Durante el mismo viaje de Franco a Cataluña se prepara otro atentado: el Plan Mil 1.

Organizado por la Comisión de Defensa del Movimiento Libertario en Francia, donde había apuntados 50 hombres, reforzados por resistentes de Barcelona.

El grupo de guerrilleros salió de las bases de Tartàs, en Francia.

Tenían que llegar hasta la carretera de Berga a Guardiola por donde había de pasar la comitiva de Franco, después de visitar las minas de Sallent.

Ocupados los lugares más estratégicos, se trataba de minar la carretera con cargas explosivas. Las deflagraciones irían acompañadas por disparos de mortero, mientras que las ametralladoras harían fuego cruzado.

El éxito de la operación parecía seguro, ya que los expedicionarios podrían retirarse rápidamente y llegar inmunes a las bases de Tartàs.

Este plan tan meticulosamente preparado fracasó debido a que una parte de la expedición se retrasó por la montaña y en conectar de nuevo con el grueso de la columna, en plena noche, Ibars abrió fuego al confundirlos(a los compañeros) con una patrulla de la Guardia Civil.

Los disparos alertaron las patrullas de la Benemérita(Guardia Civil) e inmediatamente intensificaron la vigilancia.

Con estas condiciones era ya inútil de llevar a término el atentado por sorpresa. La expedición, guiada por “Caracremada”, retornó a Francia, a pesar del incremento de la vigilancia por parte de la Guardia Civil y el ejército.

Aún en el transcurso de la visita de Franco a Cataluña habría otro intento de atentado. La acción la llevaría a término Pere Adrover Font “El Yayo” combatiente del maquis francés que fue detenido por la Gestapo y llevado al Campo de exterminio de Mauthausen, de donde consiguió escapar.

Pedro Adrover volvió clandestinamente a Barcelona, donde fue uno de los militantes más activos y buscados por la policía, hasta su fusilamiento el año 1952.

Su atentado fallido consistía en intentar entrar en la Catedral cuando estaba el “Caudillo” con una bomba escondida en una caja de zapatos. Pero le fue imposible de romper la barrera y entrar dentro del templo, literalmente tomado por los inspectores de la Brigada Social y la guardia personal de Franco.

Mientras tanto, la esperada intervención aliada no llegaba. En contrapartida el régimen franquista se consolidaba internacionalmente, al tiempo que se incrementaba la represión, tanto en el país como en el sur de Francia.

Donde se infiltraban numerosos elementos de la Brigada Político-Social.

Los resistentes antifranquistas sabían que si no era posible esperar ninguna ayuda de los aliados, hacía falta provocar de alguna manera, la caída del régimen.

Los numerosos grupos de acción que surgían, se dedicaron a acciones de sabotaje, con la voladura de líneas de alta tensión, atentados a locales Falangistas y atracos a empresas y entidades bancarias.

Las innumerables pintadas que aparecían en los muros de las fábricas, comportaba que sus autores fuesen armados, ya que se jugaban la vida.

Tanto la agrupación guerrillera de Catalunya, formada por comunistas como el Movimiento libertario de resistencia, existieron hasta finales del 48. Sus acciones consistían en atentados a Casas Cuartel de la Guardia Civil y a periódicos del Movimiento, así como la distribución de octavillas y publicaciones antifranquistas impresas desde pequeñas y escondidas imprentas.

Una de tantas acciones fue la llevada a término por el comando del Movimiento Libertario, encargado de la muerte del confidente de la policía -Eliseu Melis- por culpa del cual, habían muerto o sido detenido un gran número de resistentes.

El año 48 se organizó la sección de Defensa de las Juventudes Libertarias, estructuradas por barrios, mientras que el partido comunista abandonaba la lucha armada para pasar su activismo dentro del Sindicato Único franquista existente (Vertical).

A partir del 48 y sobretodo, del 49 los múltiples grupos de acción que habían surgido serían aniquilados, muertos en emboscadas o fusilados. El movimiento obrero y la guerrilla que los apoyaba, había estado duramente reprimida.

En el año 49, en ocasión de otra visita del general Franco a Cataluña, se produjeron nuevos intentos de atentado.

Uno de ellos fue el 3 de junio, en la Catedral de Barcelona, perpetrado por Pere(Pedro) Adrover, Colocando una bomba en el altar de la capilla del Santo Pancracio. Inesperadamente, el dictador cambia su horario de visita y el artefacto explota antes de hora.

Una semana más tarde, otro atentado era preparado en Barcelona. El Generalísimo había de inaugurar la 18 Feria Internacional de Muestras. Hacía medio año que militantes libertarios crearon una formación de 100 hombres divididos en tres grupos bien sincronizados.

Un primer grupo dispararía sus ametralladoras y lanzaría granadas contra el Jefe del Estado en el momento de pasar revista a las tropas, mientras los otros dos grupos disfrazados de policías armados, de guardias civiles y oficiales del ejército, contendrían a la multitud y confundirían a las fuerzas leales (del régimen). Mientras el grupo ejecutor con vestuario de sacerdotes y oficiales del ejército abandonarían el lugar, bajo la protección de sus compañeros. También habría coches preparados para huir a los “pisos francos”.

Todo estaba a punto, los hombres, los disfraces, las armas y la estrategia a seguir. Toda la brigada estaba familiarizada con el escenario del atentado. Esta vez el plan estaba muy bien calculado y no podía fallar. Pero, la operación tuvo que ser detenida; Un enlace del grupo guerrillero fue muerto en el Pirineo 20 días antes de la fecha del atentado. La documentación que el guerrillero muerto llevaba encima era comprometedora para con los planes del atentado, la operación tuvo que detenerse.

Diezmado, asediado y perseguido a ultranza, la lucha era del todo desigual y no podía acabar de otra manera. El maquis conseguiría sobrevivir hasta 1950 y prolongarse durante la siguiente década a través de las míticas figuras de José Luis Facerias, Quico Sabater y Ramón Vila Capdevila “Caracremada”.

Años más tarde, grupos guerrilleros de Sudamérica como los Tupamaros, utilizarían en su lucha las mismas tácticas y estrategias que el maquis catalán.

CAPÍTULO CUARTO

 

MARCEL·LI MASSANA

A pesar de ser característica y más conocida en Catalunya la guerrilla urbana , que centra su actuación en Barcelona ciudad y cercanías, existió una importante actividad guerrillera que actuó en numerosas comarcas catalanas.

Igualmente, el grupo de maquis rural que tuvo más eco popular y más calidad fue el de Marcelino Massana, conocido por “Pancho” entre el maquis. La comarca del Bages y sobretodo el Berguedà y sus entornos fueron las zonas donde durante seis años la partida de Massana plantó cara al régimen franquista.

Nacido en Berga el 3 de octubre de 1918, en la calle Reverendo Huch, nº 8, Marcel.li Massana era el más pequeño de tres hermanos. Perdió a su madre a los siete días de vida. Entonces le hacía de madre adoptiva, Filomena Solé,”La dida”, por la que siempre sentirá una gran estimación y se arriesgará a visitarla en muchas ocasiones en Berga, en los años del maquis.

Huérfano a los 5 años, cuando su padre sufrió un accidente en la mina de Vila Forniu, estará bajo la tutela, desde los 7 a los 13 años, de su tío Joan Massana, sacerdote de Solsona, que le hizo ir (al colegio) de “los Hermanos de las Escuelas Cristianas”.

Después se fue a vivir a casa de sus tíos de Mas Recaus, en Sallent, donde trabajó un año como ayudante de su tío, Miquel Guitó, (l’Esmolet de Sallent).

Desde los 14 a 16 años, trabaja como aprendiz de mecánico de Ramón Canudes “El Pixa-Vi” para pasar después a trabajar, también como mecánico en la empresa textil de “Can Rodergas” en Berga. A los 15 años pertenecía al Sindicato de la Metalúrgica de la CNT del Bergedà.

Durante la guerra civil, combatió como voluntario, desde el mismo julio del 36, en que se integró en el Comité de Milicias Antifascistas de Berga. En agosto se enrola en la Columna “Tierra y Libertad”, que lucha en el Frente de Madrid, pasando después por la Columna “Carot y Castan” que combate en el Frente de Aragón, donde fue ascendido a teniente en 1938.

Así la guerrilla de Massana, contaba con más de 50 bases en masías (Casa rural catalana) pueblos y ciudades donde los acogían y daban soporte.

Al mismo tiempo recibía información de militantes anarcosindicalistas que arriesgaban su vida, alternando en los bares que frecuentaba la Guardia Civil. Aún y así, gracias a su movilidad, hacia de Massana un ser totalmente ilocalizable.

Posiblemente, sea el único grupo guerrillero de todo el estado español, que nunca tuvo una sola baja, ni muertos, ni heridos, ni prisioneros.

Los pasos de montaña fronterizos que hacían servir los grupos de Massana, para entrar clandestinamente en Catalunya, eran cuatro: El primero, de Boan, cerca de Aix-Les-Thermes, cerca de Andorra, entrando por el pueblo de El Serrat, después de siete horas de marcha. A continuación, en coche, hacia Les Escaldes, y de allí subían al Port Negre, para bajar hasta Castellnou de Carcolse, el primer pueblo de Catalunya.

Llegaban a las cercanías de la Sierra del Cadí, atravesaban los Rasos de Peguera, y se dirigían hacía l’Espinalbet, cerca de Berga y llegaban a Les Canals de Sant Miquel ,al sur de Vilada, cuartel general de Massana.

El segundo paso consistía, en hacer el mismo trayecto hasta El Serrat, y de allí a Aixirivell, pueblo andorrano cerca de la frontera, desde donde bajaban cerca de la Seu, para dirigirse hacía la Sierra del Cadí. Llegaban a las 4 horas de marcha, a Cornellada y después a los valles de Tuxent, donde se escondían en masías de LLinàs y de Vellden, pueblos muy cercanos a Berga.

El tercer paso lo hacían en coche desde Tarascon a Aix-les Thermes o Font Romeu ,y caminaban hasta el pueblo de Osseja, después de haber descansado en la base de Mas Tartàs entraban por la Collada de Tosses hasta cerca de Castellar de N’Hug. A continuación, rodeaban La Nou, y se dirigían a Vilada, y a les canals de Sant Miquel.

Y en el cuarto paso, hacían el mismo trayecto anterior hasta la collada de Sant Salvador. Atravesaban la frontera, para ir a parar a La Molina, bajando hacía Guardiola de Berga. De allí, rodeando Vallcabre, y Cercs, llegaban a los Canals de Sant Miquel por Sant Quirze de Pedret.

La primera incursión guerrillera, la hizo con 7 hombres, partiendo de la base del pueblo de Tarascon, donde se reunían en el “Café des Sports”, que hacía de la Federación Local de la CNT y allí se tomaban las decisiones.

Los siete hombres, conducidos por Massana, iban armados con ametralladoras, armas cortas y explosivos, forjados por la CNT de Toulouse. Era el agosto del 45 y pasaron la frontera como siempre por los caminos montañosos hasta el pueblo de Espinalbet, localidad de veraneantes acomodados.

Entraron en la Iglesia, donde Massana, desde la tribuna dirigió un discurso a los feligreses que estaban allí, informándoles que harían una recolecta ya que no era justo que mientras unos habían de subsistir con la cartilla de racionamiento, ellos se permitían el lujo de veranear. Pasaron la bandeja y abandonaron sorprendidos la iglesia, después que un feligrés dejará 12.000 pesetas de donación.

¿Cómo era Massana? Era un hombre alto y fuerte, de 27 años, seguro de si mismo, generoso y sentimental. Es fácil de comprender su popularidad, y la leyenda que la gente se formó, sobretodo en el Bergadà, debido a sus acciones espectaculares como la de aquel capitán de la Guardia Civil de Berga que juró no descansar sin haber liquidado a Massana. Enterado Massana que el oficial se encontraba en el Bar Colon, (de Berga) se presentó. El guardia civil tomaba café y copa sentado en la mesa. Massana consumió un carajillo (Café y coñac)en el mostrador y antes de irse dejó pagada la consumición al capitán de la benemérita, al cual a la hora de pagar, se enteró que acababa de ser convidado justamente por el hombre a quien pretendía cazar.

El capitán salió a la calle desesperado, pero, lógicamente el Pancho (Massana) ya había desaparecido.

Pocos días después de estos hechos, alguien con sentido del humor dedicó al oficial burlado una canción a través de radio Andorra, emisora muy escuchada en aquellos años.

El éxito de las acciones del grupo de Massana se basaba en la aplicación de una estrategia muy eficaz, el conocimiento del terreno, palmo a palmo le permitía moverse con toda seguridad, tenía la prudencia de no hacer bajas inútiles y de no enfrentarse con la fuerza de orden público, solamente cuando fue absolutamente necesario; era muy astuto y desconfiado como para no informar a nadie, ni a los compañeros del itinerario a seguir.

Marcel.li Massana era estimado y admirado en el Bergadà, y especialmente en las pequeñas poblaciones del Cadí. Los pageses catalanes a pesar del enorme riesgo a que se exponían, le ayudaban con víveres que él pagaba, y cobijo.

La guerrilla de Massana participó en secuestros de personalidades significativas del régimen franquista, sabotajes, atracamientos a fábricas y minas.

Pancho, sería durante seis años un mal sueño para los millonarios estraperlistas franquistas y también para los industriales que aprovechándose de la situación hacían trabajar de 12 a 14 horas diarias a sus trabajadores.

Como guía, los grupos de Massana, llegarían a pasar más de 50 personas de lado a lado del Pirineo. El viaje más emotivo fue cuando ayudó a pasar un niño y una niña hasta Toulouse, donde les esperaba su madre. El padre un comandante republicano había estado asesinado en Mauthausen.

Probablemente la acción más comprometida fue cuando el dirigente cenetista José Peirats escogió a Massana para que le hiciera de guía desde Francia hasta Berga, donde tuvo lugar una reunión, que duró varias horas, dentro de un panteón del cementerio de Bergà que servía de escondite de armas, mientras Massana y sus hombres montaban guardia, para proteger la reunión. De igual manera la vuelta a Francia se hizo sin ningún contratiempo.

De secuestros, hubo dos de importantes: El primero tuvo lugar en el año 49 en Can Flaquer, casa de campo cerca de Rocafort, propiedad de Juan Fontfreda, alto cargo franquista de Barcelona, uno de los capitostes del abastecimiento a Barcelona. La casa era una base del grupo de Massana, ya que el Masover (encargado de la casa de campo) era amigo de Massana.

Pancho y los suyos sorprendieron al propietario cuando éste llegó y le obligaron a que un hijo suyo saliera en busca de dinero a Barcelona. Con este secuestro consiguieron 100.000 pesetas.

En el segundo en el Hostal del Alcalde de Vinars consiguieron también 100.000 pesetas.

Un año después, cerca de allí, el grupo de Massana se había refugiado en el Mas Casasaies, habitado por un masovero de la CNT. Se presentaron tres guardias civiles y en el enfrentamiento murió un cabo de la Benemérita, y los otros dos huyeron..Los masoveros al igual que los de Can Flaquer tuvieron que ser trasladados al otro lado del Pirineo.

Los sabotajes consistían principalmente en voladuras de torretas de alta tensión. Con tal de atacar al régimen, intentaban paralizar la economía, y a la vez advertir a la población de la existencia del maquis.

En el verano del 45 en La Nau hicieron volar las torretas de alta tensión y más tarde lo hicieron en la Plana de Vic.

Siete veces saboteada la conducción de energía de las minas de lignito de Cercs, también cayeron los depósitos de agua de la fábrica del Bergedà y Beges;

Y la voladura en tres puntos diferentes de la línea eléctrica que va de Barcelona a Manresa y Vic.

Los atracos económicos iban dirigidos sobretodo a industriales y adictos al régimen, así en Malanyeu expropiaron a un rico requeté.

En Sant Corneli de Figols, requisaron los cafés, el junio del 48.Asaltaron las oficinas de las minas de lignito de Cercs. En el 47 igualmente había sido asaltada la fábrica textil de “Senglàs hermanos” en Avià.

Por dos veces en el 47 y 48 asaltaron en Hostalets de les Liofes, cerca de Borradà al jefe de Falange local, terrateniente adinerado.

Un caso típico de acción de castigo psicológico contra empresarios franquistas, se produjo en la fábrica textil de “La Plana”, donde el dueño abusaba de su autoridad, sobretodo con las mujeres trabajadoras, enterado de este hecho, Massana, se presentó le hizo pasear en calzoncillos por las naves de la fábrica, al Sr. Coloma delante de sus trabajadores.

La guerrilla de Pancho mantuvo estrecho contacto, con los grupos de Facerias, Quico Sabater y especialmente con Ramon Vila Capdevila, que colaboraba en algunas acciones.

El éxito de las acciones tomadas por la guerrilla de Massana fue actuar de una manera indiscriminada, y como represalia a las fuerzas “del orden”; en la masía de La Creu del Perelló, cerca de Castellnou de Bages, ejecutaron al matrimonio, Domènec Sardans de 50 años y Ramona Rosa de 40 años, embarazada y madre de tres hijos

Miguel Guitó, de 56 años, tío de Pancho, fue detenido junto a su hermano Jaime Guitó de 49 años de edad. Fueron los dos, torturados y después se les aplicó la ley de fugas en un camino de carro cerca de la Colonia Soldevila.

José Puertas, enlace de la guerrilla, José Bartobillo, militante anarco-sindicalista y Juan Vilella, masover de Santa Eugénia, base guerrillera de Massana, fueron ejecutados en noviembre del 49, cerca del puente de Vilada, a las afueras de Berga. Murió también de las torturas sufridas, Jaime Carballó, barbero de Sallent. Las detenciones y encarcelamientos fueron numerosos.

Por lo que parece, detrás de tanta represión hay una posible delación que podía venir de un antiguo y sospechoso militante cenetista ex-fotógrafo del ayuntamiento de Berga.

Las montañas del alto Bergedà, La Sierra del Cadí no serían controladas definitivamente por la Guardia civil hasta finales de los años cincuenta.

A principios del 51, Marcel.li Massana iniciaría una nueva vida en el exilio Francés.

No volvería a Barcelona hasta el año 79, en que fue entrevistado por diversas publicaciones y diarios del país. Massana hombre de inequívoca catalanidad, se sorprendió y disgustó por la castellanización de Barcelona, hasta tal punto que se negó a donar propinas a los taxistas y camareros que le hablaban en castellano.

Al volver a su casa en un pueblo del Ariege, a la otra banda del Pirineo, murió en el año 81 de un ataque de corazón al lado de su compañera Maria Calvó, el guerrillero del Bergadà leyenda de la voz popular.

CAPÍTULO QUINTO.

 

JOSE LUÍS FACERIAS

José Luis Facerias, conocido más por “Face” o por “Petronio “por sus amigos y compañeros más íntimos, fue, juntamente con Quico Sabater, uno de los exponentes máximos de la guerrilla urbana en Cataluña, de los años cuarenta y cincuenta.

Jefe de guerrilla, era físicamente un hombre bien plantado, elegante, un verdadero “Dandy”.

Intrépido hombre de acción, destacó por su excepcional talento y lucidez, llegando a ser uno de los organizadores más capaces con que contó el maquis urbano libertario de la época. Muy pronto ocupó cargos de responsabilidad, dentro del clandestino movimiento libertario catalán.

Nacido en Barcelona el 6 de enero de 1920, en el 36, estaba afiliado al sindicato de la Madera de la CNT y a las Juventudes libertarias del Poble Sec.(Barrio Barcelonés).

Al inicio de la guerra civil, se alistó a la Columna Ascaso, luchando durante toda la guerra en el frente de Aragón. En una de las últimas batallas de Catalunya, cuando el ejército republicano se batía en retirada, a principios de febrero del 39,fue hecho prisionero.

En este mismo año, perdió a su compañera e hija de meses, cuando ambas iban camino de Francia. Huyendo, al lado de millares de futuros refugiados. Probablemente, nunca llegaron a cruzar la frontera. Ametralladas por los aviones nazis Messerchmitt, que sembraban la muerte de la población que huía.

Facerias, pasó por diferentes campos de concentración y batallones de trabajo, En Zaragoza, Vitoria y Extremadura.

Al ser llamada su quinta bajo el nuevo régimen franquista, pasó de prisionero de guerra a soldado, destinado a una Unidad de Transportes Militares en Barcelona, como conductor y poco más tarde, ocupó el cargo de chofer particular del comandante del cuerpo jurídico Militar.

Licenciado a finales del 45, se incorpora al sindicato de Industrias gráficas de la CNT y se pone a trabajar, primero de camarero y después de cajero en el restaurante “La Rotonda”, al pie del Tibidabo.

Todo el tiempo libre de que dispone, lo dedica a la actividad clandestina; Aún era la época de esperanza para muchos, de una intervención aliada, acabada la segunda guerra mundial, de la intensificación de la lucha del maquis rural y sobretodo urbano.

A partir de marzo del 46, (Facerias) fue el animador más dinámico de los “Grupos de defensa” de la barriada barcelonesa del Centro.

Intervino activamente, en las acciones de organización y defensa, de las juventudes libertarias de Catalunya, las cuales volverán a publicar, a partir del 46, “Ruta”, su portavoz, que era distribuido, por medio de sacas de películas, que se repartían por cines y bares.

Detenido con otros militantes por la brigada Político-Social, el 17 de agosto del 46, fue encarcelado en la Modelo, hasta julio del 47, que salió en libertad.

En este mismo año, forma su grupo guerrillero y realiza su primera acción: El atraco a la fábrica Hispano-Olivetti, de donde consigue 300.000 pesetas y 100.000 más del Banco Español de Crédito, de la calle Mallorca.

Facerias creía que la lucha armada era la manera más rápida para obtener unos dineros que servirían de apoyo al Sindicato anarquista y a los militantes presos y a sus familiares más necesitados.

De los atracos, cabe destacar, los ocho realizados con su grupo, durante el año 46, con los que consiguió 3.000.000 pesetas, entregados íntegramente a la organización. De estas ocho acciones cabe destacar: la del Banco de Vizcaya de la Calle Rocafort, la del Banco de Bilbao, la del Banco Hispano-Colonial, de la Diagonal y también de la calle Muntaner, la de la Banca Pérez López de Hospitalet y la del Banco Hispano-Colonial de la calle Mayor de Grácia. También, asaltó una fábrica de madera, en la carretera del Puerto, la fábrica ICANSA, del Pueblo Nuevo y la empresa de Automóviles Eucort.

A más de varios atracos a joyerías de Barcelona, también se dedicó a visitar los “Meublés” de lujo frecuentados por gente adinerada. El primero fue el de “Pedralbes” (Barrio Barcelonés muy burgués) de donde se apoderó de los dineros y de las joyas de los clientes. En agosto del 49; se presentó con otros activistas en “La Casita Blanca”(Meublés muy conocido en Barcelona) de donde se llevó 37.000pesetas y joyas; En mayo del 51 volvió a la “Casita Blanca”; y en octubre del 51 volvió al “Meublé” de Pedralbes.

Por lo que hace a los sabotajes, en agosto del 46, desde un coche en marcha Facerias y sus hombres, ametrallan la Comisaría de Grácia en la Travesera de Dalt, incendiaron los depósitos de un local de la CAMPSA (Gasolina en España) en la calle Sepúlveda, en donde resultaron destruidos 40 coches y también actuó conjuntamente con el grupo de Quico Sabater en la colocación de explosivos en los consulados favorables al ingreso del estado Español en la ONU.

El 1 de abril del 50 -Conmemoración de la victoria franquista-consiguió colocar un potente artefacto explosivo debajo de una tribuna principal en el Paseo de Grácia, y distribuyendo por toda la ciudad, en un coche robado, miles de octavillas antifranquistas, El ocho de abril haría estallar una potente bomba en la comisaría de la Lonja, de la Calle Ancha (Ample), resultando gravemente heridos seis policías y produciendo muchos destrozos.

También, en la carretera de la Rebassada a Sant Cugat, realizaría la “operación Documentación”, (agosto 49) que consistía en desviar los coches por un camino que conducía a la masía llamada “Mas del Bosc”,donde examinaban los pasaportes y la documentación y se apoderaban de los de más interés para falsificarlos.

El armamento empleado por los grupos de acción de Facerias, estaba compuesto de ametralladora “Stein” y “Thompson”, pistolas “Parabellum” “Walter P.38”, “Colt” calibre 45 “Star” calibre 9mm.largo, y bombas de mano, carabinas americanas automáticas, detonadores, dinamita, trilita y plástico.

Facerias era un dirigente nato, que contó siempre con la confianza de todos sus compañeros de lucha, la mayor parte de los cuales morirían en enfrentamientos con la policía, o la guardia civil, como es el caso de su mejor amigo y colaborador, Guillermo Ganuza Navarro o Antonio Franquesa y César Saborit.

Facerias actuó en ocasiones conjuntamente con otros grupos como es el caso del grupo de Quico Sabater, o el de Wenceslao Orive.

En el otoño del 51, después de la caída de tres componentes del grupo de Facerias, la policía pudo conseguir de los detenidos una cita a la que había de acudir Facerias el 26 de octubre. Este llegó en bicicleta veinte minutos antes y no observó nada sospechoso, aunque la trampa estaba ya preparada.

En la huída, “Face” se deja una cartera donde llevaba una dirección de la Calle Arenys del (Barrio) Carmelo, (donde guardaba armamento y propaganda antifranquista). Sin pensarlo dos veces se dirige hacia la casa, para llegar antes que la policía, y tener tiempo de llevarse lo más importante. Cuando salía, fue asaltado, con fuego cruzado de armas automáticas, pero, pese a todo, consiguió huir de nuevo. En el enfrentamiento habrá un agente muerto y nueve heridos.

Durante los días siguientes se acordonarán islas enteras de casas para efectuar registros. La policía Armada patrullaba por las calles barcelonesas, en grupos de seis y en algún barrio los viandantes, fueron constantemente molestados.

Todo esto, contribuía más a aumentar la popularidad de Facerias en Barcelona, el cual llegó a adquirir como Quico Sabater, las dimensiones de mito.

A principios del 52, Facerias huiría a Francia, pero delante del riesgo de ser detenido por la policía francesa, que le buscaba y en caso de detención lo habría extraditado a la policía española, decidió marchar a Italia, donde entró clandestinamente por la montaña, el mes de junio del 52.

Allí colabora intensamente con los grupos anarquistas italianos y tomó parte en la creación de los Grupos Anarquistas de Acción Proletaria.

A pesar de que en el 53 la CNT del exilio francés había desautorizado la lucha armada, Facerias decidió volver a Barcelona, después de no llegar a un acuerdo conjuntamente con Quico Sabater, salió de Toulouse acompañado de Luis Agustín Vicente, alías “El Metralla” y del italiano Goliardo Fiaschi. En la frontera notaron que había una intensa vigilancia, pero ellos se hicieron pasar por excursionistas.

Equipados los tres con mochila y bicicleta siguieron hasta Sant Joan de les Abadesses.

En Sant Quirze de Basora,”El Metralla” no quiso seguir en bicicleta y cogió el tren.

Facerias y Galiardo, siguieron el viaje en bicicleta, pasando cerca de Vic, bordeando el Montseny hasta llegar a Granollers, y de allí a Mataró, y finalmente hacia el Tibidabo era el 27 de agosto.

Se refugiaron en una cabaña-Chalet, disimulada entre los pinos del bosque de Sant Medir.

Aquella misma noche, era detenido “El metralla”, el cual se rindió sin oponer resistencia.

La policía no hizo ningún disparo: se trataba de capturarlo vivo.

Al día siguiente, fue detenido Goliardo, cuando volvía a la Cabaña/ Chalet del Tibidabo.

La policía montó guardia toda la noche, a la espera de Facerias, pero éste no se presentó.

Sin tener noticias de la detención de sus compañeros, el día 30, “Face” se dirigió hacia una cita, a las once de la mañana, en la confluencia de las calles Dr.Urrutia y Pi i Molist, junto al Paseo de Verdum, prácticamente delante de la puerta del manicómio de San Andrés.

Hacia las 11 y cuarto, unos agresores invisibles disparan, herido, se mira la pierna derecha, tenía el tobillo fracturado. En un instante vuelven a disparar. Facerias se incorpora con dificultad, con la idea de salir de aquella trampa, se apoya el vientre en la baranda y dándose impulso con las manos se deja caer al otro lado, en un solar de cuatro metros de desnivel.

Aún pudo sacar una bomba de mano, pero desde unas ventanas de la calle Nilo sonaban descargas de armas automáticas; el Cuerpo de Facerias cae inmóvil, sin vida, con la bomba de mano en sus dedos crispados, su cuerpo tenía nueve impactos de bala, la mayoría mortales.

Un número impresionante de policías y todo un destacamento de la Guardia civil, estaban esperando, bien escondidos detrás de las ventanas y de los terrados.

Su muerte, es posiblemente, como lo señalan todos los indicios, debida a una delación del “Metralla” compañero del último viaje el cual delató la cita, a cambio de salvarse él.

Con su muerte, nada más quedaban dos grupos guerrilleros en Catalunya; El de Quico Sabater y el de Ramón Vila Capdevila.

CAPITULO SEXTO

 

QUICO SABATER LLOPART

A finales de diciembre de 1959, Quico Sabater con 4 guerrilleros más inicia el que sería su último viaje.

A pesar de que se sabía del intercambio de información entre las policías española y francesa.

El Quico atravesó la frontera por Cuscoià. La guardia civil estaba apostada por todos los pasos fronterizos en grupos de tres.

Había tropas de refresco apostadas en Albanya. Mientras numerosas patrullas recorrían continuamente la zona

Desde 1945 a 1960 los grupos de acción de Quico Sabater intervinieron en numerosos hechos. Transporte de armas de lado a lado del Pirineo, atentados políticos, atracos, y otros actos de propaganda antifranquista. En estas actividades Quico vería como caerían 15 de sus hombres

A lo largo de 16 años Francisco Sabater Llopart, fue el enemigo número 1 del régimen franquista.

El febrero del 46 Quico pasó de nuevo la frontera con un importante cargamento de armas entre sus hombres figuraban Ramón Vila Capdevila “Caracremada”. En Banyolas lugar donde había depositado el armamento, en Ramón Vila mató a un guardia civil para salvar la vida de Sabater, el cual pudo escapar disfrazado de pagés(campesino catalán) encima de un carro, mientras tanto Banyolas era registrada minuciosamente por la Benemérita (Guardia Civil)

Dos meses después Quico y sus hombres colocaron bombas en los consulados de Brasil y Perú mientras el grupo de Facerias lo hacía en el consulado de Bolivia como protesta afirmativa de estos países a la entrada de España a la ONU.

Al cabo de un mes, en junio de 1949 Quico Sabater fue encarcelado en Montpelier después de ser juzgado por tenencia ilícita de armas y de explosivos. Cuando llevaba cuatro meses de cárcel moría en Barcelona su hermano José víctima de un enfrentamiento con la policía, aún desde la prisión francesa Quico se enteró del fusilamiento de su hermano pequeño Manuel en el campo de la Bota después de un juicio fugaz

En cuatro meses la policía franquista incapaz de cazar a Sabater había eliminado dos de sus hermanos, al cabo de trece meses de condena, Quico Salía sale en libertad, en julio de 1950.

A principios de 1955 Francisco Sabater creó los grupos anarcosindicalistas que tenían como portavoz la publicación “El Combate” distribuida por las barriadas obreras barcelonesas y por los pueblos y ciudades de Catalunya

El mismo año 55 en septiembre, con motivo de la visita de Franco a Barcelona, Quico subió a un Taxi y se identificó como policía que quería distribuir propaganda franquista y en una especie de mortero construido por el mismo disparó proyectiles llenos de propaganda sembrando las calles de Barcelona con octavillas de colores en Catalán y Castellano

Los atracos a Bancos fueron los hechos más espectaculares realizados con el fin de recaudar fondos para ayudar a los presos, a sus familias necesitadas y a sus compañeros, el más importante fue el del Banco de Vizcaya de donde conseguiría llevarse 700.000 pesetas

En una oficina del Banco Central cerca del Borne (abastecimiento Barcelona) llegaron Sabater y un compañero en un Taxi alquilado como siempre, mientras Quico a punta de metralleta mantenía a raya a clientes, guardias y empleados, el otro llenaba un cesto cómo para ir al mercado, al salir Sabater dejó un objeto inofensivo delante de la puerta con una mecha encendida mientras aconsejaba a los de dentro (del Banco) que se tumbasen en el suelo, se fueron con el taxista que en ningún momento sospechó nada, ya que les esperaba con el coche en la esquina.

También en Barcelona se llevó cerca de un millón de pesetas de la Empresa Cubiertas y Tejados desde la calle todo el mundo se lo miraba sonriendo a través de las grandes vidrieras, creyendo que allí dentro se estaba filmando una película de gansters.

En estos últimos años Sabater se había presentado en lugares frecuentados por obreros como Bares y comedores de las fábricas donde pronunciaba pequeños mítines antifranquistas

El año 1956 y 1957, fue detenido nuevamente en Francia y encarcelado por los motivos de siempre, tenencia ilícita de armas, explosivos y también contrabando por el solo hecho de tener un aparato transmisor: La policía española conectada estrechamente con la francesa influyó decisivamente en estas detenciones

A finales de diciembre y inicios de enero del 57 serían detenidos 47 cenetistas en diversos lugares de Catalunya acusados de colaborar con Quico Sabater, como tanto otras veces acorralado y perseguido, Quico consiguió escaparse de Barcelona vestido de pagés, llegó en tren a Hostalrich y continuó a pie hasta Francia, allí aún le esperaban 8 meses de prisión en Montpelier seguido de un confinamiento de 5 años en Dijon

En diciembre de 1959 a las puertas de un nuevo juicio por tenencia ilícita de armas, decidió la huída hacia adelante, y emprendió la que sería su última incursión contra el franquismo, le acompañaban Antoni Miracle Guitart, de 29 años, Francisco Conesa Alcaraz de 39, Roger Madrigal Torras, de 27 y Martín Ruiz Montoya de 20 años.

Es el 3 de enero de 1960, en el “Mas Clarà” cerca de Gerona, Quico Sabater se encuentra herido rodeado de numerosos efectivos de la guardia civil, el rodeo y el tiroteo se prolongará todo el día hasta la noche

Quico Sabater herido en la pierna, en las nalgas y en el cuello recorre siempre de noche unos 25 kilómetros hasta llegar de madrugada a la estación de Fornells, a punta de pistola sube a la locomotora del Tren correo y obliga a los dos maquinistas a que no se detengan hasta llegar a Barcelona, pero en Massanet Massanas es preciso cambiar la locomotora de Vapor por una de eléctrica, Quico cambia de Máquina, y los maquinistas aprovechan para alertar a la guardia civil, a dos minutos de Sant Celoni con la pierna ya cangrenada Quico salta del tren con la intención de recibir asistencia médica

En todas las poblaciones a lo largo de la línea férrea hasta llegar a Barcelona la Guardia civil espera a Sabater, Quico sin fuerzas pide la dirección del médico a un pagés pero se equivoca y llama a la casa de Francisco Berenguer delante de la del doctor Barrios, Berenguer al ver el mal aspecto de quien llama tan temprano a la puerta y observando que lleva una metralleta escondida, se pone nervioso y se abalanza sobre Quico con el fin de quitarle el arma, mientras tanto Martínez Collado sargento de la guardia civil los somatenista Abel Rocha falangista notorio y Pepito Sebina ex-legionario ya han localizado al fugitivo, largamente esperado.

En un pacto de sangre mantenido aún hoy, en un pacto de silencio mantenido por los tres hombres el somatenista descargó su metralleta en la cabeza del Quico después de muerto, desfigurándolo hasta el punto de que ni su hermana pudo identificarlo.

CAPITULO SEPTIMO

 

RAMÓN VILA “CARACREMADA”

Ramón Vila Capdevila, también conocido como “Pasos Largos”, “Caracremada” y por “Capitán Raymond” en la resistencia francesa, fue uno de los más destacados guerrilleros del maquis catalán.

De un valor y coraje personal extraordinario no toleró nunca al fascismo, al que combatió hasta la muerte.

El otro jefe guerrillero del Bergadà, Marcelino Massana, decía de él: “En Ramón fue, sin duda, el mejor de nosotros”.

Era un hombre alto, con una gran fuerza física. De cuerpo ancho, y de semblante enérgico, ojos vivos, frente ancha con un aire entre selvático y tímido. Era sencillo y modesto, con gran agilidad.

Nacido en el pequeño pueblo de Pequera, en el Bergadà, en 1908, le pequeño le decían “En Maroto” que era el nombre de la masía donde vivía.

Tenía 12 años, en el agosto de 1920 cuando se encontraba con su madre, Dolores, en la recogida de las legumbres, en un día muy nublado. Empezó a llover y de golpe, una luz vivísima seguida de un gran trueno cayó sobre ellos, la mujer muerta y quemada la cara de su hijo Ramón.

Dos años más tarde, cuando tenía 14 años se marchó a trabajar a una fábrica textil de la Pobla de Lillet.

En aquellos años, los años veinte, muchos industriales barceloneses, o de otras zonas industriales, con tal de aumentar sus ganancias, trasladaban las industrias sobretodo textiles, hacia la zona alta del Llobregat, pagando sueldo de miseria, ejerciendo una explotación y caciquismo, verdaderamente humillantes. Con el fin de sobrevivir, niños y niñas de nueve a catorce años, habían de trabajar durante 10 o 12 horas diarias.

Así, en este ambiente de injusticia social, que todo el mundo sufría, día a día, Ramón Vila, debido a su carácter y temperamento rebelde, participa desde muy joven en las luchas obreras de la Cuenca minera del Bergadà.

En la Poble de Lillet trabajaba 11 horas diarias, allí llevó a término su primer sabotaje, en el invierno del 29 al 30, contra un empresario que acababa de renovar su maquinaria y dejó sin trabajo a un centenar de compañeros suyos. Así, un sábado por la noche, colocó explosivos en la nueva maquinaria, pero una carga explotó antes de hora, hiriéndole en la cara y en las manos.

Como consecuencia de este atentado fue detenido y encarcelado en Manresa. No recobró la libertad hasta el 14 de abril del 31, es decir, hasta la proclamación de la república.

En el mismo mes de abril vuelve a Pobla de Lillet, pero no encuentra trabajo, y se va a trabajar a las minas de carbón de Figols, donde enseguida destaca como líder entre los mineros cenetistas.

Todos los domingos bajaba de Figols a Berga, andando, para ver a su hermana pequeña, que vivía con unos tíos y a la que quería mucho.

Ramón, después de ver a su hermana, se volvía a Figols al atardecer. A veces, sus idas a Berga tenían otro sentido, bien diferente.

Ramón participó en el levantamiento del Alto LLobregat del 32. esto le valió la cárcel durante seis meses primero en Manresa y luego en Barcelona.

En el verano del 32, a la salida de la cárcel, se fue a hacer de leñador y de pagés, volviendo a Figols hacia febrero del 36 a trabajar de nuevo en las minas.

Este mismo año, baja a Barcelona en una muestra de solidaridad con los huelguistas del tranvía, interviene activamente en la huelga, que querían abortar los “escamots” (Comandos) de Estat Català, que la querían hacer fracasar.

Fue detenido y encarcelado en la Modelo de Barcelona, para ser destinado, después del juicio a la cárcel de Sant Miguel de los Reyes en Valencia.

Fue liberado por los trabajadores, el 19 de julio del 36, al inicio de la guerra. Se alistó en la Columna de Hierro, valenciana, y pasó a luchar en el frente de Teruel, hasta marzo del 37, en que fueron militarizadas todas las columnas.

Entonces, vuelve a Figols donde va a trabajar como minero, y participa en la colectivización.

En 1937,cuando llaman a su quinta del 28, se fue con su amigo Ramón Casals i Casafont, a la 153 Brigada antes Columna Tierra y Libertad.

En el 39 se exilió en Francia, donde fue internado en el campo de concentración de Saint Cyprien. En 1940 fue trasladado al campo de Argelés, donde se escapó al poco tiempo de llegar. Juntamente con otros libertarios, pasó a organizar la resistencia libertaria en Catalunya, con la creación de grupos volantes, que actuaban en uno y otro lado de los Pirineos. Fue detenido el 43, por los alemanes, en Perpiniàn, por no llevar documentación suficiente, donde estuvo preso durante dos meses en el Castillet.

Tuvo que trabajar con los alemanes, en la organización TODT, en una mina de aluminio en Bédarieux cerca de Nimes, hasta que en 1944, logra escaparse, y se reintegra en la resistencia francesa de Lemoges, hasta que ingresa en el famoso maquis de Rochechouart, en l’Haute Vienne, donde se le conocería por “Capitán Raymond”. Lucha primero, con “L’Armés Secrète”, y después con los “Franc-Tireurs-Partisans”.

En el maquis francés, actuó en todos los combates de lucha abierta, pero se negó sistemáticamente a tomar parte de operaciones de limpieza y escarmiento.

Así, no permitió nunca que se fusilara a ningún hombre.

El Capitán Raymond decía: “Ni durante la revolución en Catalunya, ni en la resistencia en Francia, nunca quise intervenir en ejecuciones ni en nada parecido. Un enemigo vencido ya no es un enemigo, y matar hombres indefensos no es propio de los hombres”.

Su especialidad eran los sabotajes, hizo saltar un gran número de trenes blindados alemanes, especialmente uno de la SS, con tanques y material bélico pesado, que se dirigía a Normandia cuando ya había tenido lugar el desembarco de los aliados.

Como represalia, algunos destacamentos motorizados alemanes de la 2ª Panzer división llegaron al pueblo de Orador sur Glane y quemaron vivos a los 1500 habitantes del pueblo.

Como respuesta a esta acción contra la población civil, el “Capitán Raymond”· y los 200 guerrilleros de “L’Armés Secrète” asaltaron y aniquilaron toda una división alemana en Oradour sur Véze.

Ramón Vila imprimió en su grupo, su experiencia y la eficacia guerrillera, convirtiéndose en uno de los grupos más legendarios de l’Haute Vienne.

Aún hoy, ésta vivo en la memoria popular de esta región francesa del maquis del “Capitán Raymond”.

Su dedicación y su valor fueron reconocidos por las autoridades francesas, que le concedieron el máximo galardón, el de la legión de Honor, que naturalmente, el rechazó.

Después de ser aniquilado el último reducto nazi en Francia, se dirigió hacia el sur, no muy lejos del Pirineo, pasando una temporada en “Mas d’Azil”, con su amigo de Berga, Ramón Casals. Los dos se ganaban la vida haciendo macarrones y fideos con una maquineta. Más tarde encontrará trabajo en una línea telefónica.

Vuelve a Catalunya, para continuar su lucha contra el franquismo.

Hacía de guía de la CNT, con el nombre de Ramón Llaugí, atravesando en múltiples ocasiones el Pirineo, tanto para transportar cargamentos de armas para los grupos de acción, como para trasladar activistas al otro lado del Pirineo.

Colabora con diversos grupos de guerrilleros, como los de Facerias, Massana y Quico Sabater.

Ramón Vila creía que el sabotaje contra las torres de alta tensión e instalaciones de suministro eléctrico, era la única manera de acabar con el régimen franquista, la única opción a su alcance para acabar con la economía del estado.

El mayo del 47, a raíz de una visita de Franco a las minas de Sallent, el día 17, dirigió un grupo de 50 guerrilleros, que tenían que atentar contra el Dictador, pero debido a un accidente tuvieron que hacer marcha atrás.

El 48 y 49 “Caracremada” dinamita por dos veces las conducciones eléctricas de los carburos de Berga y también las líneas de alta tensión entre Prats de Lluçanes y Berga.

El año 1953, la CNT en el exilio desautorizó la lucha armada, pero “Caracremada” mantuvo el combate por su cuenta, que él había empezado en 1930 en el Alto Llobregat. Fue inútil la conversación que mantuvo el año 59, en Prada de Conflent con Marcelino Massana, el cual le quería convencer para que dejara la lucha armada.

Faltó muy poco, para que Massana que ya había dejado las armas en el 50, las volviera a coger y unirse a Ramón.

Hasta 1963, realizó diversas incursiones en Catalunya, principalmente en las comarcas del Bages y del Bergadà. Des de las faldas del Canigó, entraba en Catalunya por la Molina, la Collada de Toses, Vall-Ter o Setcases.

Ramón Vila contaba con la ayuda de numerosas masías donde podía dormir y comer, sobretodo en la zona de Prats de Lluçanés, donde entonces todavía había militantes campesinos en la clandestinidad.

Las incursiones las solía hacer de primavera hasta el verano, a veces solo, y otras acompañado de un grupo o con otro guerrillero.

Quien también le acompañó muchas veces fue otro guía de montaña llamado Jesús Martínez Maluenda “El maño” que aún hoy, desde su exilio de Toulouse nos acerca a la figura difuminada de Ramón Vila Capdevila.

Paradójicamente, Ramón fue uno de los guerrilleros que más actuó, y del que menos acciones se conocen, a causa de su modestia y de su carácter introvertido y personalista, y del hecho que todos sus compañeros de lucha murieron en combate o fusilados.

La última acción de Ramón Vila “Caracremada” fue a finales de julio de 1963. Atravesaba el Pirineo por cerca de Solsona, Serra del Pinós y seguía por el Cardoner, hasta llegar a Palà. Después fue hacía Camps y Fals, y siguió hasta Sant Joan de Vilatorrada, por los contornos de Coll-Baix. Seguía por la Font de la Rel y el margen del riachuelo de Rajadell. Seguía la vía férrea, hasta llegar al desnivel de Can Prim.

Allí se detenía. Su objetivo -(una vez más) eran las torres de conducción de líneas de alta tensión que suministraban energía eléctrica a Barcelona.

El 2 de agosto hacia las once de la noche colocó las cargas en las torretas. La explosión se produjo a primeras horas de la madrugada. Y reemprendió el camino de vuelta, Pero de las tres explosiones, nada más que sintió dos, y en contra de su acostumbrada prudencia, se volvió hacia atrás para comprobar la explosión de la tercera carga.

Cuando llegó comprobó que las tres torres habían caído. Cuando aún era de noche (día 3) volvió hacia la zona de Calders.

Atravesando el río Cardener, se internó por el bosque que se extiende entre Sallent y Balsareny. La noche del 6 al 7 de agosto atravesó el río Llobregat en dirección hacia Calders.

El día 7 de agosto a las 12’30 noche caía mortalmente herido, el último guerrillero catalán en un enfrentamiento con la Guardia Civil, en el que no tuvo ni tiempo de disparar, en el paisaje de la Creu del Perelló, situado entre los términos municipales de Castellnou de Bages y Balsareny.

Su agonía duró hasta las siete de la mañana. Murió con la espalda acomodada en su mochila. En las manos aún empuñaba una metralleta. Estuvo agonizando toda la noche, ya que la Guardia civil de la 231 comandancia de Manresa, compuesta por unos 200 guardias, no se atrevieron a acercarse

Inmediatamente, corrió la noticia por las comarcas del Bages y del Bergadà, como un relámpago: “En Maroto és mort !l’han matat les caderneres!” (“Maroto -R.Vila- esta muerto! lo han matado los pájaros cantores ) (un refrán catalán que no tiene sentido en castellano).

Fue enterrado, en la otra banda del muro del cementerio de Castellnou de Bages, sin cruz ni referencia, olvidado entre el follaje.

El 7 de octubre del 78, a Sallent, la CNT hizo un homenaje al cual acudieron más de 2000 personas la mitad de las cuales provenían de la comarca. Pero el acto fue prohibido por el gobernador civil, y el pueblo fue ocupado por la Guardia civil, al igual que el cementerio donde esta enterrado. Después de 15 años de su muerte, aún no le perdonaban su vida revolucionaria.

En 1978, volvía a ser un “Malhechor ” “facineroso”, “peligroso criminal” y “Bandido a sueldo de los enemigos de España exiliados en el extranjero”,según el estilo noticial del periodista Enrique Rubio. A los 25 años de la muerte de Ramón Vila Capdevila, final histórico del maquis antifranquista en Catalunya, no hay ningún rastro, ningún recuerdo, ¿porqué quién gobierna aceptaría aquellos que no aceptan gobierno?.

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