Típota o ΤΙΠΟΤΑ

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Típota o ΤΙΠΟΤΑ, “Nada” en Griego, responde a un anhelo explosivo de alejarnos del servilismo ideológico, nace y renace de sus cenizas ésta iniciativa, ligada a las flores silvestres de la marginalidad, de los deseos de los desheredados, de la causa Única, de la Nada frente al Todo y del Todo de la Nada.

En contra de la civilización moderna, sus ídolos, valores o moralidad, contra la enajenación mental sujeta a la sumisión del individuo o del Ego, contra el “Hombre Moderno”, por constituirse como una construcción artificial de la dominación, dada por la civilización del entorno salvaje.

La masa gregaria, espiritualmente burguesa, económicamente precaria se conforma o constituye como fiel discípulo de la ideología del capital, repiten sin cesar el vómito corrosivo de los medios de desinformación masiva, al servicio de la cultura dominante moderna, ligada a los pilares estructurales de la antigüedad. Cambiando los grilletes y las cadenas por nóminas de mierda, que no dan para pagar sus jaulas, a las cuales llamamos “vivienda”, sus cárceles a cielo abierto, a las cuales llamamos ciudades y su esclavitud a la cual llamamos paz social y seguridad. Nos encontramos en un estado permanente de guerra contra el individuo y cualquier idea de rebelión es desterrada, condenada o asesinada, si rompe con la miseria existencial establecida, impuesta a la fuerza.

La actualidad vigente es una época de decadencia. La civilización burguesa-cristiana ha evolucionado, se ha conformado como la sagrada Democracia, el Santo Sistema, la diosa Justicia, la única Verdad. Todo mentiras. Pero bajo el falso esplendor de la civilización, con la llegada de ésta, la crítica o el pensamiento individualista han sido objeto de burla, ridiculizados, calumniados, y no hace tanto quemados en hogueras, para que prevalezca la sociedad de masas sujeta al nombre de la colectividad -“hacienda somos todos”-.

“Bendita democracia de porra y de penal, con las leyes en la mano te pueden liquidar”. La democracia es el fruto del cristianismo, condenó con el filo envenenado brutalmente clavado en la carne del individuo su causa o voluntad de poder, nos cimentó como el retoño maldito de Dios. La democracia crucificó al individuo. Por esto negamos la sociedad moderna “civilizada”, aquella que condena al único a la sumisión por lo ficticio de todos.

“Basta un amo en el cielo para que haya mil en la tierra”

Negamos la cosecha de la antigüedad decadente, repetimos sin dudar que los hegemónicos “libertarios, asamblearios o comunes” traicionarán la causa estrictamente individual de cada uno de nosotros, por el mero hecho de que se ven sujetos a sus raíces heredadas desde el poder, heredadas conscientemente, pasando a colaborar y ser parte de sistemas genocidas, reuniéndose con los que dicen combatir, manteniendo relaciones cordiales entre escoria. Fortalecen la idea de Estado, y lo que es peor aún, esperanzan con la idea de un Estado “bueno”, con todo lo que ésto conlleva. Perpetuando la desigualdad a cambio de millones de esperanzas vacías, metidas en cajitas, urnas-normas impuestas por los benditos demócratas, tolerantes, siempre y cuando las ovejas no se desvíen de la linea marcada por sus amos.

Se transformarán o presentarán con un nuevo nombre “molón”, cuando colapse nuevamente el capital, reímos por no llorar… El devenir que nos aguarda, es un control absoluto del individuo, por el cual, o se actúa sin intermediarios, respondiendo a nuestros propios intereses o las vigas de lo vigente se fortalecerán y la anulación del presente con su consecuente destrucción nunca llegará, será objeto de reformulaciones de la miseria de la dominación. La conducción que siguen religiosamente los siervos modernos es el abismo de la esclavitud moderna, la perfecta distopía de los psicópatas que conducen el manso rebaño a la servidumbre soñada por la cultura dominante del capital. Nos sobran ahora, como en el futuro motivos para incendiar el planeta de punta a punta, es necesario el derribo arrasador del presente, quien lo niegue es cómplice de la miseria de la dominación. Nuestro único camino, es que la llama de rebelión continué alumbrando nuestros oscuros días y así se haga nuestra voluntad incendiaria.

El sistema ha conseguido que inclusive aquellos que se identifican con el libre pensamiento respondan a sus sagrados mandamientos, al igual que sus fieles más adeptos. En la actualidad no se habla de Dios, se nombra a la constitución, el paraíso de la civilización. Un nuevo texto sagrado, con su respectivo séquito de fieles que la venden como la esperanza de la decadencia moderna, ¡cuan bonito! ¡cuan esperanzador! Se empeñan en prometer la nueva sociedad perfecta, construir el socialismo… que participe la “ciudadanía”, el “pueblo”, afirman la recuperación del conjunto de nuestras vidas si asistimos masivamente al llamamiento de sus anhelos de poder, nos esperanzan con el único fin u objetivo de reformurlar, para así enmascarar la miseria de la existencia moderna. Llamamientos, simbologías o unidades que responden a la cultura dominante, fieles consumidores de la ideología del capital, sindicatos socialdemócratas innecesarios y obreros progresistas empapados de dogmas burgueses, tomar el poder para abolirlo.. Hablan el idioma de la no-violencia, burocracias, normativas y no de las cabezas a las que hay que apuntar.

No existe ruptura alguna con las lineas marcadas por el sistema, todo se mueve bajo la sombra de la autoridad de la dominación, bajo pena de denuncia, desfederación, o simplemente calumnias rastreras de aquellos que se dicen compañeros. Desde sindicatos “revolucionarios”, plataformas u organizaciones que son más instituciones socialdemócratas y sobretodo aparatos del Estado, en el mejor de los casos malgastando sus fuerzas en normativa orgánica y acción sindical-burocrática-pacifista y pacificadora. Hablan de luchar contra el capital y sólo aspiran a gestionar la miseria. O se hace la guerra al Capital o todo lo demás es hacer el paripé. Organizaciones formales que no tienen ninguna utilidad, perduran sin actividad pero se creen la hostia en bicicleta. Es necesario por esto luchar contra todo lo que fue determinado por el viejo mundo de los virtuosos y buenos, de los tranquilos y acomodados, de los cobardes y los apáticos. Luchar y sentir alegría por la maravillosa ruptura de la ética que mantiene vivo a un mundo muerto desde hace ya tiempo, romperlo para darle una forma nueva en la faz de la causa de la rebelión, en un constante estado de guerra contra el Poder.

Ni hablar de partidos políticos estatales… ¿Barcelona en común? ¿Qué común? ¿Para qué comunes? No entendemos nada. ¿Hace falta tomar el poder? Cuando somos nosotros quien lo entregamos a un sistema asqueroso de pies a cabeza, corrupto desde sus inicios. Y el cuento no acaba, suponemos que será el eterno retorno y la estupidez inculcada en miles de años de purgas de individuos, que portaran cualquier idea de rebelión en sus entrañas.

“A pesar de que Hobbes diga en su Teoría Jurídica del Estado que está en nosotros constituirnos para que nos manden, la realidad histórica es que el modelo político organizativo, el Estado, se impuso con violencia, es decir, el origen del Estado es la violencia.”

“El poder del Estado Emplea la fuerza, el individuo no debe hacerlo. En manos del Estado la fuerza se llama derecho, en manos del individuo recibirá el nombre de crimen”.

Perpetuamos lo existente vendiendo humo y distracciones planificadas. Organizaciones acabadas y sin ningún remedio, por mucha mierda de teorías que soltéis por la boca, teorizadas por burgueses que os hubiesen matado de hambre por no perder su status quo y el de sus compañeros explotadores de partido. Anti-capitalistas de carnet y cuota…

“Los obreros disponen de un poder formidable y cuando lleguen a darse bien cuenta de él y se decidan a usarlo, nada podrá resistirles. Bastará que cesen todo trabajo y se apropien de todos los productos de su trabajo, que los consideren y los gocen como propios. Éste es el sentido de los motines obreros que vemos estallar casi por todas partes.”

Max Stirner.

Lo demás es ser un ambiguo..

Agotados del servilismo ideológico no tenemos ningún objetivo o finalidad, nuestra búsqueda está dirigida a explosionar nuestros anhelos destructivos… La vida es destrucción y creación, vida y muerte, mata o mueres… Y nos están matando.

Sino destruimos no hacemos más que apuntalar ésta sociedad y sus falsos valores, vivimos por y contra todo, estamos inspirados por el apetito arrasador, dirigido hacía a la actualidad vigente, a la sociedad de masas civilizada, a cada uno de sus fundamentos, autoridades, conceptos, moralidades e ideas. Para cuestionar y destruir, lo demás llegará si es que tiene que hacerlo.

“Creo sólo en lo que puedo tocar, besar o darle un abrazo. El resto es solamente humo”

– Edward Abbey

No buscamos proponer ninguna alternativa a cada una de las críticas destructivas que estamos dispuestos a abordar, no nos vemos en la obligación de ofrecer consuelo a la razón del individuo, llamado por muchos “pueblo”, como tampoco abrazarnos a ella para regocijarnos con ésta. Nuestra causa no está dispuesta a doblegarse frente a la ideología dominante de la muchedumbre moderna, nuestras acciones no son defensivas, porque perderíamos nuestro carácter de rebelión permanente intentando justificar nuestras ansias envenenadas en pro del estrago de la modernidad.

La pasión por la destrucción es también la pasión creativa. Y la construcción la dejamos para vosotros que sois más listos…

Nos apartamos y renegamos de los movimientos autoritarios por muy “buenas ideas” que tengan… Nos alejamos, apenados en parte eso sí, del anarquismo de salón instaurado hoy en la península ibérica, “anarquismo” que hace vídeos socialdemócratas, apoya políticos, reniega de los presos y que desmantelan sindicatos que intentan luchar, marcan quién es digno de pertenecer a una organización “antiautoritaria”, hombres y mujeres luchadoras muertas por hacerle la guerra al Poder sin tener en cuenta las consecuencias, mientras vosotros renegáis tanto de las luchas que éstos llevaron a cabo, como de ellos en sí mismos. Y hoy condenáis cualquier atisbo de rebelión.

Desde Típota nos enfrentamos a otras tendencias dentro de la familia antiautoritaria, ya que consideramos sus métodos erróneos y su acción revolucionaria ineficaz. La insurrección que predicaban los “revolucionarios” anarco-comunistas no ha triunfado, la huelga general y que proponían los anarco-sindicalistas no ha servido para acabar con el Estado o el Capital, esto se debe principalmente a que se ha olvidado una cuestión esencial, romper con el orden establecido que sujeta al individuo. Ahora en la linea cada vez más socialdemócrata, cuando las condiciones son similares o peores a las del S.XX se ha desistido hacerle la guerra al Poder o apoyar al que la hace sin ningún tipo de miramiento. Menos masa, más destruir los valores que la atan y anulan. Entender que somos explotados, reflexionar sobre ello, concienciarnos y actuar como individuos afines conscientes y así formar colectivos fuertes, libres de imposiciones ajenas a los intereses de la Causa Egoísta del individuo.

En la linea marcada desde el Estado y sus secuaces, entre ellos muchos individuos sin ningún tipo de conciencia, no se cambia nada, se pierde la vida esperando la anhelada mejora que nunca llegó ni llegará.

“Somos revolucionarios” pero no creemos en la revolución, sin embargo, no negamos que sea imposible hacerla o llevarla a cabo. La revolución es una trasformación radical del presente, una hipótesis irrealizable mientras se reproduzcan las raíces heredadas desde el poder. En resumen con la miseria del mundo moderno. No se percibiría ningún cambio, no se podría hablar de “libertad” o “revolución”, debido a que dentro de la miseria de la dominación es inconcebible su mera existencia. Negación tras negación, se podrá hablar de un cambio radical, de la experimentación de infinitas posibilidades de la causa estrictamente individual. Es decir, sin la pulverización nihilista del presente no se podrá experimentar con la revolución, con la anarquía, en “libertad”, con aquella que se ve alzándose por encima de los valores de la sociedad de los iguales, destruyendolos, la que se distingue, posicionándose en abierta confrontación con todo lo que obstruye su paso, su construcción.

Moverse por lo delimitado por el estado-capital es una causa perdida. Votar no vale de nada, afiliarse a un sindicato no vale de nada, a no ser que el humano demasiado humano espabile y deje de ser lo que es hoy por hoy. Esto significa, empezar a hacer esa revolución, ese cambio radical, en el único, empezar en el “Yo”. Desgraciadamente la mente de la gente las vemos y sentimos enajenadas, anuladas o adoctrinadas, conducidos danzan la música macabra del sistema alienante, no sabemos que es peor, pensándolo bien. La verdadera revolución empieza en el “Yo”, la causa única interior, el primer cambio está dentro de nosotros, la primera transformación debe ser la nuestra, la principal revolución es la interior, la de la propia conciencia. Después se puede asumir la responsabilidad de actuar acorde a ella… El primer y único mandamiento es romper con todo lo establecido y no caer preso. Todo lo demás es repetir como loros, creyéndose rompedores. Simplemente es ser una puta pieza más. Y si no te gusta la sociedad aquí estas tú para cambiarla, o empujarla hacia el abismo.

“El pueblo, por desgracia, es todavía muy ignorante, y es mantenido en su ignorancia por los esfuerzos sistemáticos de todos los gobiernos, que consideran esta ignorancia como una de las condiciones más esenciales de su propia potencia.”

– Bakunin

Hay que dedicar esfuerzo en formarse uno mismo, negarlo todo, despojarse de todo lo impuesto, de todo aquello que responda a los viejos ídolos o valores de la sociedad. Fomentar la reflexión del individuo, conciencias que se alejen elevándose por encima de la ética común que los aniquila, he aquí el trabajo mas difícil de los individuos.

El verdadero enemigo a combatir es uno mismo… Combatido éste podemos combatir las ideas abstractas que nos oprimen a diario: la Santa Patria, el Santo Dios, su hijo el Estado, su madre la Autoridad… La Propiedad, la Familia, las prisiones, la explotación del hombre por el hombre, y por encima de todo, la sumisión propia a cosas o causas ajenas a nuestro razonamiento. Si la sumisión cesara nada podría detenernos, para ello debemos elevar el Yo por encima del Todo, si queremos individuos conscientes para poder actuar conjuntamente, acorde a la idea que llevamos dentro. Sin el individualismo, no conseguiremos la transformación, la resurrección necesaria para acabar con el Estado y el Capital. A lo sumo sólo se conseguirá reformar, perfumar la mierda que hasta el cuello nos cubre.

“La humanidad mata más obedeciendo que rebelándose”

Anarquista, como adjetivo, es bastante difícil serlo. Es el que carece de dogmas a los que abrazarse, el que no reza a ningún cielo o entidad, el que no quiere a ningún salvador que lo “rescate” o “ilumine”, el que no cree en el justo camino que marcan abstracciones materializadas como los Jefes o el Estado, el que no piensa con la cabeza del patrón, creyendo que se acerca a su emancipación y la de los suyos. Y sobretodo el que no afianza ni un eslabón de su esclavitud, a la idea inocua del Estado y sus dirigentes. Si el sistema no cae es consecuencia directa de la sumisión consentida. Trabajadores que producen todo para mantener a los que no producen de nada. Tolerancia hacia aquello que nos está exterminando. La tolerancia, otra idea falsa. Por tanto debe ser purgada. Le podemos dar las vueltas que queráis pero el mundo va como va por la sumisión consentida y la obediencia a creencias abstractas :P.

“Mientras exista una clase inferior, perteneceré a ella. Mientras haya un elemento criminal, estaré hecho de él. Mientras permanezca un alma en prisión, no seré libre.”

Bakunin.

Bastaría con que dejáramos de engañarnos, de buscar consuelo en la razón colectiva que conforman los individuos, posicionarnos negativamente, empaparnos de insumisión. La anarquía y la libertad individual no es una cuestión del mañana, con la negación del presente en cada acto podemos empezar a experimentar.

Creemos que es fundamental volver a nuestras raíces, donde nuestros anhelos destructivos atenten contra el mundo artificial del cual somos una triste cosecha, por la que no se busque una transformación libertaria de la sociedad, sino su inminente destrucción. Tenemos que tener en cuenta que esta actitud rompe con todas las sujeciones vigentes o venideras, no importa que sea minoritaria, su principio se centra en subvertir lo existente, no en una mera reformulación dada por la razón del pueblo. La única ideología que ilumina es la que arde.

Agradecer a lxs compañerxs de Noblogs, por el trabajo que hacen, por dedicar tanto su tiempo como su trabajo para individuos como nosotrxs puedan decir las cosas que otros no quieren que digamos, que ahora, hoy por hoy, algunos, apoyados por otros muchos imbéciles, no quieren ni que los “humanos” se planteen según que cosas o simplemente piensen, siempre bajo la pena de cárcel, sanción, agresión, desalojo o montajes como estamos viendo día a día, mientras la sociedad democrática calla, la sociedad pacífica permite una violencia contra todos los seres que habitamos el planeta y el propio planeta en sí mismo, y se condena cualquier acto de rebelión. Simplemente por el hecho de pensar somos tachados de terroristas por el llamado Estado Español … España terrorista entre terroristas, número uno en apoyar “guerras de paz” o “humanitarias”, sin importarles las vidas. Todo por sus putos intereses en empresas de armas, petroleras, y segurratas privadas. Y los extremistas radicales somos nosotros, hasta el más ciudadanista.

¡El miedo manda, pero el desorden de la información no fue suficiente!

Nuevamente, gracias. Animamos desde aquí a formar bandas, okupar, juntarse y conspirar mucho o todo lo que se pueda mientras nos queden fuerzas…

Este material puede herir sensibilidades de mentes conformistas, no nos hacemos responsables del duro despertar. Nuestro total desprecio a los jueces del movimiento. Mucho ánimo y fuerza a todxs lxs compañerxs en lucha del mundo.

“Después, los dos desaparecieron…

Y el uno termino, como había previsto, cercado

en su propio refugio, quemando su último

cartucho…

También el otro, predicando el amor y la

resistencia pasiva al mal, cuando este recrudeció

con el delirio guerrerista, fue barrido, masacrado

por el fanatismo nacionalista…

Y sobre el mundo, la injusticia continua

gravitando como antes.

Peor que antes…

y

¡Ah! si los dos, juntos, ayudándose mutuamente,

hubiesen tomado otro camino y no por el del

uno u otro…

Si por otro camino, también el fatigoso uno

hubiese corregido la violencia despiadada del

otro dándole una meta mas vasta que la fugitiva e

incierta “alegría de vivir” del único insurrecto…

Y si el otro tuviese la predicación de la fe –

que no mueve las montañas si la fuerza no la

ayuda- sostenida con el brazo viril que derriba

el obstáculo….

Tal vez… hoy… ¿quién sabe?

y

Mas los dos volverán sobre el mundo; puede que

ya hayan reemprendido la marcha…

Que en el próximo encuentro se entiendan y se

asocien:

Y marchen juntos, sumando todos los heroísmos

por el otro camino…

Con todas las violencias y todas las bondades..

Destruyendo y sembrando..”

Cristo & Bonnot

La fe no mueve montañas si el brazo no la golpea. A golpear todxs, cabrones.

http://tipota.noblogs.org/