Escritos de Tasos Theofilou (2013/2012)

postscripts-of-a-plot

Grecia. Detenido anarquista Tasos Theofilou

Traducido y extraido desde los compas de http://www.liberaciontotal.lahaine.org

Tasos Theofilou fue detenido en Atenas el pasado 10 de Agosto, acusado de robar un banco en la isla de Paros el 18 de agosto, donde murió un hombre al tratar de hacerse el héroe e intentar detener a los ladrones.

 

 

 

Tasos se declara anarquista y ha negado tener relación con el robo y el asesinato en Paros. Dice que ni siquiera estaba en la isla ese día.
También se le acusa de ser parte de la organización “Conspiración de Células del Fuego” y de realizar acciones terroristas.

Segun la policía Todos los cargos están basados únicamente en una prueba de ADN.
Su abogado, Spiros Fitrakis, había declarado desde el miércoles que su cliente niega todos los cargos, y que rechaza la toma del ADN.

Cabe señalar que los medios , como siempre, han colaborado con la policía mostrado fotos de Tasos desde el primer día, condenandolo incluso antes de ser llevado al tribunal.

 

Grecia.Escritos del compañero Tasos Theofilou

Tasos Theofilou, un compañero de tendencia anarco-comunista, se encuentra encarcelado desde Agosto pasado, acusado del atraco al banco en isla de Paros, del homicidio de un taxista que intentaba impedir la huida de los atracadores y de la pertenencia a la Conspiración de Células del Fuego. El compañero niega todas estas acusaciones. A continuacion sus dos primeros escritos.Con ayuda de gente solidaria se hizo un blog astop.espivblogs.net en el que van a ser publicados los textos de Tasos, siendo sus experiencias del encierro. De vez en cuando intentemos traducirlo.

 Aca alguna info tras la detencion de Tasos

y del clandestino Giannis Mihailidis solidaridad con el detenido

Diario de la operación “Angela Davis”

18/08/2012

Salgo de la estación “Keramikos”. Estoy buscando un locutorio en un cibercafe, el cual finalmente está cerrado. La desintoxicación de mi avatar seguirá esperando. Me dirijo hacia Thissio. De repente dos motos paran delante de mí. Todo un rebaño humano se me echa encima para inmovilizarme. Ni me he dado cuenta qué está pasando. Estoy gritando. Me ponen las esposas y sobre la cabeza una capucha negra. No me dicen quienes son. Me meten en un coche particular de marca toyota yaris o algo así. Tampoco importa. Me dicen: “¡Nos jodiste el verano, hijo de puta! ¿Es que tenemos que ocuparnos de ti?” “Sí, desde luego” me estoy pensando. Pues, estos son los dichos listos de la Unidad Antiterrorista. “Vale, le hemos pillado” avisa uno por su móvil. “¿Seguramente es él?” está preguntando aquel que me retiene en el asiento trasero. “¿Cómo te llamas?” me preguntan. Les digo y ellos resoplan con alivio. Las historias que tienen un comienzo parecido las he oído una decena de veces por lo menos. Pero no podía imaginarme cual sea la continuación. Ni siquiera en mis relatos. Me encuentro en un garaje subterráneo. En la entrada. Todavía tengo la cara tapada y las manos atadas por detrás. Esperamos el ascensor. “Al 13” ordena alguien apenas entramos. Estoy pensando sobre mi destino ahí dentro y sobre vuestra semiótica. Lo único que puedo ver a través de la capucha son los zapatos de una interminable fila de policías de civil y el suelo. Me llevan a un despacho. Lo reconozco. Es esa tan familiar habitación en que una vez en cuando varios compañeros anarquistas están posando para los rodajes de ese ya famoso servicio, de la Antiterrorista. Estoy sentado en una silla con manos atados por la espalda. “¿Has hecho algo ilegal?” me pregunta uno. “Tú me detuviste, ¿esperas que yo te lo diga?” me estoy pensando. No respondo. No había entendido que están “cocinando”. Viene uno por detrás y haciendo una llave me inmoviliza la cabeza. Me abre la boca y mete dentro un bastoncillo. Protesto. No es que tenga mucho sentido… Conozco muy bien que la Antiterrorista está por encima de las leyes. Conozco que ese prestigio y su incontrolable poder lo saca no tanto de los principios de justicia legal sino de las reglas de la barbaridad periodística. A cabo de un rato y después de que me tomaran las huellas dactilares, y eso sin haber respondido a mi insistente pregunta si estoy arrestado, en el despacho entra una otra pareja de maderos. “¿Tú lo mataste?” me preguntan. Me estoy pensando: a ese truco lo hallaron en la peli “CSI”. Te amenazan que te acusarán de homicidio para, utilizando el pánico que te entra, obligarte de admitir cualquier otra cosa. No respondo. Ni “sí” ni “no”. Aparte de no saber qué es lo que están “cocinando” lo peor es que tampoco sé cómo lo van a “cocinar”. Me sacan la capucha y luego me sacan fotos. Me tapan otra vez la cara y me obligan a estar de pie con las manos atadas por detrás mirando a la pared. Detrás mio algunos holgazanes están haciendo ruidos tontos. Intentan imitar el viento o un aeroplano. Me susurran: “Tu, calvo, ¡te vamos a joder!” Las horas pasan. Dentro de mi estoy contando los segundos para no perder la noción del tiempo. Un, dos, tres hasta el sesenta y luego otra vez desde el principio. Apenas llego a diez minutos me confundo pero por lo menos así puedo calcular, más o menos, cuánto dura una hora. Cuando me parece que sí pasó una hora, empiezo de nuevo. Una, dos, tres… Tengo ansiedad. No por lo que me van a hacer, sino por lo que están “cocinando”. Lo sé, ésta vez yo soy el plato principal pero no sé cual es la recepta. Alguien se me acerca por detrás. Me dice “lo que tienes que decir, dilo ahora porque dentro de dos horas vamos a cambiar el cántico. Dentro de dos horas vamos a identificar tu ADN y te joderemos”. “¿Cuál ADN y porqué tanta certeza tienen?” me estoy preguntando. No respondo. “¿Qué pasó en la isla? ¿Ha ido mal el trabajo? Así como van las cosas, dentro de poco nosotros también vamos a atracar bancos, pero ¡matar es otra cosa!” En primer lugar, me estoy pensando, no he matado a nadie y tampoco ha atracado algún banco, a pesar de que sí estoy fantaseando sobre este segundo caso cada vez cuando uno de esos entra en mi campo visual. Además vosotros roban, como tienen la costumbre, a algún currela que trabaja en local de apuestas y por tanto mejor dejen los bancos como son. No muerdan la mano que os da a comer… Las horas pasan. Sigo de pie, atado y con la vista a la pared tan borrosa detrás de la capucha. “¡Salió el ADN!” oigo alguien que está celebrando. Esta explosión de alegría va acompañada por puñetazos, bofetadas y patadas. Me caigo al suelo. Están dando saltos sobre mi espalda. Me recuerdo las palabras de Chronis Missiou (1): “Sea lo que sea esto que van a hacer conmigo, luego tendrán que montarme de nuevo”. Pienso que los tiempos han cambiado. Sea lo que sea que hagan conmigo, para las cámaras tienen que presentarme como sacrificador y no como víctima. De hecho, después de unos pocos minutos paran. Me ponen de pie y dicen: “¡Te vas a quedar aquí tres días! ¡Te sacaremos la alma!” Me dicen: “Te estamos siguiendo desde 2009 ¿qué estabas haciendo con Karagiannidis en Agrinio? ¿Te pensaste que no os hemos visto?” Me estoy pensando: nunca he estado en Agrinio y a Karagiannidis lo vi sólo en las fotos que vosotros mismos habéis publicado. El delirio continua. Entre insultos y amenazas escucho la palabra “Secta” y el nombre “Nektarios Savvas” (2). También la frase “Estamos en bandos enemigos”. “Vale, todo bien” pienso “¿qué hago yo en esa historia?” Me dicen: “Los otros dos te echan la culpa a ti, ¡di algo para mejorar tu situación!” Me estoy preguntando “acaso ¿quién podría ser esos “otros dos”?” Ahora la interrogación se enfoca en mis relatos. Intentan sacar cualquier conclusión. El interrogatorio sigue algunas horas más, mientras que las parejas de interrogadores continuamente van cambiando. Me preguntan cualquier cosa que les sale de los huevos. “¿Sentiste el miedo, aunque sea una vez en tu vida?” y movidas como esa. En algún momento se van. Me dejan en el despacho, con las manos esposadas por detrás a la silla. No sé cuantas horas. Por cierto muchísimas. Por cierto interminables. Estoy mirando la pared. Tengo los manos como paralizadas por las esposas. La piel alrededor de las muñecas empieza a sangrar, se ha hinchado tanto que parece cubrir a las esposas.

19/08/2012

Según mis cálculos son más o menos las diez de la mañana. Las primeras 24 horas ya habían pasado. Me desatan y miran mis muñecas. Hablan entre sí sobre el hecho si necesito ver al médico o no. Deciden que no. Me ponen un chaleco antibalas blanco. Ese chaleco blanco de la burla. La presunción de inocencia existió en los tiempos en que las sociedades estaban influenciadas por la Iluminación. Lo mismo con el respeto hacia la persona que es acusada. En el moderno oscurantismo post-industrial, al acusado no se le castiga, como lo fue en los tiempos medievales, con la picota sino con algo más. Al acusado se le pone en ridículo para demostrar su culpa. El acusado es “la escoria”, en el sentido griego antiguo de este término. Me desfilan como trofeo entre decenas de cámaras. Me estoy pensando: “les pusieron ahí para contradecir a Umberto Eco. Finalmente en Agosto sí que tiene noticias. Finalmente, para establecer las dictaduras modernas basta con tener control sobre los medios de información de masas. Puede que los tanques sean algo pasado de moda pero los jeeps “Cherokee” de EKAM son ya imprescindibles. Regreso a la comisaría central de Atenas. Me tiran en una jaula literalmente uno por tres metros, naturalmente sin ninguna ninguna, sin ningun contacto con fuera y con la luz siempre encendida. Ahí estaré acogido durante los cinco días siguientes. Una puerta de chapa lo cierra. Me dejan descansar unas pocas horas y luego me llevan de nuevo, esposado, al despecho de los interrogatorios. Declaran: “Mira, no se trata de algo personal, si fuera por nosotros te hubiéramos desatado. Simplemente pertenecemos a dos bandos enemigos”. Me preguntan si tengo algo para decir. Digo que no. Dicen: “Fuera de aquí y hasta que llegue a la cárcel no le den ni agua”. Otra vez en mi jaula. Me dicen: “¡Los demás “Células” tenían mucho más nervio!” “¿Cuáles “los demás”?” me estoy preguntando. ¿Me van a acusar de pertenencia a la CCF? ¿Es que se trata de una organización revolucionaria o de una “llave maestra” legal? ¡Yo en las Células! Mi crítica contra esta organización es tan intensa como la fuerza de los explosivos que ésta os había metiendo y rivalizaba con sus textos. Pero, cabrones, ya que así lo queréis, así será. En aquella lucha sí que estaremos juntos. Yo estoy buscando aquello que me une con quienes son enemigos del mundo viejo y aquello que me separa de todo lo que impide que el nuevo mundo amanezca. Las próximas 15 o 20 horas las paso en mi jaula. Cada tres minutos están golpeando con fuerza y de manera prolongada a esa puerta de chapa. El ruido seco que se monta es espeluznante. Cada tres minutos durante horas interminables. Estoy tan cansado que a veces hasta logro dormirme. Mis relatos les tomaron como si fueran hechos reales. De sus comentarios y sus reacciones sospecho que mis cuentos no les gustan para nada. Están enfurecidos conmigo. Me estoy pensando: “¡Que afortunado Kokkinopoulos, que afortunados Frank Miller, Manchette, Tarantino y Rodriguez!” Ellos nunca estubieron en el punto de la mira de la Unidad Antiterrorista. Desafortunadamente para mi, como escritor me inspiro por el crimen y no por la vanidad de las relaciones pequeño-burguesas. En algún momento me ponen música. La celda 33. Se ríen. Viene un superior. “¡Pongan Angelakas y Thanasis para Tasos! ¡Estas cosas le gustan!” Y luego continua: “¡Y has estado con Makis (evidentemente se refiere al Gerasimos Tsakalos) en la playa “El Agujero del Cangrejo”, al Papadimoulis (3) lo tienes como amigo en tu facebook y además has votado Siriza!” El tipo sale. En algún momento escucho que están hablando con admiración sobre Paleokostas. ¡Le llaman “el Rambo”! Uno comenta que había sido encontrada una de sus huellas que le vincula a él con la ejecución de Vasilakis (4). “¿Y tu lo crees?” se burla de él otro madero.

21/08/2012

El juez de instrucción me está esperando en su despacho. Me recibe con un aire de superioridad y pavoneándose me muestra unas actas de acusación, ¡el bulto de las páginas supera 50 centímetros! Tienen que ver con mi supuesta pertenencia a la O.R. CCF. Me pregunta por diferentes, tanto reales como no, encuentros que tuve con los que están acusados de pertenecer a esta misma organización. Lo gracioso es ellos también están negando su pertenencia a esta organización. Tengo ganas de decirle: “¿Es que estamos hablando sobre terrorismo o quizá se trata de algún virus que te lo puedes pegar con un apretón de manos?” No lo digo. Tengo ganas decirle: “No he visto que alguien fuese acusado de pertenecer al círculo para-judicial por haber comido souvlaki con un amigo de infancia del Bourboulias”. No lo digo. Tengo ganas decirle que el macarthismo tal vez quedó en la historia como tragedia, pero en Grecia se repite en forma de farsa. No lo digo. Sin embargo me siento atrapado. Le digo esto. Y noto que al fin y al cabo, comparando con lo que pasa ahora, el macarthismo parece un cuento para niños. Le digo esto. Él está aliviado. La encarcelación ya es un hecho dado. Regreso a mi jaula. Me estoy pensando: No me importa ir a la cárcel. De todos modos ahí está mi lugar, al lado de los malditos de esta tierra. Lo único que me molesta son estas injustas acusaciones sin fundamento alguno. Sin embargo, no me siento siquiera enfurecido. Enfurecido se siente uno cuando le quitan su puesto en la cola en el supermercado y no cuando un servicio de la policía decide atraparle en 2009 pero finalmente lo logra hacer en 2012. Echo un vistazo a la derecha donde alguien que había estado en esta jaula antes que yo habia escrito con en la pared “La Lucha Sigue”. Sonrío. Pienso: la Revolución está en juego, la Lucha avanza, los malditos de la tierra por fin tienen que entrar en juego.

Postdata. En mi piso en Lamia fueron encontradas “unas pruebas irrefutables” las cuales, según la opinión de las autoridades periodísticas y policiales, justifican la persecución penal contra mi persona. Según los periodistas se ha encontrado un patrón digital para hacer imitaciones de carnés de identidad, algunos videos con un imbécil que juega a los comandos y además un chaleco antibalas, el cual uno puede comprar legalmente. Se encontraron también decenas de libros y películas. Ropas lavadas y sucias. Sábanas, mantas, productos de limpieza del baño, notas para mis relatos y relatos enteros. Junto con el resto de hallazgos, es decir la cama, el sofá, otras muebles, la tele, la estufa y las provisiones de comida, ¿acaso la Antiterrorista lo puede llamar “piso franco”?

A. K. Theofilou
Ala B2 de la cárcel de Domokos
27/08/2012 (la demora de publicarlo se debe a razones técnicas)
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Un par de palabras respecto al caso de Anastasios Theofilou

Dos apuntes…

1

En la presente fase del “progreso” del capitalismo, el trabajo no es un derecho ni un chantaje. Es un privilegio. La única salida de supervivencia para los que están excluidos de la riqueza material y espiritual de la sociedad del Capital, es “el crimen”. Y el crimen tiene muchas dimensiones, muchas interpretaciones y muchas versiones. A pesar de las interpretaciones mediáticas no debemos aceptar la ley como el límite entre lo moral y lo inmoral. Entre el bien y el mal. Entre lo justo y lo injusto. Naturalmente tampoco vamos, con una ingenuidad simplicista, a cambiarle el valor utilizándolo como el límite entre lo revolucionario y lo no revolucionario.

Debemos afrontar el crimen con sangre fría, más allá de los moralismos y romanticismos, como una actividad social más, las características de la cual determinan a su importancia. En otras palabras, el principio de nuestra crítica debe que ser el hecho si una actividad, no importa si sea ilegal o dentro de la ley, sirve a los intereses personales de los individuos que pertenecen a nuestra clase o si sirve al plan de la emancipación de nuestra clase de los que tienen y administran el Capital. Es decir, de la clase que se queda contenta con robarnos a la única mercancía que tenemos, pues nuestra fuerza laboral, y aún peor: ya nos estás privando de la posibilidad misma de vender a esta fuerza.

2

Estoy acusado por un atraco que terminó en tragedia. No quise referirme a aquellos hechos porque lo único que sé de ellos viene del distorsionador lente mediático. Pero finalmente me parece que sea resulto decir un par de palabras respecto a ello.

El hecho que un ciudadano intenta defender el dinero de una institución, la insaciabilidad de la cual había llevado 2/3 de la humanidad a la miseria, ciertamente resulta ser algo absurdo. Esto no significa que la respuesta sea quitarle la vida. No sé que pasó y por lo tanto no conozco si se trató de una ejecución a sangre fría o de una dolorosa consecuencia de un combate que terminó con disparos. Quisiera creer, según también las declaraciones de testigos presenciales, en este último.

En cada caso una persona murió. Un hombre el cual si tuviera la impavidez de pensar, aunque sea por un minuto, qué es lo que pretende hacer, eventualmente hubiese cambiado la opinión y en vez de ser perseguidor de los atracadores se volvería su partidario. Sin embargo, ya está muerto y no puede defenderse a sí mismo. Ni frente a algunos compañeros que le atribuyeron unas descripciones poco acertadas ya que se trata de un fallecido y sobre todo ni frente a esos saqueadores de tumbas de la Unidad Antiterrorista y de los medios de información, los cuales con el objetivo de ciertas finalidades políticas montaron todo una fiesta sobre su ataúd.

Soy anarquista comunista. Amo la vida tanto como la libertad. Luchemos para derrumbar las prisiones que sepultan miles de vivos. Luchemos por la visión de liberación social. Luchemos por la liberación de nuestra clase del Poder del Capital.

27/09/2012

A.K.Theofilou
Ala B2, cárcel de Domokos.

 

Grecia. Escrito de Tasos Theofilou por el juicio iniciado en su contra.

Presentamos la carta del preso anarquista Tasos Theofilou a la vista de su juicio (en griego aquí). A continuación sus dos pequeños cuentos que no fueron traducidos hasta ahora (todos los textos del compañero están aquí

El 11 de noviembre en el Tribunal de Apelaciones situado en la calle Loukareos, después de un aplazamiento de cinco meses, comienza mi juicio. Un juicio en que voy a tener enfrentarme a un montón de cargos por mi presunta pertenencia a la CCF y por mi supuesta participación en el atraco a un banco en isla de Paros.
Un juicio con finalidades políticas y la arbitrariedades legales evidentes, con pruebas tanto inexistentes como fabricadas y los hechos distorsionados por la Unidad Antiterrorista y los fiscales especiales. Un caso que demuestra en que consiste el orquestado por los massmedia manejo policial-jurídico de los excluidos y los que resisten. Se trata de un experimento político, ya que combina el deus ex machina * de la represión policial, el aspecto científico del ADN y la represión judicial con el artículo 187A, es decir la llamada ley antiterrorista.
Desde el punto de vista jurídico es también importante que por un lado no existe siquiera un trozo de evidencia creíble y por el otro, como consecuencia de esta falta de pruebas o indicios, se está violando todo el concepto de presunción de inocencia. El acusado está citado para demostrar su inocencia y no el tribunal para demostrar su culpabilidad, como debería ser conforme a las garantías que supuestamente proporciona la Justicia Penal influenciada por la Iluminación. En mi caso sucede algo aún peor. Tengo que refutar los cargos sin afrontar a unas pruebas tangibles, sino nada más que un razonamiento basado en mentiras y conclusiones arbitrarias acerca de mi “estilo de vida” y no en unos actos específicos.
Sin embargo, aparte de la dimensión judicial hay también esta policial que tiene gran importancia, ya que surgen muchas preguntas. Con la más fundamental de todas, ¿ por qué la Unidad Antiterrorista y no la Seguridad se encargan de investigar un atraco? Simplemente porque hubo un muerto que, desde luego, era un ciudadano. Una oportunidad de primera clase para mezclar el entorno anarquista en acciones que no han sido dirigidas contra el Estado o contra los objetivos capitalistas, sino contra los ciudadanos. Un esfuerzo que se inició en 2009 (?) con la curiosa explosión de una bomba que causó la muerte de un joven inmigrante afgano y continuó con los trágicos acontecimientos del Marfin . Los massmedia y la Unidad Antiterrorista tratan de convencer que los anarquistas son un peligro para cualquiera pero no para el Poder mismo.
Además, es importante ver qué es la Unidad Antiterrorista y cuál es su papel. Su papel, por supuesto, no consiste en resolver los casos de robos y homicidios. De eso se ocupa la Seguridad. El papel de la Unidad Antiterrorista es liquidar el entorno anarquista y cualquier otra comunidad de lucha, siempre con el pretexto de “desarticular” las organizaciones armadas. Así, los arrestos “erróneos” no son resultado de su propia incapacidad, sino más bien muestran su capacidad de crear un clima de miedo y pánico entre la gente que lucha. En la democracia moderna se supone que no se persigue penalmente a las ideas, sino a los actos. Y cuando no hay actos delictivos, se les inventa.
Por lo tanto, el 14 de Agosto de 2012 alguien “desconocido” llama la Unidad Antiterrorista “informándoles” que los autores del robo en Paros tienen algo que ver con el terrorismo y uno de ellos desde luego se llama Tasos, tiene mis características y una dirección específica, es decir vive en la casa de mis padres. El 18 de Agosto hace de nuevo una llamada telefónica, esta vez diciéndoles que estoy sentado en las escaleras de estación del metro Keramikos. Y allí me detienen. La Unidad Antiterrorista, naturalmente, nunca ha encontrado a ese hombre “desconocido”.
De esta manera se llena el puesto vacante que la Antiterrorista había preparado para mi ya en Diciembre de 2010. El 4 de Diciembre 2010 detuvieron a seis compañeros anarquistas en una operación antiterrorista “grandiosa”. Una operación que termina siendo un fiasco, ya que de los 6 detenidos acusados ​​de ser miembros del mismo grupo, algunos ni siquiera se conocen entre sí, algo que incluso los jueces lo confirman unos meses más tarde, absolviendo dos personas de todos los cargos. Y para los otros cuatro, a pesar del triunfalismo del entonces Ministro de Protección de Ciudadano, Christos Papoutsis, no surge nada más que posesión de armas y por lo tanto sin toda una serie de tratamientos alquímicos legales no sería imposible añadir la pertenencia a la CCF .
Los tres acusados ​​en el caso (Kostas Sakkas , Alexandros Mitrousias y Giorgos Karagiannidis ) asumen la responsabilidad por la posesión de armas con el objetivo siendo la acción anarquista , mientras que la anarquista Stella Antoniou está en punto de mira de las autoridades debido a su relación con Kostas Sakkas , pero también por la ayuda que ha ofrecido a Alexandros Mitrousias.
La Antiterrorista por supuesto supo que yo también mantenía relación de amistad y compañerista con Kostas Sakkas, con él que desde el año 2002 fuimos compañeros de clase en la facultad de teología en Tesalónica. Más o menos de esta manera apareció en sus observaciones y seguimientos una persona, se supone, desconocida que por pura casualidad tiene mis propias características y fue vista en todo una serie de reuniones, sea reales o inventadas. En realidad no les era desconocida en absoluto esta persona para que, hasta el momento adecuado, dejaron un puesto vacante en las actas de acusación. Y, considerando las finalidades mediáticas, el momento conveniente se produjo en Agosto de 2012. Por supuesto es impresionante que justo a esta persona “desconocida” que no han detenido entonces, en Diciembre de 2010, porque no les consideraban como importante, habían podido reconocer 2 años más tarde y eso pese a su insignificancia.
La Unidad Antiterrorista decidió cubrir ese puesto vacante que había guardado para mí y eso de una manera de lo más contundente, aunque poco fiable. Decidió presentarme como una persona implicada en un atraco que acabó con homicidio, basándose en pruebas de ADN que fueron “encontradas” en un sombrero que supuestamente perdió uno de los perpetradores, mientras que una serie de sospechosas irregularidades, contradicciones y omisiones tanto durante la recogida de ese ADN como durante su examen en el laboratorio, indican que se trata de una prueba inexistente si no fabricada.
Mi caso no constituye una excepción, es más bien un caso típico en el actual estado de excepción. Está claro que con la crisis sistémica muchas cosas se han cambiado a nivel económico, político y social. El Capital cambia los términos de su imposición y el estado de excepción se impone de modo permanente. El complejo policial-judicial obtiene papel más importante, de una institución complementaria se convierte en el instrumento destacado del Poder.
La represión penal amplia y profundiza su papel, guardando para sí misma el puesto de único regulador y garantizador de la cohesión social. Mientras que el Poder aspira a obtener cualquier tipo de consenso social a través de la demonización mediática y la sanción penal de los que resisten y los excluidos, reuniendo la parte más conservadora de la sociedad en torno de la ideología de la legalidad.
El totalitarismo capitalista en su forma más moderna se articula utilizando términos cada vez más militares, afrontando un amplio conjunto social como su enemigo interno potencial. El entorno anarquista y los sectores sociales excluidos están clasificados dentro del mismo marco, este de los factores desestabilizadores, y tratados con “tolerancia cero”.
Por un lado la policía con su presencia asfixiante ha ocupado cada pulgada del espacio público, las escuchas telefónicas no sorprenden a nadie y las cámaras de vigilancia colocadas cada diez metros resultan ya casi desapercibidas. Por otro lado los espacios políticos y sectores sociales excluidos pasan al terreno de la gestión penal. La requisa de empleados , la ilegalización de huelgas, la ley antiterrorista aplicada contra los manifestantes, los hechos en Skouries, las ocupaciones de escuelas, la permanente redada contra inmigrantes “Xenios Zeus”, la represión contra las mujeres seropositivas y contra los gitanos. Los inquisidores de los medios de comunicación, de la justicia y de la policía imponen la legalidad como un concepto sagrado. Como dogma. La legalidad debe ser cumplida con un fervor religioso, si no con devoción. Como una oración que traerá el desarrollo santo. Las distopías presentadas en la literatura y el cine ya miran con asombro la realidad actual.
La historia no hace círculos, pero tampoco va en línea recta. La historia va allí donde la llevemos. Y si uno de los extremos, el de los defensores del totalitarismo capitalista (expresado por las intimidatorias maneras en que el primer ministro Samaras se pronuncia en favor del memorándum o ya sea por un matón nazi como Michaloliakos ) sigue insistiendo en empujarla hacia la oscuridad más profunda y la barbaridad absoluta, mientras que el otro extremo, es decir los anarquistas, los comunistas y los excluidos, pese a nuestras todavía pequeñas fuerzas tenemos que empujarla hacia la revolución, hacia la emancipación del proletariado, la liberación de la actividad humana del conjunto capital-trabajo asalariado, hacia la anarquía y el comunismo.Anastasios Theofilou
Cárcel de Domokos
4 de Noviembre de 2013
El K.
El K. ha cumplido 45 años de cárcel. Entró por primera vez cuando tenía veinte años y ahora tiene 70. Me llama a mi “compatriota” porque estuvo en talego Yedi Kule en Tesalónica. Estuvo talego también en Averof** en Atenas. Ahora mismo está cumpliendo su segunda cadena perpetua y por tener ya 70 años, un día le cuentan como dos. ¡Qué suertero! Apenas cumplió su primera cadena perpetua le soltaron en libertad y, después de un mes de la vida libre, ¡le pillaron de nuevo y le metieron otra vez cadena perpetua! ¡Otros 16 años *** desde el principio! Ahora está cumpliendo el séptimo. Me parece que se ha acostumbrado. Desde los veinte años que tenía cuando entró hasta los 70 que tiene ahora, ha estado en libertad apenas unos cinco años. No le pregunté qué hizo para merecerse esa catástrofe total de su vida, pero creo que nadie se merezca a un castigo medieval semejante.
Al toparse con él, los presos hacen como si le olieran y luego le dicen: “Vete de aquí, ya hueles a tierra”, “es que huele a tumba” o “¡que te jodas, vampiro!” Generalmente no inspira a ningún respeto. De hecho, el olorcito que deja detrás suyo sí que tiene algo fúnebre. Algo asqueroso. Sus párpados son morados y su piel es como un diario arrugado. Tiene un único diente que le cuelga de lado. Una vez mi compañero de la celda se enfadó con él y le dijo: “¡Ahora verás K.!¡Te voy a romper el diente!” Pero el K. le ha respondido: “¡Ya verás tú!¡Te voy a hacer la fusión!” Es decir “Aunque te mato no habrá diferencia en mi condena porque la van a fusionar”.
La contabilidad “humanista” de la justicia penal ha influenciado también a los presos.
01/05/2013
Por la noche está delirando.
No es sólo molesto. La atmósfera nocturna de la celda da una dimensión extraña a los delirios.
Le despierta. Le dice “Hermano, estás delirando”.
El responde “Lo sé, hermano. Por las noches. Es que los muertos entran en mi sueño.”
Le dice “Eeee, echa a esos hijos de puta para que podamos dormir…”
Notas de traducción:
Deus ex machina es una expresión latina que significa «dios de la máquina». Se origina en el teatro griego yromano, cuando una grúa (machina) introduce una deidad (deus) proveniente de fuera del escenario para resolver una situación.
Actualmente es utilizada para referirse a un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógicainterna. Desde el punto de vista de la estructura de un guion, “Deus ex Machina” hace referencia a cualquier acontecimiento cuya causa viene impuesta por necesidades del propio guion, a fin de que mantenga lo que se espera de él desde un punto de vista del interés, de la comercialidad, de la estética, o de cualquier otro factor, incurriendo en una falta de coherencia interna.
**Cárceles históricos que ya no existen.
***En Grecia la condena máxima es cadena perpetua, es decir 25 años para cumplir, algo que junto con los jornales de trabajo (por un día del trabajo te quitan uno de tu condena), etc. en mejor caso te permite salir después de más o menos 16 años.
Mas escritos de Tasos: Aca

http://publicacionrefractario.wordpress.com/2013/11/15/grecia-escrito-de-tasos-theofilou-por-el-juicio-iniciado-en-su-contra/#more-5025

 

Grecia. Escrito de Tasos Theofilou adportas del juicio en su contra

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad y rebeldía una posición dentro de la cárcel.

El juicio contra el compañero por el asalto al banco y la muerte de un taxista que intento impedir al huida de los asaltantes se realizara el 10 de Junio del 2013. Tasos niega su implicancia en estos hechos.

Mas textos de Tasos: Aca

1. En Septiembre de 2009 comienzan las primeras detenciones realizadas bajo el pretexto de “desarticular” la CCF, así inaugurando el proceso de criminalizar las relaciones personales entre anarquistas y repartir órdenes de busca y captura como si fueran octavillas. Una táctica que tiene como objetivo golpear no sólo la CCF sino el entorno anarquista en su conjunto. De hecho, los mecanismos represivos utilizarán específicamente a esta organización como pretexto para atacar el entorno anarquista entero, sembrando el miedo y el incertidumbre en su seno.

En Octubre del mismo año, el Ministerio de Orden Público cambia su nombre, convirtiéndose en Ministerio de Protección del Ciudadano. Un hecho que, con cierta perplejidad, será interpretado como un embellecimiento. Sin embargo, el momento en que ocurre ese cambio de nombre no es para nada casual. Es decir, hablamos de un período en que la clase media pierde de golpe sus privilegios y sus derechos, con su calidad cayendo, de facto, de la del ciudadano a la del súbdito. El Ministerio en cuestión ya se encarga de proteger sólo a un pequeño gremio de capitalistas y poderosos que ni piensan perder sus privilegios.

Durante los años que siguen, muchísimas cosas van a cambiar, lo más importante será la despedida definitiva del modelo keynesiano y la trasformación del trabajo de un derecho a un privilegio. El Poder del Capital ya no está en posición de ofrecer el sueño pequeño-burgués y lo único que regala es la represión. No hay suficientes zanahorias para servir como motivación y únicamente el látigo puede ofrecer la solución.

La manifestación de la crisis, que había sido latente ya desde los finales de los años 70, lleva a la clase capitalista, en su esfuerzo de mantener sus beneficios, a las tácticas de la acumulación primaria y de la política colonialista aplicada incluso al interior del llamado Mundo Occidental. Puesto que no es capaz de obtener sus ganancias mediante el Santo Progreso, se entrega al puro saqueo. De este modo, el Poder del Capital se está militarizando. Militariza el trabajo reclutando empleados. Militariza la represión utilizando las fuerzas especiales de EKAM bajo cualquier pretexto. Militariza la Justicia, aplicando las leyes especiales a los sectores políticos que resisten.

Leyes especiales, que por el momento se aplican al entorno anarquista y mañana serán aplicadas a cualquier variante brechtiana de éste. Unas leyes especiales según las que basta con ser anarquista para verse apuntado por la Sección Antiterrorista y luego encontrarse metido en unas actas de acusación huecas pero voluminosas.

 

2.El procesamiento penal contra mi persona se realiza en este contexto político. Se trata de una persecución penal basada en idionymon* de anarquista y en la táctica de criminalizar las relaciones políticas y personales.

Un proceso penal que en una de sus partes, la que tiene que ver con la pertenencia a la CCF, se “basa” en el contacto que tenía con mi amigo, el compañero anarquista Kostas Sakkas. Lo interesante es que también él mismo niega ser miembro de la dicha organización. Además, la Antiterrorista me está presentando—y eso no es más que una mentira–como alguien que “en la estación de autobuses de Agrinio, con sus medidas de anti-seguimiento, cubría la espalda de un otro acusado en el mismo caso”, el cual, por cierto, también niega su pertenencia a la CCF.

La segunda parte del proceso penal tiene que ver con el hecho de que, según las fantasías de la Unidad Antiterrorista, yo habría participado en el atraco al Alfa Bank en isla de Paros, que concluyó en la muerte a tiros de un ciudadano que trataba de impedir la huida de los atracadores. Se trata de un proceso penal en el que la única prueba es una muestra de ADN en un objeto (sombrero) que fue encontrado cerca del banco; es decir una prueba que en ningún caso implica mi participación en el atraco. De todos modos, considero de muy dudosa validez el proceso en que ha sido recogida y analizada esa prueba.

Por lo tanto, el 10 de Junio estoy citado a presentarme en el Tribunal Tercero de Delitos Graves (compuesto por 3 jueces) situado en calle Loukareos de Atenas, acusado de pertenencia a la CCF y además porque “como miembro de la dicha organización participé en el atraco al Alfa Bank en isla de Paros”. Se trata de acusaciones que yo, por mi parte, rechazo desde el primer momento.

Me encuentro enfrentado a los graves cargos que forman parte de unas actas de acusación voluminosas, que, por una parte están llenas de presunciones de la Unidad Antiterrorista sobre mi manera de vivir y por otra, resultan completamente vacías—naturalmente—en lo que se refiere a cualquier prueba.

3. Los juicios no son representaciones teatrales. Pero sí son unos rituales. Rituales en los que el Poder del Capital restituye lo que define como Justo cuando considera que esto ha sido alterado. Rituales en los cuales se cristalizan las correlaciones sociales. En este juicio en concreto, lo que—entre otras cosas–está en juego, es tanto la legislación de la criminalización de entornos y luchas políticas enteras, como también de la criminalización de las relaciones personales que los luchadores sociales mantienen entre sí. La consolidación de una situación en que quien se resista tendrá que rendir cuentas al Poder no sólo por su calidad de “resistente” sino también por todos los aspectos de su vida social. O, dicho con otras palabras, la consolidación de una situación en que el hecho de ser anarquista ya por sí mismo constituye indicio de culpabilidad.

Lo único que queda es que toda amistad entre los anarquistas tenga el carácter de pertenencia a la organización terrorista.

Tasos Theofilou

 

Notas de traducción:

*Ley especial (delictum sui generis) introducida en Grecia en 1929 y cuyo objetivo fue la penalización de las llamadas “ideas insurrectas”, es decir del comunismo, anarquismo pero también del sindicalismo radical.

Grecia. Escrito de Tasos Theofilou adportas del juicio en su contra

 

Grecia. Carta del prisionero anarquista Tasos Theofilou al periodico

Escrito al diario “Periódico de los Redactores”. Agradecemos a los compañeros que continuamente traducen estos textos acercando espacios a pesar de la distancia geográfica. Para comprender mejor el texto señalamos que Roupakiotis es el ministro de la Justicia y Dendias es el ministro de Orden Pública.

Recordemos que Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad y

rebeldía una posición dentro de la cárcel.

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**Carta-denuncia de un preso de la cárcel de Domokos**

Nuevas medidas está anunciando el señor Roupakiotis después de la exitosa fuga colectiva de la cárcel de Trikala. Obviamente, le parece incomprensible que haya gente que reclama su libertad sin hacer regateos legales. Y no le parecen suficientes las represalias y la lógica de responsabilidad colectiva, ambas al estilo nazi, que había aplicado ordenado a las fuerzas antiterroristas de EKAM entrar en varias cárceles del país. Se trata de asaltos durante las cuales los de EKAM causaron daños a los objetos personales de presos y a las celdas mismas, mientras que en algunos casos utilizaron también la violencia como matones del peor tipo.

Nuevas medidas está divulgando el señor Roupakiotis con una ingenuidad malsana que sólo el señor Dendias sería capaz de imitar. Una significante parte del control sobre los presos la está concediendo a las fuerzas policiales y además anuncia ¡la construcción de una “cárcel disciplinaria de super-máxima seguridad”! Por lo tanto quiere restablecer de nuevo dos cosas por la abolición de las cuales los presos lucharon y vertieron su sangre en los años 90. Y hablamos de las luchas que el mismo señor Roupakiotis, en aquel entonces en calidad de abogado y no marioneta de Troika como ahora, ha reconocido como justas.

Claro que no sorprende que el dogma “Orden y Ley” se aplica también a las cárceles. No sorprende porque las cárceles son su terreno natural y los presos su sujeto por excelencia. Sin embargo, uno tiene que ser no sólo incompetente como ministro pero también totalmente imbécil para no darse cuenta que estas medidas van a significar no tanto el fin de las fugas sino más bien el fin de las fugas que se realizan sin verter sangre.

En pocas palabras, la vida del preso, de todos modos difícil y despojada de cualquier derecho, se verá aún más agravada con los registros de su espacio personal—la celda—por la policía entrando cuando le da la gana y resucitando cualquier vendetta, como una primera muestra de escritura que ha sido descubierta durante esos registros vengativos que hicieron los EKAM en cárceles de Trikala y Koridallos. A todo preso que resiste contra esta humillación le esperan las cárceles disciplinarios de super-máxima seguridad, donde será privado–”restringido” según el fino lenguaje del Ministerio—de comunicación con el mundo fuera. El preso por lo tanto se quedará enteramente susceptible frente a la arbitrariedad del Estado porque si tiene una manera de oponerse a cualquier tipo de abuso del poder es haciendo pública su situación mediante esa comunicación.

Efectivamente hay veces en que la corrupción en las cárceles griegas, la corrupción del servicio penitenciario, puede abrir el camino para las fugas. Pero que aprende el señor Roupakiotis que la corrupción en las cárceles griegas ha sido una opción administrativa, una válvula de escape y no punto débil. Durante la última década los servicios penitenciarios, para guardar cierto nivel del paz social en las cárceles, eligieron la zanahoria de la corrupción en vez del látigo de tolerancia cero, y eso porque saben muy bien que las prisiones son como una caldera que está hirviendo…

Son una caldera hirviente porque ni el señor Roupakiotis ni tampoco aunque sea uno de su predecesores jamás se ocupó del tema cómo entran en la cárcel tantos y tantos miles de personas. Lo que le preocupa es cómo se fugaron los 11 presos de Trikala y otros más antes que eso. Porque nunca ha revisado por que tantas y tantas miles de personas resultan sentenciadas a unas condenas tan terriblemente severas y eso a base de pruebas que no valen ni para opinar en un bar. Que deje las cárceles disciplinarias allí donde pertenecen, es decir en el basurero de la historia, y que se ponga a tratar las problemas que realmente tienen que ver con sus competencias. Es decir con el modo en que la justicia penal se está aplicando en Grecia y como puede ser que los jueces meten condenas “ con el ojo” como si fueran midiendo simple e únicamente el bulto de unas actas de acusación, y así causando la saturación de las cárceles.

Y finalmente, que visite alguna vez un módulo y no sólo los despachos de alcaides y carceleros. Que vea como la gente vive aquí años y años interminables. Y si aún entonces dirá que él mismo no intentaría irse de allí de manera que sea, que tome las medidas que quiera.

A.Theofilou
preso de la cárcel de Domokos
2/04/2013

 

Grecia. Escritos de Tasos Theofilou luego de una fuga en la prisión de Trikala

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad y rebeldía una posición dentro de la cárcel.

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El siguiente texto se escribió el 21 de marzo, 24 horas antes de la fuga mágica de la cárcel de Trikala*.

Tal vez sea interesante comentar los dos últimos intentos de fuga de prisiones de máxima seguridad; una con helicóptero en Trikala y la otra con un pequeño engaño en Malandrino.

En el primer caso, parecía que la policía no dudaba en arriesgar -con el fin de consolidar su doctrina de tolerancia cero- la vida de decenas de personas, invocando la intención de impedir una fuga, acción considerada como delito menor…

En el segundo caso, vimos lo que un preso puede lograr camuflando en una simple radio el control remoto de una bomba (¡!) si los mecanismos procesales saben que no se bromea con su libertad. A pesar de que al final no pudo salir, logró poner en alerta una cárcel entera durante 24 horas, con su determinación como única arma.

Pero lo que tiene verdadera importancia en ambos casos es el cambio en el sentido de la fuga y su mutación a caso individual del preso. Hasta finales de los años 90, el motín y la fuga eran dos conceptos casi interconectados. El motín era generalmente el resultado de un intento de fuga colectivo. Los presos de una prisión intentaban escapar juntos, algunos lo lograban, otros terminaban heridos por las balas de los polis en el intento y el resto regresaba e incendiaba la cárcel. Las razones de esta mutación deben buscarse, por un lado, en el desarrollo de la tecnología y la arquitectura de la represión y, por otro, en la atomización sin precedentes de los presos actuales.

Las prisiones modernas están diseñadas con el fin de lograr el mayor control posible, tanto a través de métodos físicos como electrónicos. Se trata de cámaras en cada esquina de los módulos perfectamente cuadrados y ausentes de cualquier elemento natural. Se trata de puertas electrónicas que se abren solo desde la sala de control. También se trata de que –detalle importante– el tejado, tradicional refugio de los presos rebeldes, no es accesible casi de ninguna manera.

Por otro lado, el cambio en la composición de la población carcelaria en la última década ha traído también cambios en la percepción de los presos. La población no está compuesta ni por criminales sangrientos ni por ilegalistas románticos. Consta de migrantes de África y Asia que, la mayoría de las veces, no conocen ni el idioma y ni la razón por la que están en prisión. Consta de toxicómanos cuyo lugar debería ser los hospitales. Consiste en estafadores y deudores aterrorizados, la nueva tendencia de las cárceles griegas. Consta de mafiosos y matones quienes, a cambio de pequeños favores y servicios, mantienen el equilibrio entre la corrupción y la paz social dentro de las cárceles griegas.

Las relaciones entre los presos son falsas, hipócritas hasta las náuseas y diplomáticas. Un juego de dominación que sirve de freno para la construcción de relaciones de confianza, lo que reduce el estado de ánimo combativo que la solidaridad requiere. Los presos, fragmentados en naciones y tribus, en condenas cortas y largas, delitos diferentes, diferencias personales que se deben, principalmente, a la heroína y los intereses personales, destruyen cualquier lucha común que se pudiera construir. En última instancia, quien quiera reclamar su libertad lo tiene que intentar solo o con algunos amigos. Las soluciones colectivas parecen un romanticismo superado que pertenece a los años 90.

Y ¿por qué tiene importancia todo esto?

Porque la prisión no es el espejo de la sociedad. Es el espacio donde se concentran sus funciones, valores, tradiciones, ética y  problemas. Mirando y analizando lo que sucede en el interior, se puede interpretar la inercia social de fuera.

Espectaculares y coherentes son los helicópteros de la fuga, pero son más bellas las llamas del motín. No debemos dejar de honrar a aquellos que lograron o incluso intentaron escapar, pero no hay que olvidar que el objetivo no debe ser volar por encima de las muros, sino bailar sobre sus ruinas.

Anastasios K. Theofilou

21/03/2013 Módulo E1, cárcel de Domokos

* El 22 de marzo de 2013, 11 presos de las prisiones de Trikala se fugaron con éxito (9 de ellos siguen prófugos, mientras que dos fueron atrapados por la policía en los alreadedores).

 

Grecia. Diario carcelario del anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad y rebeldía una posición dentro de la cárcel.

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Leer la primera parte del diario carcelario de Tasos: Aca

Diario carcelario (2 parte)
17/09/2012

Horas y horas enteras paso no pudiendo creer que estoy aquí. No me entra en la cabeza lo que está pasando. Y no estoy hablando sólo de mi caso. Digo sobre la cárcel en general. Sea lo que sea. Me recuerdo como, hace unos pocos días, estaba en el único punto del ala desde donde puedes ver un poco de afuera. Lo que ves es un pequeño trozo de montaña desnuda. Me siento y estoy mirando. Un niño me ve. Una fisiognomía lombrosiana (1). Me dice: “Es temprano aún”. Lo que quiere decir es que aquel punto es destinado para las grandes desesperaciones y que es todavía temprano para que me desespere. Me pregunto si, acaso, esos pocos metros que te permiten ver “fuera” se deben a un error cometido por el arquitecto o más bien son las últimas gotas del compasión que éste último poseía. Si esto segundo es el caso, sí que hay esperanza para la humanidad. Imagínese si lo hiciese a propósito, diciendo: “Si les dejo ese pequeño agujero para que vean, nadie sabrá que yo lo hiciera…”

Lo difícil en una cárcel no es ni la restricción del espacio ni la convivencia obligatoria. Lo difícil es que cada segundo tienes que luchar contigo mismo para que estas condiciones no te alteren, no te estropeen.
21/09/2012

El encierro es una especie de la moderna iniciación a diferentes etapas, a diferentes fases. De la diabólica semana del interrogatorio al “alivio” de la entrada en prisión preventiva. De la inseguridad de ser procesado a la certeza de la condena. De la esperanza por el tribunal de apelación a la espera por la primer salida del permiso. Y la etapa superior es el traslado a una cárcel rural. ¡De nuevo casi ciudadano! Un rito de pasaje que dura años enteros a lo largo de cuales el individuo resulta iniciado en una esencia del crimen aún más profunda. Se le revela el “misterio” de la indivisible relación que tiene el crimen con la sociedad del Capital.
22/09/2012

En la cárcel existen analfabetas. Analfabetas griegos. ¡Oh dios mío!
23/09/2012

Creo que a algunos de los que están aquí no les encarcelaron para castigarles ni para corregirles. Creo que les metieron en la cárcel para esconderles. Algunas veces me siento como si fuera en el programa de Anita Pania(2). Cuando lo pienso sí que parece bastante gracioso.
24/09/2012

Mirando las fachas que hay por aquí te estás preguntando si al fin y al cabo el Lombroso tenía razón o si en los últimos dos siglos las escuelas de jueces no habían renovando siquiera a su bibliografía. Considero bien fundada la sospecha que tengo que las sentencias están muy influidas por las características faciales de los acusados.
28/09/2012

Apenas acabé de leer “Recuerdos de la casa de los muertos” del Dostoievski. En general, lo encuentro todavía difícil concentrarme en la lectura, ya que la mayor parte del tiempo que tengo tranquilidad prefiero dedicarme a escribir. Mientras que estoy aún “fresco” aquí y todo me hace impresión, intento ponerlo en papel. Por tanto, ha durado algunas semanas hasta que terminé leerlo.

Es interesante que, si excluimos las incomparablemente miserables condiciones en que vivió el escritor, existe un núcleo que aún hoy en día sigue siendo intacto. Sobre todo en lo que se refiere a las descripciones de los personajes. Dostoievski no está penetrando en el “alma rusa” sino en el alma del subproletariado que, casi dos siglos más tarde y a miles de kilómetros de distancia, sigue siendo lo mismo.
29/09/2012

Los presos, nos hemos reunimos en el vestíbulo del planta baja para hablar sobre la inminente huelga de hambre. Echo un vistazo a mi alrededor. ¡Oh, Dios mío!, pienso. ¿Qué hago yo aquí? ¿El arte imita la vida o la vida imita el arte? ¿Acaso me encuentro en una representación de una representación cinematográfica o en el original del Platón?

¡Unos sesenta tipos peludos, altos y pesados, están sentados en cuclillas como si fueran intentando cagar en el váter turco y, cubiertos de tatuajes carcelarios, están jugando cada uno con su komboloi! Desnudos por arriba, con cadenas de oro y chanclas. “¡Oh, Dios mío!”, pienso de nuevo.
04/10/2012

Hoy voy a escribir sobre ciertos aspectos técnicos de la cárcel. Yo mismo siempre tuve dudas sobre algunas de estas cosas y a pesar de que había conocido varias personas que les tocó saberlo de la primera mano, nunca me dieron explicaciones suficientes ni descripciones satisfactorias. Por lo tanto, voy a intentar hacerlo ahora, ya que el Estado me ofreció esta oportunidad y eso para aclarar también las dudas que tienen ustedes sin que tendrán que venir hasta acá…Por cierto, la única experiencia de las cárceles que tengo por el momento es esta de mi ala, ya que estoy acá ni siquiera dos meses…

Pues, mi ala, como todos los demás acá, tiene dos plantas. Es decir la planta baja y la primera. En la planta baja se encuentra el “puesto de guardia”, es decir un toldo con ventanas oscurecidas y antibalas y rejas, adonde te diriges si quieres algo de parte del servicio penitenciario o si este servicio quiere algo de ti. En tal caso te llaman antes por los megáfonos. Vas allí, tocas el vidrio que tiene la ventanita y lo abren. Dentro están dos guardias, uno de ellos es responsable por el ala B1, el otro del nuestro. Nuestro ala, el E1, comparte con el B1 el mismo puesto puesto de guardia, pero ellos tocan el vidrio del otro lado. Si ocurre que las dos ventanas estén abiertas a la vez, nuestro ala puede tener contacto visual y acústico con el otro. Un otro modo de comunicación directa es escalar sobre las canastas de baloncesto en el patio y mirar por encima del muro que separa estos dos alas. Por dentro, el puesto de guardia es como cabina del piloto. Está oscuro y frente suyo tienen pantallas que nos vigilan. Por todas partes, aparte del interior de las celdas, hay cámaras.

En la planta baja, pues, está también el gimnasio. Es como la sala de múltiple uso que teníamos en la escuela. En lo general, hay muchas cosas en la arquitectura carcelaria que recuerdan a la escuela. Y también en la psicología de la cárcel. A mi personalmente, la escuela no me gustó para nada. Aquí mismo no he sentido tanta melancolía como la sentí en la escuela. Los padres mandan sus hijos por la fuerza a la escuela, a doce años enteros y se imaginan la cárcel como una pesadilla total…¡Qué extrañas son las cosas! Lo que quiero decir no es que la cárcel es buena. Quiero decir que es igualmente fea como la escuela y que cumple, o por lo menos intenta cumplir, el mismo papel social. Iniciar el individuo en jerarquía, en disciplina, en antagonismo despiadado, en “cada uno por lo suyo”, en ausencia de cualquier pensamiento creativo o crítico y en astucia.

Por tanto, la sala de múltiple uso se ha trasformado, gracias a la creatividad de los presos, en un gimnasio. Hay un saco de boxeo y una mesa de ping-pong, los cuales no sé si fueron comparadas con el dinero de presos o por los servicios penitenciarios. De todos modos, los pesos los hicieron los presos. Acoplaron botellas de plástico llenas de sal gorda a una madera de escoba. Según el peso deseado se pone más botellas. Envolvieron las botellas con una tela negra y todo se muestra bien prolijo. Hay también una barra fija. Es decir una tubería soldada no muy bien, con una soldadura eléctrica de mala calidad, en una esquina. Para agarrarlo necesitas subir a una silla. Hay también mantas que están dobladas muchas veces y se utilizan como colchonetas para ejercicios en el suelo.

En la planta baja hay también el patio sobre el cual ya he hablado antes. Este patio es un poco peor que aquel de la escuela, ya que la altura del muro que lo rodea te priva de cualquier posibilidad de ver el mundo que hay fuera. Nos echaron desde arriba un mendrugo del cielo y nos dejaron plantados en medio de la nada. Por encima y a lo largo de los muros están aquellas alambres espiral como en las películas. Es decir, sales para dar una vuelta por el patio, así para recrearse y se te aprieta el corazón. El patio es muy pequeño. Como la cancha de baloncesto. Por las tardes están jugando en el patio cinco contra cinco. Es divertido mirarles. Todas esas fachas brutas de Rusos del Ponto se suavizan en cierto modo mientras están jugando.

El patio es hormigón puro y duro. No hay ni tierra ni un arbolito, aunque sea pintado. Es una cosa gris y dura. Como toda la cárcel. Yo personalmente, para ponerme las pilas estoy duchándome varias veces al día. No por la suciedad. Algo me ha pasado y al contrario con como fui mientras “fuera”, no hay nada que me da asco. Me estoy bañando frecuentemente para sentir algo físico sobre mi cuerpo. Supongo que la ausencia de tierra y cualquier naturaleza no tiene que ver con algo sádico. Se trata de la consecuencia de satisfacer la demanda por transparencia. En la tierra o en las arboles podrías esconder una y otra cosa. La cárcel, así como siempre ha sido, sigue siendo la mierda de la organización social del Capital elevada a la potencia de esta última. Puede ser utilizada como lupa de algunos funcionamientos sociales. Con el objetivo de que haya organización, orden, disciplina y control, para que el Capital pueda circular entre nosotros más tranquilo, seguro e imperturbable, la clase que lo tiene en sus manos y lo maneja ya ha aniquilado o tiende a aniquilar a todo lo vivo de las ciudades y de los espacios de reunión.

Vale, voy a hablar sobre el interior. La planta baja y la primera, si excluimos el “puesto de guardia”, el gimnasio y el patio, son totalmente iguales. Se trata de un vestíbulo ocho por tres metros que se extiende a un pasillo 8 metros largos y de 1 metro de anchura (sí, eso es todo). Las celdas empiezan de un lado del vestíbulo y luego por el pasillo siguen de ambos lados. Es decir, tres celdas salen al vestíbulo y las demás al pasillo. Tengo que subrayar que yo soy el único que usa el término “vestíbulo” y eso, naturalmente, como una broma, ya que me parecen graciosos unos contrastes parecidos. Por lo tanto, en el vestíbulo hay una nevera, un congelador y una maquina que suministra agua fría y cuyo uso ha sido prohibido en Grecia hace 10 años, pero puede ser que las noticias tardaron de llegar hasta acá. Hay también un hornito, una cocina de dos fogones medianos y 4 fregadores como estos que hay en los restaurantes. Además dos mugrientos bancos. El equipo—dado el hecho que hablamos sobre una cárcel y no un youth hostel—está muy satisfactorio para treinta personas que hay en la planta. En el medio del vestíbulo pusieron una mesa de plástico (como en terraza) rodeada de cuatro sillas de una estética parecida y en las cuales los presos se sientan todo el día jugando biriba (3). Biriba está muy de moda por acá. Yo no puedo aprenderlo. O quizás no quiero. Tal vez lo considero un maleficio. ¿Quién sabe? En otras cárceles están jugando domino.

Las celdas son amplias y cada una tiene un váter e incluso ¡un baño! Y ese, desde luego, con porta. No todas las prisiones son así. Hay algunos que no tienen váter en la celda y si tienes ganas de mear cuando la cárcel está ya “cerrada”, pues, has cagado…Además, al contrario que en otras cárceles donde las celdas son de 4 literas, la de aquí tiene 3 literas por celda. Digas lo que digas, se trata de una especie de lujo.

Cada mañana un poco antes de las ocho entran los “empleados” y nos pegan una paliza. Estoy bromeando. Cada mañana, entran los “empleados” para contarnos. Se están asegurando que por la noche nadie había cortado las rejas para luego quedar atrapado en el patio o en la zona muerta, porque ¿dónde más vas a llegar? A las ocho, después de terminar el recuento, las puertas se abren electrónicamente. Las puertas son muy pesadas. Tienes que empujar con toda tu fuerza para abrirles. A las ocho de la tarde, vienen otra vez con un martillo de goma y mientras hacer recuento golpean las rejas de las ventanas para asegurarse que no las hemos cortado durante el día. Todas las tardes este ruido de martillo de goma nos avisa que cerramos. Un poco antes lo han anunciado por el megáfono, pero una u otra vez se tardan. Este ruido tiene más credibilidad. Para ser exacto es más pavloviano (4).

El mismo procedimiento ocurre, aunque está vez de manera más provisional, por el mediodía, cuando nos “cierran” por más o menos una hora. Entonces, no golpean las rejas y el recuento se hace con poco cuidado. Apenas cerramos, sea por el medio día o por la noche, los “camareros” nos traen bandejas con la comida, la cual, si no tienes ganas de imaginarte con cuántas cucarachas dentro ha sido preparada y tampoco quieres pensar quiénes han sido los que la hicieron, es bien respetable. Como de un comedor estudiantil o incluso mejor. Solimos complementarlo con algo que hemos cocinado nosotros.

Todos los martes viene la tienda carcelaria, es decir cigarrillos, cartas de teléfono, huevos, agua embotellada y esas cosas. Todos los miércoles vienen verduras y frutos, todos los jueves el supermercado y todos los viernes el carnicero. No obstante, debes que hacer un plan semanal porque el sábado haces pedido para toda la semana que viene.

La cárcel, como ya lo ha escrito, es una iniciación, un rito de pasaje. Ahora, en qué exactamente te inicia y hacia dónde haces el pasaje…todavía no lo ha comprobado positivamente. Se supone a la disciplina, a la jerarquía, a la astucia y a la injusticia del Mercado. Pero en realidad, esto que realmente se “revela” al iniciado es la profunda relación entre el Poder y el crimen. En cada caso tiene las mismas características que los ritos de pasaje. Digamos, aparte de las novatadas sexuales, en este caso la privación, aparte del colocar tanto los cuerpos de los presos como su calidad en un punto entre la existencia y la inexistencia, la cárcel se caracteriza también por toda una serie de prohibiciones. Tabú. Hace, digamos, diez años, uno podría tragar lejía para suicidarse. La lejía quedó prohibida en la cárcel para siempre. El jefe de guardias tal vez se ha cambiado, se ha cambiado el alcaide, se han cambiado los presos, pero la prohibición sigue. Puede ser que nadie ya sabe porque ha sido prohibida la lejía, pero todos lo consideran totalmente normal. Algo como la ley natural. Y qué importa que hay decenas de maneras, las cuales no voy a contar, de suicidarse. ¡La lejía está prohibida! Esto es sólo uno de las decenas de ejemplos de las prohibiciones absurdas.

Vuelvo a entrar en la celda. Tu celda o más bien el espacio alrededor de tu cama lo puedes decorar como quieras. Los presos suelen colgar alguna sábana o tela como tapicería. De esta manera, en el caso si los tres habitantes de una celda no tienen las mismas opiniones sobre la estética, lo que puedes encontrar es el Hombre Araña frente a frente con Che. Algo que en medio de la confusión televisiva que predomina acá tampoco parece tan extraño. Un preso puso como tapicería una sábana gris con negros ideogramas chinos encima. El resultado lo envidiaría incluso un decorador. El tipo que duerme en la cama enfrente, un griego que no sabe escribir y todo el día se está metiendo drogas psiquiátricas, había colgado una bandera griega, así destruyendo por completo la estética de la celda. Mi celda es miserable porque los carceleros lo habían “desgarrado” todo durante un registro que hicieron buscando a un teléfono móvil. No me ha enterado si lo encontraron. En cada caso, mis compañeros de piso van a salir dentro de poco y no se ocuparon de nuevo por la celda. ¡Y yo quiero irme a una de las enfrente que tienen vista al patio y no a un descubierto como ésta! Vivo en una celda que tiene vista al descubierto. ¡Ni siquiera valdría para ser un personaje de Arkas (5)!Por lo tanto tampoco yo me dedico y la celda queda como celda.

Se me ha olvidado decir que muchos de los presos cuelgan por las paredes cruces e iconos de santos. Alguna vez te puedes confundir y piensas que estás en celda de un monje. Además, para pegar todo eso por las paredes utilizan unas pajitas de plástico fundidas, las cuales cumplen esta tarea perfectamente.

Para ver la tele tienes que ponerte auriculares. Esto se sabe. El servicio penitenciario se lleva las altavoces y tu tienes que ponerte auriculares para oír. El truco es que algunos presos, los que no lo aguantan porque les gusta oír la tele a tope, desmontan los altavoces que se usan para notificaciones y les enchufan a los televisores. ¡El resultado es que la mitad de las notificaciones del servicio ni las oímos!

Para terminar, no sé si me vuelvo pesado, pero me gustaría decir dos o tres cosas sobre la psicología del preso. El preso, en mayoría de los casos, se ha despegado de cualquier comunidad. Mayoría de los veces se trata de algo que en el dialecto carcelario lo llamamos “el trapo”. El preso corriente ve a sí mismo como uno que debe que rendir cuentas frente a los carceleros, se ve como responsable frente a ellos y no entiende que son los carceleros los que deben que rendir cuentas frente nuestro, porque hacen un trabajo tan vergonzoso y, desde luego, lo hacen a costa de nosotros. El preso, por no tener fuera la gente que lo apoye, suele sentir la cárcel como su propia cosa, los carceleros como sus hermanos mayores y al oficial de guardias como su padre. Al sí mismo se ve como a un niño travieso que a pesar de todas sus travesuras se le merece también un poco de amor. En otras palabras, posee un moral de cachorro. Es capaz de chivatear si le dan cuatro cartas de teléfono o un poquito de tabaco. Puede hacerlo incluso sin que le den un objeto de intercambio y eso por su corrompido sentido de cumplir un deber.

La cárcel no es sólo un almacén de almas. Es un almacén de suspiros. Mientras haya cárceles, la humanidad es una escoria.
05/10/2013

Acabó de leer “Los carceleros” de Korovesis (6).Pues, me ha asustado por las torturas que se hacía entonces. Yo me he pillado sólo una paliza, patadas y esas cosas. Esto no significa que las torturas fueran abolidas. Muchos presos que están aquí lo pueden confirmar. En cada caso, lo interesante es que, si excluyeras la violencia física, todo el discurso durante los interrogatorios por los casos políticos sigue siendo el mismo. Es tremendo que todavía están utilizando el mismo vocabulario y dichos.
7/10/2012

La frase que uno puede oír más frecuentemente aquí es: “¡Estoy dentro injustamente!” Lo justo y lo injusto son, naturalmente, cosas relativas. De todos modos, los argumentos utilizados por los presos no aguantan a la crítica ninguna. Ni siquiera me convencen a mi que estoy bien dispuesto a ser convencido. Además, cada preso considera que él mismo está injustamente dentro pero al mismo tiempo lo encuentra justo que se queden aquí todos los demás.

El hecho es si los jueces, en los marcos de su educación, se quedarían un mes en la cárcel, no “meterían” luego los años de encierro como si se tratase de un simple resolver ecuaciones de contabilidad. Se darían cuenta que en la cárcel están personas y no números. Personas reales, con cuerpo y alma. Que sienten la desesperación del encierro en su propio pellejo. Todo momento. Todos los años.

Sin embargo, los jueces tienen un moral del verdugo. Sepultan personas vivas y destruyen familias, creyéndose que ejercen su oficio. Cobran sus sueldos, compran la comida, se la comen y ¡no se sienten como caníbales!
08/10/2012

Hoy, durante mi paseo mañanero por el patio, he visto unos pajaritos que hacían su nido en el alambre de púas que hay por encima del muro. “¡Qué contradicción dialéctica!” me vino a la mente. El símbolo de la libertad encontró su refugio en el símbolo de la privación de esta primera.
09/10/2012

La humanidad está viviendo los momentos más cruciales de toda su historia, mientras que yo estoy en la cárcel y la puntuación de la lucha de clases la aprendo con dos semanas de demora.
10/10/2012

“La cárcel se arruinó. ¡Hoy en día no vale la pena estar aquí, sea que sea lo que hiciste! Antes era diferente…” me ha confiado un tipo de 80 años, de los cuales 45 los pasó en diferentes cárceles. Claro que no he respondido. Solamente me quedé mirándole como si fuera atrapado en el último cuadro de una historieta de Arkas. Un poco más desesperado. Y pensé: todo un presidiario carrerista que se quedó decepcionado por el hecho que el siglo XXI ha arrastrado a cualquier valor que el siglo XX todavía dejó intacto…
12/10/2012

Creo que la cárcel es una continua batalla. Una batalla contra el tiempo. Para que ni un minuto quede perdido. Para que no te priven de nada más. Para que no alteren nada de ti. Lectura, ejercicios gimnásticos, escribir y otra vez lo mismo al revés.
13/10/2012

La convivencia forzada es algo angustioso porque estás exponiendo tu personalidad a la gente la cual, si el destino, la suerte o la Unidad Antiterrorista no lo decidiera así, nunca les hubieras encontrado en un tranvía de trole que anda por la avenida Patision…La única comunidad que puedo crear aquí es la del cigarrillo. Estás sentado. No tienes nada para decir. Solamente te fumas, junto con otros, un cigarrillo. Te socializas mediante del humo. Finalmente, hace dos semanas, he dejado de fumar.
14/10/2012

Un Albanés en el ala al lado puso los canales de TV de Albania. El piloto lo tiene él, pero todos los televisores de alas cercanos pillan el señal. Por lo tanto, mientras que uno está tumbado mirando el porno para no olvidarse como lo hacen los chimpancés, el tipo de repente cambia el canal y pone el fútbol. Toda su vida es porno y fútbol. Pero…esto es lo que la mayoría de la gente hace también fuera. ¡No tenía que entrar en la cárcel! Injustamente dentro ése también…
Notas de traducción:

1. Cesare Lombroso, fue un médico y criminólogo italiano del siglo XIX que desarrolló la teoría del delito como resultado de tendencias innatas, de orden genético, observables en ciertos rasgos físicos o fisonómicos de los “delincuentes”. Se hizo famoso por investigar a los cráneos y cuerpos de lxs anarquistas y publicando en 1894 su estudio “Los anarquistas”.
2. Annita Pania es una presentadora televisiva que invitaba a sus programas los personajes del “mundo artístico”.
3. Un juego de cartas.
4. Iván Pávlov fue un psicólogo ruso, conocido sobre todo por formular (después de experimentar con perros) la llamada ley del reflejo condicional, a base del cual se fundaron las concepciones del conductismo y de la reflexología, es decir las escuelas de psicología centradas en la interacción entre el comportamiento y el ambiente.
5. Probablemente uno de los mejores de los dibujantes de comics griegos. Aquí se refiere a una serie de historietas suyas llamada “El preso de cadena perpetua”.
6. El libro es un relato autobiográfico y trata del período de la Junta (1967-1974). El autor, Periklis Korovesis, ha sido combatiente de la Izquierda, encarcelado y luego exiliado por sus actividades.

 

Grecia. Escrito de Theofilou tras 6 meses de prisión preventiva

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.

:::Texto después de 6 meses de prisión preventiva:::

1

Detrás de las líneas divisorias que nos intenta imponer el Poder mediante los medios de comunicación, detrás de las falsas divisiones entre la violencia y la no-violencia, la legalidad y la ilegalidad, la lucha pura y la lucha por mantener privilegios gremiales,como también entre la lucha pura y el terrorismo, se hace destacar la verdadera unidad que hay entre estas cosas. Tras la manera en que lo manejan los medios de comunicación y tras el modo en que sean enfrentados por el Poder político, judicial y policial, surge una profunda cohesión de todos estos fenómenos. La unidad de la “amenaza social”.

Y en esta distopía propia de ciencia ficción donde vivimos, no se considera como la amenaza social los bancos que han arruinado la humanidad y que han llevado miles de millones de personas a la desnutrición, desesperación y suicidio. Los bancos que están detrás de cada una de las heridas sociales. ¡Como amenaza social están considerados los que se atreven de robarlos!

La amenaza social, en la periodística neo-lengua orwelliana, no son los que echan miles de empleados (personas y no números) a la calle por ser “fuerza laboral que sobra”, ¡sino estos inútiles redundantes que tienen el descaro de hacer huelga a pesar de que son ellos que sobreabundan!

La amenaza social no la constituyen las empresas de extracción del oro, las cuales están destruyendo el biotopo y todos aspectos de la vida de miles de personas en península de Halkidiki, sino el hecho que unos 40 combatientes determinados intentan poner resistencia contra esta perspectiva, además añadiendo carácter luddista a su lucha.*

Según su lógica enferma la amenaza social no es la necesidad que conduce las mujeres a alquilar sus cuerpos para el “uso amoroso” de cualquier asqueroso que desea follar sin condón. La amenaza social surge cuando estas mujeres no tienen la “sensibilidad” de hacerse unos exámenes médicos.

La amenaza social no es el hecho que cada día decenas de inmigrantes reciben heridas de cuchillos, sino que entran en el país sin tener papeles.

La amenaza social no es la comercialización, en un grado asfixiante, de cada rincón de la ciudad, sino la ocupación de edificios por los anarquistas con finalidades anti-comerciales.

2

El dogma “el Orden y la Ley” comprime toda la ideología política del régimen que se ha encargado de manejar la crisis. A pesar de las artificiales divisiones que intenta de imponer con ayuda de los medios de comunicación, no hace nada otro que hacer destacar la unidad de todos estos que el mismo define como “fuera del Orden y de la Ley”.

La unidad entre los okupas, las mujeres seropositivas, los acusados de terrorismo, los huelguistas del transporte público, los campesinos que bloquean las carreteras, los jóvenes que resisten y los inmigrantes que de manera violenta abandonaron el sueño pequeño-burgués.

Hace medio año, el 18 de agosto de 2012, en el marco del dogma “el Orden y la Ley” se lleva a cabo mi detención por la Unidad Antiterrorista. Es decir, por un servicio que, cuando no se dedica a atracar locales de apuestas o traficar con objetos antiguos**, juega el juego llamado “Adivina quién lo hizo”. Y eso sin éxito y con resultados penosos. Una detención cuya actualidad confirmaron esos inquisidores modernos de los medios de comunicación, echando anatemas contra mi foto mientras lo iban mostrando todo el tiempo en la tele.

Una detención por el caso sensacional del atraco al “Alpha Bank” en isla de Paros, donde un hombre perdió su vida intentando bloquear la huida de los atracadores. Una detención que además ha sido adornada con la “acusación” de pertenencia a la O.R. CCF.

Una detención llena de cargos (homicidio, múltiple tentativa de homicidio, atraco, pertenencia a organización terrorista y algunas faltas más) que no sólo rechazo sino además les devuelvo a mis perseguidores y sus superiores como las descripciones que les corresponden a ellos.

Pasaron 6 meses y estoy esperando el primer consejo. Un consejo de jueces que hace ecuaciones de contabilidad penal para decidir si una persona– y no un número—puede seguir con su vida o si tiene que quedarse vigilada y almacenada para su eventual uso en el futuro.

6 meses después, la lucha por la emancipación del proletariado del Poder del capital, la lucha contra las cárceles y contra la organización social que les produce y la lucha contra el dogma “del Orden y la Ley” siguen.
A.Theofilou

Ala E1

Cárcel de Domokos

Febrero de 2013

 

Notas de traducción:

*Se trata de la acción mencionada aquí:http://vozcomoarma.blogspot.gr/2013/03/sabotaje-una-mina-en-grecia-propiedad.html

**En últimos tiempos se ha descubierto que algunos policías de la Unidad Antiterrorista se dedicaban al tráfico de objetos arqueológicos.
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Grecia. Escrito de Tasos Theofilou respecto al control con GPS a los presos

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.

Respecto a la colocación de pulsera con GPS a los presos

Con motivo del reportaje publicado en la edición del Domingo del diario “Avgi” (20 de enero de 2013) y escrito por Irini Lazaridou respecto a los planes del Ministerio de la Justicia sobre la colocación de pulsera con GPS a los presos, tanto en espera al juicio como condenados, voy a intentar expresar mis desacuerdos y aportar algunas reflexiones a un debate que desgraciadamente, por el momento, no parece preocupar a nadie en el grado que le correspondería dada su importancia. Como si no fuera una medida que de hecho señala el paso totalitario hacia una sociedad como sacada de ciencia ficción distópica.

El reportaje en cuestión, como el problema principal de las cárceles griegas ve la saturación y cuestiona la eficacia de esa medida (pulsera con GPS) en cuanto a la descongestión de las prisiones. Como obstáculo principal se presenta sus altos gastos y además, tomando como ejemplo los países de América Latina, se teme que sólo los presos ricos y específicamente las figuras importantes del crimen organizado podrán usar la dicha pulsera (para cumplir sus condenas en arresto domiciliario), mientras que la gran mayoría de los prisioneros seguirá amontonándose uno encima del otro como cucarachas.

Considero como muy parcial y por lo tanto problemático que la sobrepoblación sea presentada como el problema más grande de las cárceles. Ciertamente es vergonzoso que una sociedad está apiñando a sus chivos expiatorios en grupos de cuatro en unas celdas que tienen 3 metros cuadrados, como sucede en la mayoría de las prisiones del país. Sin embargo, todavía peor resulta ese confort fúnebre ofrecido por aquellas celdas amplias y de tres camas, con calefacción y agua caliente, que se encuentran en las nuevas cárceles del tipo estadounidense: Trikala, Domokos, Grevena, Nigrita y Hania. En condición de casi un aislamiento sensorial y alejado también de las ciudades de provincia en los cuales se supone que están construidos estas cárceles, todo preso tiene derecho a un sólo estímulo externo: un pequeño trozo del cielo por arriba de un patio claustrofóbico, que con su tamaño y arquitectura recuerda más bien al fondo de una piscina vacía.

La mutilación del mundo de psique del preso, su ruina social y económica, la violenta colocación en una comunidad artificial e impuesta por la Justicia Penal, el hecho de privarle de sus personas queridas, la restricción de sus sentidos, en pocas palabras todo ese proceso de deshumanización: estos son los básicos problemas de la cárcel. La saturación es un problema tanto real como también indicativo de que el sistema del castigo está sádico e desinteresado, pero enfocándose en ello corremos el peligro de oscurecer el problema esencial: la cárcel en sí.

Por tanto, para los que siguen insistiendo sobre la necesidad de que haya las cárceles y simplemente buscan alguna solución institucional que pueda mejorar la condiciones dentro, tal solución no puede ser otra sino la reducción de las condenas, más clemencia al momento de tratar los delincuentes y establecer que uno tenga que cumplir 3/7 de condena para obtener la suspensión de condena (en vez de 3/5 que hay actualmente).

Los miedos expresados en el reportaje, esto de la eventual oportunidad para los figurantes del crimen organizado que así convertirán su condena en un arresto domiciliario y de esto modo lograrán de continuar so “actividades criminales”, no tiene base ninguna. En Grecia, aunque tal vez suena raro, el llamado “crimen organizado”, a pesar de sus interrelaciones con el Poder económico y político, se penaliza con unas leyes especiales y sus cabecillas reciben unas condenas aniquiladoras. La Justicia Penal no ha mostrado ninguna clemencia frente a ellos y no parece que va a cambiar la táctica con esta pulsera. Por tanto no se introduce la pulsera para sacar de la cárcel los órganos directivos del crimen organizado. Aún menos para aliviar la sobrepoblación, ya que se sabe que los tribunales griegos meten la gente en prisión preventiva y condenan con una facilidad que da la impresión que se trata de algún tipo de examen donde todos reciben notas negativas. Como si las sentencias que condenan a la gente al encierro fueran un simple resultado de alguna ecuación de contabilidad y no los años que tengan que complir las personas que sean enterradas mientras viven.

Dada la inestable situación social y el hecho que el Poder le hace frente con “el dogma de tolerancia cero”, la pulsera no contribuye de ninguna manera en la descongestión de las cárceles, sino al contrario: va a provocar una ola de severidad todavía mayor de manos de la Justicia Penal, ofreciendo a sus funcionarios la posibilidad de encarcelar con esa facilidad sádica suya como lo hicieron hasta ahora, pero además de imponer la “pulserita” (poco dolorosa y además beneficiosa para el Estado) a unas categorías de delincuentes que hasta ahora no solían sufrir muchas repercusiones. Es decir, ya por la más mínima falta.

Es importante dejar claro que esta medida no tiene que ver sólo con los presos o con sectores delincuentes o “poco civilizados”. Tiene que ver con todos que como la única mercancía poseen su fuerza laboral. El proletariado entero. Y esto porque se trata de una clase que, a medida que la crisis se hace más profunda y el desprecio mostrado hacia la fuerza laboral está tomando unas dimensiones sin precedentes, tiende a ser expuesta a una represión penal cada vez más severa.

Combinado con la condena “alternativa” (la cual, como lo ha revelado el viceministro de la Justicia en el programa televisivo “Protagonistas”, se encuentra también entre los proyectos del dicho ministerio), es decir con el trabajo gratuito “para el beneficio público”, la pulsera es el primer paso hacia establecer en Grecia todo un complejo penitenciario-industrial, que va a pegar un golpe de gracia a la de todos modos degradada fuerza laboral, ya que la industria de la represión penal estará en posición de suministrar todo un ejercito de trabajadores, totalmente controlado y al mismo tiempo gratuito, así creando un percal propio de ciencia ficción distópica. Por tanto, los proletarios no tendrán nada más para perder que sus postmodernas y decoradas con el GPS cadenas.

*Mas escritos de Tasos Theofliou: Aca

 

Grecia. Escrito de Tasos Theofilou Sobre el dogma de “tolerancia cero” y la huelga de hambre de Spiros Dravilas

Sobre el dogma de “tolerancia cero” y la huelga de hambre de Spiros Dravilas

El dogma de tolerancia cero se aplica tanto contra latentes como contra evidentes formas de lucha de clases. Frente a los luchadores, ya sean obreros o delincuentes. Tanto contra las huelguistas como contra los presos. Es el dogma que ejerce el Poder absoluto del capital sobre los excluidos. Es todo esa compleja red de arbitrariedad policial-jurídica que se expande bajo las bendiciones de la Santa Inquisición mediática.

Un apunte: Giannis Panousis, parlamentario “progresista” de la Izquierda Democrática y al mismo tiempo profesor de criminología, en la comisión del Parlamento propuso unificación del Ministerio de Orden Público con aquel de Justicia, prediciendo un percal social que estuviese bajo la mirada atenta de cada Dendias del turno. Un percal social aún más de pesadilla que la misma mirada del Dendias.

El terreno ha sido preparado por la Santa Inquisición de los medios de información, los cuales con sus intervenciones condujeron a la americanización del sistema penal griego (ahora el acusado tiene que demostrar su inocencia en vez de que el tribunal demuestre su culpa). Han impuesto una lógica precedente de EEUU que dice: “la Policía les está pillando pero los jueces les dejan en libertad”. La Santa Inquisición mediática piensa que la Justicia “funciona” sólo cuando está inexorable. Sólo cuando, para ser inexorable, trasgrede sus propios principios.

Dentro de este marco la Justicia “funciona” cuando de manera totalmente arbitraria persigue penalmente jóvenes, acusándoles de ser miembros de organización terrorista, pero deja de “funcionar” al momento de no meterles en prisión preventiva (el caso de una mujer de 25 años y un hombre de 29 años que en el enero de 2013 fueron acusados de pertenecer a la CCF).

“Funciona” cuando superando cualquier límite de arbitrariedad judicial extiende el plazo de prisión preventiva para los que luchan, presentando cada vez nuevas actas acusatorias contra ellos, razonando de una manera que sería capaz de inspirar a Dali o a Buñuel (el caso de los acusados por la O.R. CCF en verano de 2012). No “funciona” cuando, haciendo esto que debería hacer, deja los combatientes en libertad provisional después que termine el máximo plazo de prisión preventiva (como pasó en el caso de Lucha Revolucionaria).

La Justicia “funciona” cuando arrastra la gente a los tribunales y a los cárceles a base de unas acusaciones retocadas por la Policía, pero deja de “funcionar” cuando, dada la falta de pruebas, les absuelve y , ¡oh Dios mío, qué escandalo!, les deja en libertad ( el llamado “caso de Rendi”, en que uno de los acusados por el atraco y la siguiente ejecución de dos policías ocurrida en el municipio ateniense de Agios Ioannis Rendi, en noviembre de 2012 resultó absuelto y puesto en libertad, así iniciando todo una tormenta de reacciones por parte de los medios de información de masas).

La Justicia “funciona” cuando 93 combatientes anarquistas están citados a presentarse frente al juez de instrucción teniendo como agravante el cargo por la “ley de capucha” mientras que ni siquiera uno de ellos tenía cara tapada, pero deja de “funcionar” cuando finalmente ninguno de ellos entra en la cárcel (el caso de reocupación de la Villa Amalias en enero de 2013).

Dando por hechas estas cosas, la Justicia “no funciona” cuando después de una huelga de hambre agotadora ofrece al preso Spiros Dravilas el permiso de unos pocos días, permiso al que este tiene derecho, pero sin embargo parece “funcionar” cuando emplea unas actas de acusación sin base ninguna que yacían olvidadas en los “frigoríficos” de la Comisaría Central de Atenas con el único objetivo siendo privarle de este mismo permiso.

Oponiéndose a exactamente esta lógica, Spiros Dravilas ha comenzado, ya por segunda vez, su lucha contra la arbitrariedad de la Justicia Penal, iniciando a partir del lunes de 4 de febrero una huelga de hambre para reclamar su tan obvio derecho al permiso.

La Justicia Penal no es ciega. Si se podría atribuirle alguna calidad humana, esta por cierto sería la vengatividad. Spiros Dravilas ha sido condenado y cumple su pena como persona que por la primera vez aterrizó el helicóptero en el patio de la cárcel de Koridallos y llevó dos presos (Vasilis Paleokostas y Alket Rizai) hacia la libertad. El mismo rechaza las “acusaciones” pero aunque fuera sólo sospechado por haber cometido ese tan grandioso y noble acto, esto ya es suficiente. Es suficiente para poder interpretar la manía vengativa de las autoridades policiales y judiciales contra su persona. Es suficiente para que tenga el apoyo y la solidaridad de todos los que aquella tarde veraniega del 2006 sonreían al haberse dado cuenta que al fin y al cabo no hay nada que sea imposible…

CONTRA TODAS LAS DIMENSIONES DEL DOGMA DE TOLERANCIA CERO
SOLIDARIDAD CON LA LUCHA DEL SPIROS DRAVILAS

Anastasios Theofilou
Ala E1 de cárcel de Domokos
7/02/2013

 

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Huelga de hambre de Spyros: Aca

 

Grecia: “El Niko”, narracion del compañero anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.
El Nikos

Nikos no conoce su fecha de nacimento. Calcula que tiene unos 28 años. Aquel compañero de celda Albanés afirma que así es su raza. Nadie de ellos sabe cuando ha nacido. “¿Qué raza?” le pregunto, dejando que me salga una sonrisa al articular la palabra “raza”. “Gitano” responde. Desde luego. Albanés y gitano. Lo único que queda es ser gay y judío. Nikos tiene 28 años pero se parece como si tuviera por lo menos 38. Bajito, robusto, feo, moreno y lleno de tatuajes carcelarios de una extremadamente baja, incluso para la prisión, calidad.

En parte lateral de su dentadura tiene un vacío. Algún diente menos hace que su sonrisa resulta “interactiva”. Nikos se come la primera sílaba de las palabras largas. No dice “¿cuándo me excarcelarán?” sino “¿Cuándo me carcelarán?” Nosotros le decimos “no te preocupes, ya estás encarcelado”, pero él no lo entiende. Ve que sonreímos y él también nos sonríe. Nosotros miramos el diente que falta y sonreímos más. El compañero de celda Albanés nos informa, como si fuera un corresponsal de “National Geographic”, que también en albanés está hablando así. ¡”Así es mi raza” insiste!

Nikos cree que está injustamente en la cárcel porque hace unos pocos días soltaron a su hermano cuya liberación debido a algún error burocrático se emitió en nombre de Nikos. Y qué si fue condenado a 20 años de los cuales cumplió sólo uno, ¡sigue insistiendo que tiene que salir! Pues el orden de liberación pone su nombre. ¡Nikos está injustamente dentro! En su cabeza lo justo y lo injusto se determinan por un error de imprenta.

Nikos, cada vez que me ve, me mira con admiración diciendo: “Tú eres mafia, ¡gran mafia! ¡Bravo!¡Bravo!” Una vez no pude contenerme y le ha respondido. Le dije “¿Porqué bravo?” Me dice “¿No eres tú quien durante diez días enteros mostraban en la tele?” Esto de “diez días” lo acentúa especialmente. “Sí soy yo” le digo “pero no hice lo que ellos están diciendo. Hubo algún tipo de malentendido” me estoy esforzando de explicarle, corriendo el riesgo de que voy a perder su apreciación. “La gran parte de las descripciones en la tele no tienen nada que ver conmigo” le digo. “Lo hiciste o no lo hiciste da igual, nosotros te hemos visto en la tele” me responde, de hecho aplastando todos mis argumentos. Sin embargo creo que en esta frase se esconde toda esa tan espectacular superstición propia de subproletariado.

No le importa si las acusaciones que me adjudican a mi me corresponden realmente. Le importa sólo el hecho que yo soy alguien que ha logrado el sagrado objetivo de agotarse en ese cuarto de hora de publicidad que me correspondan. E incluso más que esto. Para él soy una estrella televisiva. Un santo del espectáculo.

Nikos tiene problemas. Está soplando y resoplando. Calcula cuánto más hay que cumplir. En algún momento me dice: “No se trata sólo de mi. También mi familia, padre y dos hermanos.” “¿Están tristes porque estás en la cárcel?” le pregunto. “Cárcel ellos también” responde. “¡¿Qué?! ¿Tu padre y tus dos hermanos están en la cárcel?” intentó de asegurarme. “Sí” me dice. “Pero, ¿no me dijiste que tu hermano fue liberado bajo tu nombre?” “¡Sí!” me dice. “¿Y qué dice tu mamá sobre todo eso?” le pregunto. “También mi mamá estuvo dentro tres meses”. “¡Toda la familia en la cárcel!” le digo. “Sí, sí” confirma él. “Bueno, pero en el juicio ¿no os hicieron algún descuento, algún descuento familiar?” “Qué va” me responde con seriedad “tenemos casos diferentes”. “Así como dices” comentó terminando la charla.

Tal vez por culpa de toda esa charla le preguntó si es musulmán. “Nooooo” me dice “yo soy cartólico (sic)”. “¿No eres ortodoxo?” le pregunto. “Sí, ortodoxo” me dice. “¿Eres católico?” “Sí, católico.” “¿Ortodoxo?” “Ortodoxo.” Poco a poco estoy empezando a perder mi paciencia y le pregunto con rigidez: “¿Católico o ortodoxo?” No responde y se me queda mirando asustado como si le hiciera interrogación. Le digo: “Qué opinas sobre filioque? ¿Cuál es la posición de la Iglesia Oriental ortodoxa respecto a ese problema? ¿Qué opinión tienes sobre la primacía del Papa? ¿Qué según tu opinión era el razón político más importante de Cisma del año 1054?” Me está mirando asustado. Relajo mi voz y le pregunto: “En cada caso, ¿de dónde procede el Espíritu Santo?” Veo un brillo en sus ojos, un brillo que viene acompañado por la siguiente declaración: “Del Padre.” “¿Y no del Hijo?” “No” insiste con una voz firme. “Por lo tanto eres ortodoxo” le aseguro. “Ortodoxo” me dice.

Nikos entra en la celda. “¿Qué estás leyendo?” me pregunta. “Otello” le respondo, seguro que no lo va a entender. Me mira extrañado. “De Shakespeare” le explico con esperanza que después de cinco siglos por algún lado lo ha oído a este nombre. “¡Aaaa! Sexo…” me dice penosamente. No se trató de un chiste propio de chiquillo de diez años. Fue una verdadera conclusión. “¡Nikos!” le digo con dureza “¿Qué tipo de cuchillada contra la cultura fue eso?” Se pone como un cachorro pegado. “Yo no saber” se está disculpando. “Dadaismo albanés espontáneo” estoy pensando y le perdono.

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Grecia: “Algunas reflexiones en torno del trafico de esclavos” por el anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.
Algunas reflexiones en torno del “tráfico de esclavos”

El mundo de ilegalidad en su mayoría es un mundo de la economía delictiva. Así tiene un pie metido en la ilegalidad y el otro en la economía. Básicamente obedece las reglas y los principios de esta última. Diciéndolo con otras palabras, aquella gente no tiene nada de romántico. Nada de encantador. Es por cierto una gente perseguida. Perseguida desproporcionadamente con daño que hacen, no sólo a la sociedad pero incluso a la economía del régimen. Es una gente perseguida pero incapaz de ofrecer algunos antihéroes encantadores, ya sea a nivel de literatura.

No obstante, es gracioso como los sacerdotes de los medios de comunicación burguesas maldicen a los métodos y al moral de aquella gente, al mismo tiempo alabando las destructivas para toda la humanidad decisiones tomadas por los órganos directivos de la economía del régimen. Resulta todavía más trágico cuando aquella gente sufre un trato tan inhumano de manos de la justicia penal mientras que sus homólogos establecidos en la economía del régimen están gozando su prestigio y sus ganancias sin estorbo ninguno.

Sería un error dejarnos llevar por las interpretaciones de los medios del régimen sin intentar de localizar sus extensiones reales, sin intentar entender de donde vienen. Sería un error permitir que la, tan americanizada ya, justicia penal destruya, sin que haya resistencia, sin que haya crítica, a todo ser humano que no es suficiente rentable para la economía del régimen. Un ejemplo característico es el de “trasporte y traslado de extranjeros en el territorio nacional”. Conocido también como “el tráfico de esclavos”. Su trato penal, sus representaciones mediáticas, el mito creado por los medios en torno de ello y las finalidades de este mito.

Que se tenga en claro que el presente texto en ningún caso pretende de justificar a quienes emprenden este tipo de actividades sino quiere nada más que hacer destacar los objetivos a los cuales hace servicio su demonización mediática y penal. Demonización que seguramente no es resultado de algún problema moral, ya que en tal caso no hubiera existido esa diferencia tan provocativa en que se afronta a la correspondiente rama de la economía del régimen, es decir las agencias dedicadas a alquilar trabajadores, agencias del trabajo temporal…

El Capital, liberado de su necesidad del trabajo, ha elevado el estatus de este último al privilegio. Privilegio del cual intenta privar la más gran posible sector de población. Algo que logra hacer señalando la única mercancía que disponen los excluidos de la economía del régimen—su fuerza laboral—como furtiva e ilegal. La justicia penal está llamada para dogmatizar a esta realidad y los medios para interpretarla y sancionarla.

El discurso moralista de los medios en torno de los“traficantes de esclavos” no es para nada inocente. Además, los medios no se oponen tanto a los problemas con cuales se enfrentan los “esclavos” como a los problemas que estos últimos traen consigo en vez de maletas. Las desgracias que, como revelan los medios, han sufrido no tienen como objetivo despertar algún sentimiento de simpatía hacia ellos sino quieren asegurarnos que los “inmigrantes ilegales”, tan pobres y abandonados como son, víctimas de una explotación salvaje y embrutecidos, son capaces de cualquier tipo de comportamiento y actitud antisocial. De este modo el “traficante de esclavos” no es inmoral por comerciar con seres humanos sino porque está importando a nuestro país unos criminales, enfermos, amenaza islámica o ADN contaminado, hablando de los gustos más raros…Es decir, la lógica detrás de la demonización del “tráfico de esclavos” es intentar convencernos que lo que traen no son personas sino un articulo sin voluntad propia, ilegal y peligroso, tanto para el interés como para la salud pública. Articulo que por consiguiente y con toda la razón será temporalmente almacenado en unos almacenes, así como se hace con cosas confiscadas.

En realidad, la amplitud del concepto de “traficante de esclavos” contiene toda una serie de distintos papeles de esta específica actividad delictiva. Es importante subrayar que de hecho no estamos hablando sobre alguna red organizada sino más bien sobre un mercado. Un mercado donde, como en todos los mercados ya sea legales o clandestinos, uno puede funcionar como patrón-”agente”(si tiene suficiente capital y conocidos) o como simple empleado-conductor (si tiene poca suerte). Y en ambos casos suele tratarse de inmigrantes. Tanto el más abominable profesional como el simple “jornalero-conductor” puede ser señalado por la justicia penal como traficante de esclavos y condenado a una pena terriblemente grave. Tanto el más despiadado estafador como el más pequeño pendejo. Los tribunales no se preocupan por detalles semejantes.

El ejemplo del despiadado traficante de esclavos que está ahogando la gente en el Mar Egeo para escaparse de la guardia costera o este de los inmigrantes que mueren de frío en camiones-congeladoras por cierto no son sólo leyendas. Pero tampoco son la regla. Y en todo caso la histeria de los jueces y periodistas no tiene nada que ver con cualquier tipo de sensibilidad frente al drama vivido por esta gente. Su discurso sobre el tráfico de esclavos no es para nada inocente y dista mucho de “proteger a los inmigrantes”, para los cuales no hace diferencia ninguna si mueran ahogados por sus traficantes o por la guardia costera y por supuesto prefieren estar unas horas apretados en un camión que pasar meses interminables en un campo de concentración construido como un horno industrial…

Su único objetivo es convencernos que los “traficantes de esclavos”, los cuales hay cada vez más y más en las cárceles griegas, comercian con algo ilegal y sobre todo peligroso: con la mano de obra que sobra.

A.K.Theofilou
Centro de Detención General de Domokos
4/11/2012
Mas textos del compañero Tasos Theofilou: Aca

 

Grecia: Poemas del compañero anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.
Poemas

10/11/2012

Hormigón y hierro.
El olor de la montaña se impone sobre el hormigón y el hierro
Cuando llueva.
El revuelo traído por la tempestad da vida a la cárcel.
El peligro primordial la convierte en refugio.

En otros momentos la pena toca arpa con mi pecho
Pincha mis gandulas lacrimógenas.
Los 32 pasos del patio no caben en mi pensamiento.
No cabo en el patio. No cabo en la cárcel.
Un cercado de gente. Cercado de delincuentes desarmados.

Y por otro lado:
El sagrado derecho al trabajo.
Del obrero de construir una cárcel.
Del electricista de poner las sistemas de seguridad.
Del arquitecto de diseñarlo.
Del carcelero.
Que se joda la civilización del Capital.

Hormigón y hierro.
Los presos duros como el hormigón y el hierro.
No como el diamante.
Afortunados.
Afortunados quienes fueron encarcelados. Nadie puede detenerles.
Afortunados quienes casos fueron cerrados. Nadie puede sentenciarles.
14/10/2012
Un poema condenado.

Poesía son los amores no respondidos
las ideas nobles
la vanidad de ser
las sensibilidades comunes y corrientes
las pasiones prefabricadas
los labios agitados.

Poesía son los suspiros de presidiario
la beatitud del preso de cadena perpetua
la desesperación del encierro
la monotonía del patio
el griego mal hablado
la melancolía del recuento al anochecer
las pesadillas nocturnas del compañero de celda…
10/10/2012

Las paredes grises y los luces hospitalarios
las puertas de hierro y las alambradas de rejilla
la suciedad del suelo y la atmósfera esterilizada.
La ropa tendida en el patio rompe la monotonía,
mofándose lo más groseramente de las líneas rectas de la cárcel.
La cárcel se trasforma por la gente que ha devorado.
Los calzoncillos colgados se chocan con la arquitectura absoluta.
La vida con los muros.
La vida se choca con el desprecio de la vida
El flor florece incluso sobre la roca
¡Que florezcan miles de cactuses!
Mas textos del compañero Tasos Theofilou: Aca

 

Grecia: “Tesis sobre la orgía represiva que ha estallado a partir del septiembre de 2009″ por el anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un aasalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun asi mantiene con dignidad una posicion dentro de la carcel.
Tesis sobre la orgía represiva que ha estallado a partir del septiembre de 2009

El sistema de justicia penal por un lado constituye el dogma que consolida la ideología del Capital, hasta el grado que lo permitan las correlaciones sociales, y por el otro lado es un herramienta de redistribución de la ganancia al beneficio del Capital. Es parte de la economía. Es un mercado. Con sus ejecutivos, sus empleados y su clientela consumidora. Jueces, policías, abogados, carceleros, arquitectos de cárceles, fabricantes y comerciantes de las sistemas de seguridad, reporteros policiales, todos pueden encontrar su lugar en ese mercado, cada uno de su puesto produciendo el articulo llamado “crimen” y el articulo llamado “criminal”. Una mercancía capaz de producir mercancías.

En los tiempos en que la mano de obra trabajadora como mercancía es casi inútil para el Capital, los que están excluidos de su ganancia no le sirven para nada más que ser la mercancía de la industria de represión penal.

De este modo la represión penal es por un lado la manera en que la clase del Capital esconde, destruye, reprime, incapacita, desarma, deslegaliza y luego almacena para su eventual uso en el futuro toda una clase de personas que no pueden encontrar comparador para esa única mercancía que tienen, su fuerza laboral, y por otro lado es una manera de redistribuir los ingresos desde abajo hacia arriba y eso mediante el proceso de imponer multas, fianzas, gastos judiciales, etc. Además es la manera de crear fundamento sobre el cual será edificada la ideología de seguridad que el Capital y su clase presentan como demanda universal, como piedra angular y como suprema destinación para la sociedad, mientras que al mismo tiempo lo ponen a la venta como un bien consumista más.

Los sujetos de represión penal, el crimen y el criminal, constituyen una comunidad artificial, imprescindible para el Capital. Lo único que los crímenes tienen en común entre sí es el hecho que la justicia penal los define como tales. El Capital tras el dogma de “tolerancia cero” excomulga a los que le sobran, desterrándolos a la profana comunidad del crimen. Una comunidad cuyo manejo y administración han sido asumidos por la industria de represión penal . Cuanto más sea despreciada la fuerza laboral como mercancía tanto más agresivo se vuelve el marketing de esta represión.

De este modo los terroristas sedientos de sangre y las prostitutas seropositivas, los inmigrantes satánicos y los okupas drogadictos*, siendo más susceptibles socialmente y más destacables mediáticamente, se convierten en el producto para probar el marketing agresivo de esa industria. Y claro que este trato especial no tiene que ver con las categorías especiales a que pertenecen estas personas. Se aplica experimentalmente a aquellas, haciendo el Brecht asfixiarse en esa normalidad de lo más común.

Siendo rama de economía, la represión penal produce (como sucede también con las demás ramas económicas) su para-economía. Una para-economía de represión penal que es el monopolio llamado el Amanecer Dorado.

No son los maderos con su estilo del vaquero y sus competencias del sheriff ni tampoco cual sea ministro con su aire de Napoleón los que crean el percal distópico actual sino el sistema de la justicia penal en su totalidad. Como sistema y como economía.

CONTRA LA ECONOMÍA DE LA JUSTICIA PENAL
CONTRA LA INDUSTRIA DE LA REPRESIÖN PENAL

08/01/2013

A.K.Theofilou
Cárcel de Koridallos

*Nota de traducción: se trata de las descripciones utilizadas por la prensa burguesa.

Mas textos del compañero Tasos Theofilou: Aca

 

Grecia: Diario Carcelario del prisionero anarquista Tasos Theofilou

Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.
Diario carcelario

06/09/2012

En algún momento hemos llegado a Domokos. Esta ciudad no la conocí por su famoso queso tradicional sino por la cárcel que se llama así. Por esto siempre decía “la Domokos”, es decir en femenino. Así como siempre decía “la Avlona”. De hecho pienso que ambos nombres son masculinos. El viaje ha sido interesante. A una escolta semejante le envidiaría incluso el presidente de la democracia. Con única diferencia que éste no estuviera atado por detrás con cuatro tipos tapados vigilándole. Por cierto, uno de ellos, el conductor, era simpático. Durante todas las cuatro horas del trayecto las esposas eran apretadas hasta el límite, el resultado siendo el hecho que sentí como si fuera corriente eléctrico golpeando mis, de todos modos ensangrentadas, muñecas. Los dedos pulgares aún los tengo entumecidos.
La acogida en el ala es tan calurosa que acaba siendo aterradora. Todos quieren conocerme y apretarme la mano. No por la simpatía que corresponde a la víctima de un montaje, tampoco por la estima que corresponde a uno que no ha colaborado con las autoridades. Más bien con el temor que provoca una estrella de tele. Estoy comenzando a darme cuenta qué dimensiones ha tomado el tema de mi detención en los medios de comunicación.
Aquí es como un festín multicultural. Además un festín criminológico. Un Hindú cumple cadena perpetua porque mató a uno “de los suyos”, es decir a un compatriota suyo. Tiene cara simpática. Le mató en una bronca. Hay un tipo alrededor de los 60 años, con un solo diente y la cara obscurecida como camionero en la peli de Rodriguez. Él cumplió una cadena perpetua (nota de traducción: en Grecia significa 25 años para cumplir), salió y a cabo de un mes le pillaron de nuevo y le metieron otra vez cadena perpetua. Ahora está más o menos en sexto año. Se jacta que cuando estuvo en el ala D logró clavar unas tijeras en el culo de Korkoneas (n.t.: policía, asesino de Aleksandros Grigoropoulos). Le cambiaron de ala pero no le dieron traslado que tanto quería. Me dice que la dirección se dio cuenta de ese truco con Korkoneas. Hay un tipo que le condenaron a 3 años y media de reclusión. Es decir “3,5 re” en el dialecto carcelario. Eso de “re” se pone para diferenciar de “pe” que significa prisión. Por lo tanto, teniendo sólo lo de reclusión podría salir, pero no tiene dinero para “comprarse” su condena y sigue aquí con ladrones y asesinos. Por suerte tiene un aspecto criminal y si no te contaría su drama, le pasarías por un preso de cadena perpetua y le saludarías con cierto respeto. El desdichado, pues, fue a robar un coche que, como el mismo por su desgracia se dio cuenta, pertenecía a los policías.¡Padre y hijo policías! ¡Dios mío! Durante tres días, dice, le daban una paliza cada 20 minutos. Su cara se hizo dos veces más grande por el hinchazón pero eso no importó nada al juez de instrucción…Hay muchos aquí que antes que llegue su tribunal de apelación ya han cumplido entera la condena de su juicio de primera instancia. Hay dos tipos que fueron acusados de una decena de atracos a bancos. Ninguno de los dos admitió algo. ¡Ciento sesenta testigos, desde clientes hasta cajeros, pasaron por el juicio y ni siquiera uno les reconocido! Las declaraciones de maderos eran lo suficiente para meterles 20 años a cada uno y dejar que tengan la esperanza en apelación. En la cárcel la apelación toma dimensión del segundo advenimiento de Cristo.

07/09/2012

La movida es un poco como youth hostel. Muchos idiomas diferentes, cocina común, convivencia obligatoria. El espacio está extremamente limitado. El patio tiene tamaño de piscina de un hotel de lujo y profundidad de 10 metros. Pues tanto como la altura de los muros que lo rodean. Si me entra gana de correr un poco, a cabo de un rato me siento como electrón, me estoy mareando y lo dejo. El hormigón y el alambre predominan. Por la ventana de mi celda, detrás de las rejas, veo un trozo del cielo adornado por un poco de alambrada. Por la noche no hay estrellas. El alumbramiento de los reflectores es tan fuerte que les hace desaparecer.

08/09/2012

Hoy está nublado. El color del muro es el mismo que el de cielo. Los nubes se pueden distinguir del muro sólo porque hay alambrada. Depresión.

09/09/2012 Anochecer

Fuera hay un anochecer bonito. Sin embargo, los reflectores no te dejan ver la diferencia. Empiezo entender el verdadero sentido detrás de la frase “experiencia de encierro”. ¡Experiencia! Tal vez soy afortunado por poder vivir un estado psíquico que sólo una pequeña parte de la humanidad tiene la desgracia de vivir. No obstante, el hecho que no puedo salir al balcón para gozar a esta anochecer otoñal, me parece más que deprimente. Me parece pervertido y sádico. Bueno, no digo más. Aquí escribimos la Historia, ¿vamos a obsesionarnos con lo de la cárcel? No, no y otra vez no. Pero ya que lo estoy pensando voy a escribirlo, para que exista…

11/09/2012

En la cárcel puedes darte cuenta de las dos dimensiones de la existencia. La primera, aquella humana, la que oscurece viendo los muros grises. La que se da cuenta de que está existiendo y moviéndose en una tumba para seres vivos. Ni siquiera vivos. Algo parecido a vivos. La que dice: “¿Qué más vais a hacer cabrones para corroborar el hecho que nosotros tenemos razón? Y que nuestras luchas tienen razón verdadera. Tan material como vuestros muros.” Esta dimensión de ser que se está preguntando: “pues, ¿cuánto más todavía?” Esta que se piensa: “Si hay Estado de derecho como mucho hasta el juicio”. Esta que dice: “¿Cuál Estado de derecho?¿Y a ti que te importa el Estado de derecho? Callate y sigue nadando.” Esta dimensión que se imagina que está tocando caras queridas. Esta dimensión que ahora mismo se llena de lágrimas. Pero hay también la otra dimensión, que siendo igualmente humana como la primera coloca la existencia no sólo en las callejones sin salida personales de la cárcel sino dentro de la historia que cuenta: “yo soy parte de la historia y todo lo que vivo también lo es”. Que dice: “somos nuestros sentidos que nos han sido privados pero antes que todo somos nuestra Lucha. Y lo que ella deja detrás suyo. Lo que ella generosamente regala a la humanidad.” Esta primera calidad duerme dentro de una paréntesis amenazadora y sólo esta segunda puede mantenerla viva.

Atardecer

La Domokos, es decir la cárcel de Domokos y específicamente mi ala, es una torre de Babel criminal, pero el caos no es inminente. El griego y el ruso reinan, a pesar de que las diferentes “minorías étnicas” tienen derecho de hablar entre sí cada una en su idioma. Me parece que se empieza a crear un dialecto equiparable. Por ejemplo el insulto dominante es “pusti-muti” que significa “maricón de mierda” y viene del griego “pusti” que, como se sabe, más allá de describir la orientación homosexual está utilizado para hacer destacar la baja calidad moral de la persona. “Muti” es una palabra albanesa y significa mierda. Pues, así tenemos la síntesis de las palabras “pusti” y “muti” que nos da “pusti-muti” o sea “maricón de mierda”.

12/09/2012

Con qué facilidad se te puede cambiar tu ánimo en la cárcel…Basta una carta para trasformar tu pecho en una caldera de emociones. De las más heroicas hasta las más tiernas y al revés.
Postdata. Algo que me he recordado: Hace unos pocos días intenté de jugar ajedrez con un Polaco que tiene la misma edad que yo. Me venció en primeros 6 o 7 movimientos. Le pregunté: “¿Juegas desde pequeño?” Me dijo: “Ehhh, kurwa (que significa puta pero muy vulgar), tengo cadena perpetua.”

14/09/2012

Fuera hay relámpagos. Unas nubes pesadas. De manera esterilizada huele a una tormenta acercándose. Acá no hay suelo de tierra. No hay arboles. No hay muchas cosas que recuerdan a la vida. Sólo gente que sin parar vienen y van a lo largo de esos 15 metros de nuestra planta, monótonamente y cada uno jugando con su komboloi. Y se saludan casi cada vez cuando llegan a acercarse uno al otro. ¡Manicomio! El cimiento que les rodea poco a poco está chupando no sólo sus vidas sino además cualquier amor por ellas. Se supone que la condena que cumplen les priva su libertad. Pero en realidad les priva de sentimientos y emociones.
¿Qué mente tan enferma inventó la cárcel?¡Lo sé! No era uno solo. Estoy pensando: se trata del subproducto cultural de la sociedad capitalista que aquí dentro amontona el menos civilizado producto de su sociedad del Capital misma. Estoy sonriendo, evidentemente satisfecho con esa cosa tan lista que se me ocurrió. Cuantos años sean que me tengan encerrado acá dentro, mi educación situacionista va a perseguirme…

Mediodía

Viene un Albanés a nuestra celda. Está hablando con mis “compañeros de piso” sobre una peli que vio ayer por la noche en Nova. Dice: “A mi me gustan pelis como esa. Con guerra, disparos y matanzas.” Yo entretanto estoy sentado encorvado, trabajando sobre una novela, adaptación noir de “Otello” situada en la época actual. Levanto cabeza y digo: “Bueno, bueno. ¿Dónde se ha ido el romanticismo en esta cárcel?” El tipo me dice: “¡Las pelis de amor también me gustan pero me duele el corazón!” Pienso: en vez de que yo salga de aquí más masculino, los demás saldrán más metrosexuales.

Tarde

Convencí a un Albanés de mi celda a leer Nazim Hikmet. Leyó el libro entero. La vivencia común de encierro causó un milagro.

Tarde, alrededor de las 7

Por fin llegó el mp3. Subo a la palmera (palmera se llama la cama de arriba) y escucho. Primera canción es de Himerini Kolimvites. Como desparejada es la voz de Bakirtzi con todo lo demás…La atmósfera se hace un poco más dulce. En algún momento termina el álbum. Continúo con Thanasis Papakonstantinou. Lo etéreo. ¿Dónde se puede fugar la mente si han encerrado tu cuerpo? Prefiero una más material aproximación a la fuga. No obstante, lo pongo 5 o 6 veces más.

15/09/2012

Uno que ha sido preso en nuestro ala y que salió hace medio año, ha muerto en un accidente de tráfico. Sus amigos están en mi celda y hablan sobre lo ocurrido. El Albanés está tumbado en la cama jugando con su komboloi. En algún momento dice: “En Körçe tuvimos una vecina que su hijo siempre se lo llevaba la policía. Una vez los vecinos le dijeron a ella: ¿Qué pasa con tu hijo que continuamente se lo lleva la policía? Y ella entonces dijo: La policía que se lo lleve, pero ¡que no le pille su padre!” “Ahh, ese optimismo de una madre albanesa…” pienso yo.
16/09/2012

Hoy es Domingo. He trasnochado ayer y hoy me he despertado tarde. Los viernes y los sábados estoy trasnochando. Así de simple, para aparentar el pequeño-burgués. Fuera no tuve tal costumbre pero aquí lo encuentro divertido. Sentado miro la tele hasta muy tarde. ¡Me divierto un poquito, hermanos! El domingo por la mañana ponen la música a tope. Canciones populares de las diferentes países balcánicos se mezclan entre sí creando un ambiente que recuerda al barrio de Gizi.
Mas textos de Tasos Theofilou: Aca

 

Grecia. Poema del prisionero anarco-comunista Tasos Theofilou.

Algún día todo esto se acabara

y vamos a decir que por lo menos lo intentamos.

tampoco hemos traído una vida injusta

Ni nos hemos convertido en una carga para la Tierra injusta.

Nosotros hemos dejado algo.

 

Y vamos a tener arrugas en la cara

cada arruga será un profundo corte

por cada momento de agonía

por cada eternidad de soledad.

 

Los que tienen miedo a las arrugas

temen su pasado

su presente sin sentido

su futuro predeterminado

se odian a si mismo. Y en lo que se están convirtiendo.

 

El tiempo deja su huella

y lo vamos a llevar con orgullo

 

K.Theofilou

Desde la Prisión de Domokos. Ala B2. Grecia.

 

 

Mas escritos de Tasos

 

Mas información de solidaridad y detención de Tasos:

*Detenido anarquista Tasos Theofilou

*Escrito desde la clandestinidad de Giannis Mihailidis tras la detencion de Tasos

*Escrito solidario del prisionero Polikarpos Georgiadis con Tasos

 

Grecia.Escritos del compañero Tasos Theofilou

Tasos Theofilou, un compañero de tendencia anarco-comunista, se encuentra encarcelado desde Agosto pasado, acusado del atraco al banco en isla de Paros, del homicidio de un taxista que intentaba impedir la huida de los atracadores y de la pertenencia a la Conspiración de Células del Fuego. El compañero niega todas estas acusaciones. A continuacion sus dos primeros escritos.Con ayuda de gente solidaria se hizo un blog astop.espivblogs.net en el que van a ser publicados los textos de Tasos, siendo sus experiencias del encierro. De vez en cuando intentemos traducirlo.

 Aca alguna info tras la detencion de Tasos

y del clandestino Giannis Mihailidis solidaridad con el detenido

Diario de la operación “Angela Davis”

18/08/2012

Salgo de la estación “Keramikos”. Estoy buscando un locutorio en un cibercafe, el cual finalmente está cerrado. La desintoxicación de mi avatar seguirá esperando. Me dirijo hacia Thissio. De repente dos motos paran delante de mí. Todo un rebaño humano se me echa encima para inmovilizarme. Ni me he dado cuenta qué está pasando. Estoy gritando. Me ponen las esposas y sobre la cabeza una capucha negra. No me dicen quienes son. Me meten en un coche particular de marca toyota yaris o algo así. Tampoco importa. Me dicen: “¡Nos jodiste el verano, hijo de puta! ¿Es que tenemos que ocuparnos de ti?” “Sí, desde luego” me estoy pensando. Pues, estos son los dichos listos de la Unidad Antiterrorista. “Vale, le hemos pillado” avisa uno por su móvil. “¿Seguramente es él?” está preguntando aquel que me retiene en el asiento trasero. “¿Cómo te llamas?” me preguntan. Les digo y ellos resoplan con alivio. Las historias que tienen un comienzo parecido las he oído una decena de veces por lo menos. Pero no podía imaginarme cual sea la continuación. Ni siquiera en mis relatos. Me encuentro en un garaje subterráneo. En la entrada. Todavía tengo la cara tapada y las manos atadas por detrás. Esperamos el ascensor. “Al 13” ordena alguien apenas entramos. Estoy pensando sobre mi destino ahí dentro y sobre vuestra semiótica. Lo único que puedo ver a través de la capucha son los zapatos de una interminable fila de policías de civil y el suelo. Me llevan a un despacho. Lo reconozco. Es esa tan familiar habitación en que una vez en cuando varios compañeros anarquistas están posando para los rodajes de ese ya famoso servicio, de la Antiterrorista. Estoy sentado en una silla con manos atados por la espalda. “¿Has hecho algo ilegal?” me pregunta uno. “Tú me detuviste, ¿esperas que yo te lo diga?” me estoy pensando. No respondo. No había entendido que están “cocinando”. Viene uno por detrás y haciendo una llave me inmoviliza la cabeza. Me abre la boca y mete dentro un bastoncillo. Protesto. No es que tenga mucho sentido… Conozco muy bien que la Antiterrorista está por encima de las leyes. Conozco que ese prestigio y su incontrolable poder lo saca no tanto de los principios de justicia legal sino de las reglas de la barbaridad periodística. A cabo de un rato y después de que me tomaran las huellas dactilares, y eso sin haber respondido a mi insistente pregunta si estoy arrestado, en el despacho entra una otra pareja de maderos. “¿Tú lo mataste?” me preguntan. Me estoy pensando: a ese truco lo hallaron en la peli “CSI”. Te amenazan que te acusarán de homicidio para, utilizando el pánico que te entra, obligarte de admitir cualquier otra cosa. No respondo. Ni “sí” ni “no”. Aparte de no saber qué es lo que están “cocinando” lo peor es que tampoco sé cómo lo van a “cocinar”. Me sacan la capucha y luego me sacan fotos. Me tapan otra vez la cara y me obligan a estar de pie con las manos atadas por detrás mirando a la pared. Detrás mio algunos holgazanes están haciendo ruidos tontos. Intentan imitar el viento o un aeroplano. Me susurran: “Tu, calvo, ¡te vamos a joder!” Las horas pasan. Dentro de mi estoy contando los segundos para no perder la noción del tiempo. Un, dos, tres hasta el sesenta y luego otra vez desde el principio. Apenas llego a diez minutos me confundo pero por lo menos así puedo calcular, más o menos, cuánto dura una hora. Cuando me parece que sí pasó una hora, empiezo de nuevo. Una, dos, tres… Tengo ansiedad. No por lo que me van a hacer, sino por lo que están “cocinando”. Lo sé, ésta vez yo soy el plato principal pero no sé cual es la recepta. Alguien se me acerca por detrás. Me dice “lo que tienes que decir, dilo ahora porque dentro de dos horas vamos a cambiar el cántico. Dentro de dos horas vamos a identificar tu ADN y te joderemos”. “¿Cuál ADN y porqué tanta certeza tienen?” me estoy preguntando. No respondo. “¿Qué pasó en la isla? ¿Ha ido mal el trabajo? Así como van las cosas, dentro de poco nosotros también vamos a atracar bancos, pero ¡matar es otra cosa!” En primer lugar, me estoy pensando, no he matado a nadie y tampoco ha atracado algún banco, a pesar de que sí estoy fantaseando sobre este segundo caso cada vez cuando uno de esos entra en mi campo visual. Además vosotros roban, como tienen la costumbre, a algún currela que trabaja en local de apuestas y por tanto mejor dejen los bancos como son. No muerdan la mano que os da a comer… Las horas pasan. Sigo de pie, atado y con la vista a la pared tan borrosa detrás de la capucha. “¡Salió el ADN!” oigo alguien que está celebrando. Esta explosión de alegría va acompañada por puñetazos, bofetadas y patadas. Me caigo al suelo. Están dando saltos sobre mi espalda. Me recuerdo las palabras de Chronis Missiou (1): “Sea lo que sea esto que van a hacer conmigo, luego tendrán que montarme de nuevo”. Pienso que los tiempos han cambiado. Sea lo que sea que hagan conmigo, para las cámaras tienen que presentarme como sacrificador y no como víctima. De hecho, después de unos pocos minutos paran. Me ponen de pie y dicen: “¡Te vas a quedar aquí tres días! ¡Te sacaremos la alma!” Me dicen: “Te estamos siguiendo desde 2009 ¿qué estabas haciendo con Karagiannidis en Agrinio? ¿Te pensaste que no os hemos visto?” Me estoy pensando: nunca he estado en Agrinio y a Karagiannidis lo vi sólo en las fotos que vosotros mismos habéis publicado. El delirio continua. Entre insultos y amenazas escucho la palabra “Secta” y el nombre “Nektarios Savvas” (2). También la frase “Estamos en bandos enemigos”. “Vale, todo bien” pienso “¿qué hago yo en esa historia?” Me dicen: “Los otros dos te echan la culpa a ti, ¡di algo para mejorar tu situación!” Me estoy preguntando “acaso ¿quién podría ser esos “otros dos”?” Ahora la interrogación se enfoca en mis relatos. Intentan sacar cualquier conclusión. El interrogatorio sigue algunas horas más, mientras que las parejas de interrogadores continuamente van cambiando. Me preguntan cualquier cosa que les sale de los huevos. “¿Sentiste el miedo, aunque sea una vez en tu vida?” y movidas como esa. En algún momento se van. Me dejan en el despacho, con las manos esposadas por detrás a la silla. No sé cuantas horas. Por cierto muchísimas. Por cierto interminables. Estoy mirando la pared. Tengo los manos como paralizadas por las esposas. La piel alrededor de las muñecas empieza a sangrar, se ha hinchado tanto que parece cubrir a las esposas.

19/08/2012

Según mis cálculos son más o menos las diez de la mañana. Las primeras 24 horas ya habían pasado. Me desatan y miran mis muñecas. Hablan entre sí sobre el hecho si necesito ver al médico o no. Deciden que no. Me ponen un chaleco antibalas blanco. Ese chaleco blanco de la burla. La presunción de inocencia existió en los tiempos en que las sociedades estaban influenciadas por la Iluminación. Lo mismo con el respeto hacia la persona que es acusada. En el moderno oscurantismo post-industrial, al acusado no se le castiga, como lo fue en los tiempos medievales, con la picota sino con algo más. Al acusado se le pone en ridículo para demostrar su culpa. El acusado es “la escoria”, en el sentido griego antiguo de este término. Me desfilan como trofeo entre decenas de cámaras. Me estoy pensando: “les pusieron ahí para contradecir a Umberto Eco. Finalmente en Agosto sí que tiene noticias. Finalmente, para establecer las dictaduras modernas basta con tener control sobre los medios de información de masas. Puede que los tanques sean algo pasado de moda pero los jeeps “Cherokee” de EKAM son ya imprescindibles. Regreso a la comisaría central de Atenas. Me tiran en una jaula literalmente uno por tres metros, naturalmente sin ninguna ninguna, sin ningun contacto con fuera y con la luz siempre encendida. Ahí estaré acogido durante los cinco días siguientes. Una puerta de chapa lo cierra. Me dejan descansar unas pocas horas y luego me llevan de nuevo, esposado, al despecho de los interrogatorios. Declaran: “Mira, no se trata de algo personal, si fuera por nosotros te hubiéramos desatado. Simplemente pertenecemos a dos bandos enemigos”. Me preguntan si tengo algo para decir. Digo que no. Dicen: “Fuera de aquí y hasta que llegue a la cárcel no le den ni agua”. Otra vez en mi jaula. Me dicen: “¡Los demás “Células” tenían mucho más nervio!” “¿Cuáles “los demás”?” me estoy preguntando. ¿Me van a acusar de pertenencia a la CCF? ¿Es que se trata de una organización revolucionaria o de una “llave maestra” legal? ¡Yo en las Células! Mi crítica contra esta organización es tan intensa como la fuerza de los explosivos que ésta os había metiendo y rivalizaba con sus textos. Pero, cabrones, ya que así lo queréis, así será. En aquella lucha sí que estaremos juntos. Yo estoy buscando aquello que me une con quienes son enemigos del mundo viejo y aquello que me separa de todo lo que impide que el nuevo mundo amanezca. Las próximas 15 o 20 horas las paso en mi jaula. Cada tres minutos están golpeando con fuerza y de manera prolongada a esa puerta de chapa. El ruido seco que se monta es espeluznante. Cada tres minutos durante horas interminables. Estoy tan cansado que a veces hasta logro dormirme. Mis relatos les tomaron como si fueran hechos reales. De sus comentarios y sus reacciones sospecho que mis cuentos no les gustan para nada. Están enfurecidos conmigo. Me estoy pensando: “¡Que afortunado Kokkinopoulos, que afortunados Frank Miller, Manchette, Tarantino y Rodriguez!” Ellos nunca estubieron en el punto de la mira de la Unidad Antiterrorista. Desafortunadamente para mi, como escritor me inspiro por el crimen y no por la vanidad de las relaciones pequeño-burguesas. En algún momento me ponen música. La celda 33. Se ríen. Viene un superior. “¡Pongan Angelakas y Thanasis para Tasos! ¡Estas cosas le gustan!” Y luego continua: “¡Y has estado con Makis (evidentemente se refiere al Gerasimos Tsakalos) en la playa “El Agujero del Cangrejo”, al Papadimoulis (3) lo tienes como amigo en tu facebook y además has votado Siriza!” El tipo sale. En algún momento escucho que están hablando con admiración sobre Paleokostas. ¡Le llaman “el Rambo”! Uno comenta que había sido encontrada una de sus huellas que le vincula a él con la ejecución de Vasilakis (4). “¿Y tu lo crees?” se burla de él otro madero.

21/08/2012

El juez de instrucción me está esperando en su despacho. Me recibe con un aire de superioridad y pavoneándose me muestra unas actas de acusación, ¡el bulto de las páginas supera 50 centímetros! Tienen que ver con mi supuesta pertenencia a la O.R. CCF. Me pregunta por diferentes, tanto reales como no, encuentros que tuve con los que están acusados de pertenecer a esta misma organización. Lo gracioso es ellos también están negando su pertenencia a esta organización. Tengo ganas de decirle: “¿Es que estamos hablando sobre terrorismo o quizá se trata de algún virus que te lo puedes pegar con un apretón de manos?” No lo digo. Tengo ganas decirle: “No he visto que alguien fuese acusado de pertenecer al círculo para-judicial por haber comido souvlaki con un amigo de infancia del Bourboulias”. No lo digo. Tengo ganas decirle que el macarthismo tal vez quedó en la historia como tragedia, pero en Grecia se repite en forma de farsa. No lo digo. Sin embargo me siento atrapado. Le digo esto. Y noto que al fin y al cabo, comparando con lo que pasa ahora, el macarthismo parece un cuento para niños. Le digo esto. Él está aliviado. La encarcelación ya es un hecho dado. Regreso a mi jaula. Me estoy pensando: No me importa ir a la cárcel. De todos modos ahí está mi lugar, al lado de los malditos de esta tierra. Lo único que me molesta son estas injustas acusaciones sin fundamento alguno. Sin embargo, no me siento siquiera enfurecido. Enfurecido se siente uno cuando le quitan su puesto en la cola en el supermercado y no cuando un servicio de la policía decide atraparle en 2009 pero finalmente lo logra hacer en 2012. Echo un vistazo a la derecha donde alguien que había estado en esta jaula antes que yo habia escrito con en la pared “La Lucha Sigue”. Sonrío. Pienso: la Revolución está en juego, la Lucha avanza, los malditos de la tierra por fin tienen que entrar en juego.

Postdata. En mi piso en Lamia fueron encontradas “unas pruebas irrefutables” las cuales, según la opinión de las autoridades periodísticas y policiales, justifican la persecución penal contra mi persona. Según los periodistas se ha encontrado un patrón digital para hacer imitaciones de carnés de identidad, algunos videos con un imbécil que juega a los comandos y además un chaleco antibalas, el cual uno puede comprar legalmente. Se encontraron también decenas de libros y películas. Ropas lavadas y sucias. Sábanas, mantas, productos de limpieza del baño, notas para mis relatos y relatos enteros. Junto con el resto de hallazgos, es decir la cama, el sofá, otras muebles, la tele, la estufa y las provisiones de comida, ¿acaso la Antiterrorista lo puede llamar “piso franco”?

A. K. Theofilou
Ala B2 de la cárcel de Domokos
27/08/2012 (la demora de publicarlo se debe a razones técnicas)
———
Un par de palabras respecto al caso de Anastasios Theofilou

Dos apuntes…

1

En la presente fase del “progreso” del capitalismo, el trabajo no es un derecho ni un chantaje. Es un privilegio. La única salida de supervivencia para los que están excluidos de la riqueza material y espiritual de la sociedad del Capital, es “el crimen”. Y el crimen tiene muchas dimensiones, muchas interpretaciones y muchas versiones. A pesar de las interpretaciones mediáticas no debemos aceptar la ley como el límite entre lo moral y lo inmoral. Entre el bien y el mal. Entre lo justo y lo injusto. Naturalmente tampoco vamos, con una ingenuidad simplicista, a cambiarle el valor utilizándolo como el límite entre lo revolucionario y lo no revolucionario.

Debemos afrontar el crimen con sangre fría, más allá de los moralismos y romanticismos, como una actividad social más, las características de la cual determinan a su importancia. En otras palabras, el principio de nuestra crítica debe que ser el hecho si una actividad, no importa si sea ilegal o dentro de la ley, sirve a los intereses personales de los individuos que pertenecen a nuestra clase o si sirve al plan de la emancipación de nuestra clase de los que tienen y administran el Capital. Es decir, de la clase que se queda contenta con robarnos a la única mercancía que tenemos, pues nuestra fuerza laboral, y aún peor: ya nos estás privando de la posibilidad misma de vender a esta fuerza.

2

Estoy acusado por un atraco que terminó en tragedia. No quise referirme a aquellos hechos porque lo único que sé de ellos viene del distorsionador lente mediático. Pero finalmente me parece que sea resulto decir un par de palabras respecto a ello.

El hecho que un ciudadano intenta defender el dinero de una institución, la insaciabilidad de la cual había llevado 2/3 de la humanidad a la miseria, ciertamente resulta ser algo absurdo. Esto no significa que la respuesta sea quitarle la vida. No sé que pasó y por lo tanto no conozco si se trató de una ejecución a sangre fría o de una dolorosa consecuencia de un combate que terminó con disparos. Quisiera creer, según también las declaraciones de testigos presenciales, en este último.

En cada caso una persona murió. Un hombre el cual si tuviera la impavidez de pensar, aunque sea por un minuto, qué es lo que pretende hacer, eventualmente hubiese cambiado la opinión y en vez de ser perseguidor de los atracadores se volvería su partidario. Sin embargo, ya está muerto y no puede defenderse a sí mismo. Ni frente a algunos compañeros que le atribuyeron unas descripciones poco acertadas ya que se trata de un fallecido y sobre todo ni frente a esos saqueadores de tumbas de la Unidad Antiterrorista y de los medios de información, los cuales con el objetivo de ciertas finalidades políticas montaron todo una fiesta sobre su ataúd.

Soy anarquista comunista. Amo la vida tanto como la libertad. Luchemos para derrumbar las prisiones que sepultan miles de vivos. Luchemos por la visión de liberación social. Luchemos por la liberación de nuestra clase del Poder del Capital.

27/09/2012

A.K.Theofilou
Ala B2, cárcel de Domokos.